Imagen generada con inteligencia artificial.
China y Europa cambian las normas: los botones físicos vuelven a los coches para acabar con el peligro de las pantallas
Fin del minimalismo digital, Euro NCAP impone los sistemas tradicionales si se quiere obtener la máxima calificación en sus pruebas.
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Ya estamos acostumbrados a ver que todos los coches tienen grandes pantallas, siempre con un aspecto minimalista y con cada vez menos botones, bien, esto va a cambiar. El sector de la automoción retrocede para volver a los botones y mandos físicos.
Y es que el Gobierno del país del centro se ha puesto estricto con la seguridad y no son los únicos. El organismo Euro NCAP, encargado de las pruebas en los modelos europeos, quiere continuar por el mismo camino. Algo que han confirmado al apoyar al Parlamento Europeo con la nueva regulación.
El cambio producirá que cualquier fabricante que busque la calificación máxima en los sistemas de evaluación deberá reducir la digitalización integral.
Un retroceso por seguridad
Como argumento sostienen que los controles digitales en exceso provocan que el conductor desvíe la atención de la carretera durante largos periodos, lo que aumenta considerablemente el riesgo de accidente.
Entre las funciones que se exigen están la iluminación, la dirección de la marcha en modelos automáticos, los sistemas avanzados de asistencia, los limpiaparabrisas, el warning o los intermitentes.
A ellas se suma la apertura o cierre de las ventanillas, además de las llamadas de emergencia junto con los encendidos y apagados.
De hecho, varios estudios realizados por la Universidad de Washington y Toyota Research Institute han determinado que estas distracciones empeoran seriamente las capacidades de los conductores.
Se constató la existencia de un patrón repetitivo en el que antes de interactuar con la pantalla, los conductores situaban la mano en una zona general para luego buscar visualmente el punto exacto de contacto.
Esto confirma que el uso del dispositivo exige atención visual constante desviando la mirada de la carretera.
Por ello, introducen nuevas medidas con las que los fabricantes tendrán que adaptar sus coches incluyendo botones físicos, todo con el objetivo de generar una conducción más segura. Aunque no pretenden su eliminación, sino la reducción de sus funcionalidades digitales.
Otra modificación polémica es que China también ha anunciado su intención de prohibir los volantes tipo Yoke o yugo, impidiendo su homologación a partir de 2027, asegurando que su diseño plantea dudas en caso de colisión.
Siguiendo con los nuevos cambios en el continente asiático, los fabricantes que quieran vender sus modelos deberán volver a las manetas tradicionales que sobresalen de la carrocería y no dependen de la electricidad.
Esta medida responde a que, en caso de accidente o avería, la falta de energía impide la apertura de las puertas. Por lo que marcas como Tesla deberán rediseñar sus coches.
Estos cambios parecen ser el comienzo de una era en la que la seguridad se priorizará ante la estética minimalista obligando a un cambio estético al que muchos fabricantes del sector deberán adaptarse para comercializar sus modelos.