El Chalet del Catllaràs, situado en La Pobla de Lillet (Cataluña).

El Chalet del Catllaràs, situado en La Pobla de Lillet (Cataluña).

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Confirmado: aparece un chalet de 1890 oculto en los Pirineos durante más de un siglo, es obra de Gaudí

El misterio de una joya arquitectónica recuperada de las sombras para transformar nuestra percepción sobre el genio y su legado más íntimo.

Más información: El valle del Pirineo que es una joya del románico: con iglesias del siglo XI y declarado Patrimonio de la Humanidad.

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Un bosque frondoso y remoto en las entrañas del Berguedà, donde el silencio sólo se rompe por el susurro del viento entre los pinos. Allí, envuelto en el misterio y el olvido de las cumbres pirenaicas, ha dormitado durante más de cien años un secreto arquitectónico que acaba de sacudir los cimientos del arte mundial.

Lo que muchos consideraban un refugio de montaña convencional es, en realidad, un tesoro firmado por el mismísimo Antoni Gaudí. Tras décadas de sospechas y una exhaustiva investigación, se confirma que el Chalet del Catllaràs es una joya inédita del genio del modernismo, rescatada del anonimato para reescribir la historia de nuestra arquitectura.

Para nosotras, mujeres curiosas, amantes de la cultura, este hallazgo es mucho más que un dato histórico. Es una invitación a redescubrir nuestra geografía con una mirada nueva.

En un mundo donde parece que ya todo ha sido explorado, saber que una obra del autor de la Sagrada Familia estaba escondida a plena vista nos recuerda la importancia de detenerse y observar.

Este chalet representa esa sensibilidad femenina por los detalles y la integración con la naturaleza que tanto valoramos en el diseño contemporáneo.

Un refugio para ingenieros

El Chalet del Catllaràs, situado en La Pobla de Lillet, no nació como un monumento al ego, sino como un proyecto funcional. Fue proyectado hacia 1890, y construido a principios del siglo XX, por encargo de Eusebi Güell, el gran mecenas de Gaudí.

Su objetivo era noble y práctico: servir de alojamiento para los ingenieros que trabajaban en las minas de carbón que abastecían a la fábrica de cemento Asland.

El Chalet del Catllaràs, situado en La Pobla de Lillet (Cataluña).

El Chalet del Catllaràs, situado en La Pobla de Lillet (Cataluña).

La reciente investigación del arquitecto David Agulló ha sido la pieza clave para confirmar la autoría. Gracias al análisis de planos, cartas y la comparación de soluciones constructivas, se ha verificado que la estructura –especialmente su icónica forma de arco parabólico– lleva el ADN inconfundible del arquitecto catalán.

Una de las mayores curiosidades de este edificio es su increíble capacidad de camuflaje. Al no estar en el centro de Barcelona, sino en una zona de difícil acceso en los Pirineos, pasó desapercibido para los académicos durante décadas.

Además, a lo largo del siglo XX, el chalet sufrió reformas agresivas que desvirtuaron su aspecto original, eliminando elementos clave como la escalera de caracol exterior y modificando su fachada.

Gaudí diseñó el chalet con una forma puntiaguda para evitar que la nieve se acumulara en el tejado. Una solución técnica que hoy admiramos por su eficiencia y que en aquella época era revolucionaria para la zona.

La magia del Pirineo

Tras años de abandono que lo dejaron casi en ruinas, la restauración reciente ha devuelto al Chalet del Catllaràs su esplendor original. Se han recuperado los arcos, el revestimiento de pizarra y esa silueta que parece emerger del suelo como si fuera una roca más de la montaña.

Este hito es una oportunidad única para visitar el Pirineo catalán desde una perspectiva diferente. Ya no se trata sólo de esquí o senderismo, sino de recorrer la Ruta de Gaudí menos conocida, que incluye también los impresionantes Jardines de Can Artigas, situados muy cerca de allí.

Los Jardines de Can Artigas son un oasis de naturaleza y arquitectura donde Gaudí experimentó con grutas y puentes antes de llevar esas ideas al Park Güell. Para redondear la experiencia, no puede faltar una visita al Museu del Climent en Castellar de n'Hug, unido por el romántico Tren del Climent.

Una ruta que combina historia, senderismo suave y la magia de un genio que supo entender, mejor que nadie, que la belleza reside en la perfecta unión entre la piedra y el bosque. Es el momento de dejarse seducir por el Gaudí más salvaje, libre y auténtico.