Línea de montaje del Renault Austral en la factoría de Renault en Palencia

Línea de montaje del Renault Austral en la factoría de Renault en Palencia Renault

Motor

El Grupo Renault prevé reducir aún más su rentabilidad en 2026 por la presión competitiva de los fabricantes chinos

El consorcio automovilístico francés estima que el margen se situará en el 5,5% y que en el medio plazo podría alcanzar el 7%.

Más información: El CEO de Renault confirma que es "probable y lógico" que la planta de Palencia fabrique un nuevo modelo eléctrico

Publicada

Que el mundo ha dado un viraje de 180 grados en el último quinquenio nadie lo pone en duda. Y que las relaciones comerciales han saltado por los aires, tampoco. Si a ello se suma que la industria del automóvil vive en una incertidumbre constante, el resultado es un caldo de cultivo poco halagüeño.

El Grupo Renault, el tercero con mayor volumen de ventas del Viejo Continente, cerró el pasado año con unas pérdidas de 10.931 millones de euros. Unos números rojos que se explican por la forma en la que el consorcio automovilístico francés contabiliza su participación en Nissan. Pero que también contrastan con los 752 millones de euros de ganancias que tuvo en 2024.

El golpe es serio. Más si se tiene en cuenta que el beneficio operativo también se contrajo un 14,8% en la comparativa interanual, hasta situarse en los 3.632 millones de euros. Asimismo, la rentabilidad del consorcio automovilístico francés se recortó en 1,3 puntos porcentuales, hasta situarse en el 6,3%. Lo cierto es que el grupo galo prevé recortarla aún más de cara a 2026.

Para el presente ejercicio, el Grupo Renault estima que la rentabilidad se situará en el 5,5%. ¿La razón? La competencia china en turismos se dejará notar en la competitividad a favor de los fabricantes asiáticos. Una competencia que se traduce en una alta presión en los precios en el segmento de los turismos mientras que la demanda europea no recupera los niveles previos a la pandemia. Eso sí, para el medio plazo prevé que se sitúe entre el 5% y el 7%.

Y hablamos del negocio de los turismos, el cual creció un 7,5%, hasta las 1.995.563 unidades. Ahora bien, la división que más recortó las ventas fue la de los vehículos comerciales, de las que se matricularon 341.244 unidades, un 16,6% menos en la comparativa interanual. Todo ello pese a que Renault es uno de los principales fabricantes y que la competencia china en el segmento de furgonetas aún no es tan voluminoso como en el de los turismos.

Lo cierto es que el consorcio cada vez le está dando mayor importancia a sus mercados internacionales (los que no son europeos). La región Eurasia, África y Oriente Medio aumentó sus ventas un 9,5%, mientras que Asia Pacífico creció un 6,5% y Sudamérica experimentó un alza del 11,3%.

Crecimientos que contrastan con el ligero incremento de las ventas en Europa, las cuales se elevaron un 0,6%, hasta las 1.607.848 unidades.

Pese a ello, la facturación del Grupo Renault creció un 3% frente a 2024, hasta alcanzar los 57.922 millones de euros.

Ahora bien, debido a la caída del negocio de los vehículos comerciales, los ingresos de la división automotriz tan sólo crecieron un 1,8%, mientras que la facturación de los servicios financieros aumentó un 13,2% y los de la división de servicios de movilidad escalaron un 31,5%.

Por enseñas, todas elevaron las ventas frente al ejercicio anterior, permitiendo que el consorcio elevase sus entregas un 3,2% en tasa interanual. La marca Renault comercializó un 3,2% más de vehículos, hasta las 1,62 millones de unidades; Dacia matriculó 697.000 unidades, un 3,1% más; y Alpine más que duplicó sus entregas, hasta los 11.000 vehículos.

En lo que a inventarios se refiere, el Grupo Renault cerró el año con 539.000 unidades, en línea con el año anterior. De esta cantidad de vehículos, 442.000 estaban a cargo de la red de concesionarios y otros 97.000 bajo la responsabilidad del consorcio.

La inversión, a la baja

Buena prueba de que el mundo no tiene nada que ver con el vivido hace un lustro es que la inversión se reduce, síntoma de que el mercado no responde como debería.

El plan Renaulution presentado por el entonces consejero delegado del Grupo Renault, Luca de Meo -hoy en día consejero delegado del grupo Kering-, contemplaba que al cierre de 2025 la inversión en I+D se situaría en el 8% de la facturación. Un guarismo que ya suponía un recorte de dos puntos porcentuales en comparación con el que destinaba el consorcio al cierre de 2020.

Pues bien, la inversión y gastos en I+D el año pasado alcanzó los 4.012 millones de euros, un 1,3% menos en comparación con el ejercicio anterior. Es decir, este dispendio tan sólo alcanzó el 6,9% de la facturación del grupo, lo que también equivale a 0,3 puntos porcentuales menos en la comparativa interanual.

Las inversiones brutas en la división automotriz se redujeron un 9,8% frente a 2024, hasta situarse en los 1.589 millones de euros.

Unas inversiones que se destinaron principalmente al lanzamiento del Renault Twingo, a la nueva generación del Renault Clio, al desarrollo de la gama Alpine (A390), a la renovación de la gama en Mercosur, Turquía e India, así como a la gama de vehículos comerciales (Master con motor de combustión interna).

El flujo de caja de la división de automoción se redujo un 9,4% frente al año anterior, hasta situarse en los 4.744 millones de euros. Incluyó un dividendo de 300 millones de euros procedente de Mobilize Financial Services, con 150 millones correspondientes al ejercicio 2024 y 150 millones a un dividendo a cuenta relativo al ejercicio 2025.

Otra métrica que refleja una realidad completamente distinta a la que se preveía cuando se presentó el plan Renaulution (a principios de 2021) es la producción. Dicho programa contemplaba una reducción de la capacidad productiva hasta situarla en los 3,1 millones.

Pese a que la producción mundial del grupo creció un 2,2% en la comparativa interanual, esta se situó en los 2,33 millones de vehículos.

Nuevo plan estratégico

El Grupo Renault, ya bajo la batuta de François Provost, desvelará el próximo 10 de marzo su nuevo plan estratégico.

"Vamos a pasar de una historia de éxito con Renaulution a un sistema de éxito. Nuestra ambición es un rendimiento regular y predecible, rompiendo con los ciclos marcados que históricamente han caracterizado nuestra trayectoria con un margen medio del 3,9% a lo largo de veinte años, con fuertes variaciones", aseguró el consejero delegado del consorcio.

En dicho plan estratégico se prevé que tengan más peso las ventas en los mercados de fuera de Europa, como India, Sudamérica y Corea del Sur.

Pero también la idea del Grupo Renault es reducir los costes variables en 400 euros por vehículo al año. No así los fijos. Todo ello gracias a las mejoras tecnológicas, la competitividad de Horse y la colaboración con los proveedores. De hecho, se prevé que el consorcio apueste por implementar baterías de ferrofosfato de litio (LFP) y de baterías cell-to-pack en sus vehículos.

Con todo, las acciones de Renault cerraron la sesión de ayer con una caída del 3,10%, hasta situarse en los 32,16 euros. De hecho, su capitalización ya se sitúa por debajo de los 10.000 millones de euros. Así las cosas, la cautela y las revisiones estratégicas están a la orden del día en el sector del automóvil, síntoma del daño que está haciendo la competencia china.