Línea de montaje del Tesla Model Y en la gigafactoría de Berlín (Alemania)

Línea de montaje del Tesla Model Y en la gigafactoría de Berlín (Alemania) Patrick Pleul / dpa

Motor

Tesla lleva a Alemania su cruzada antisindical: IG Metall denuncia al director de la planta de Berlín por difamaciones

El director de la gigafactoría avanza menos inversiones si IG Metall vence en las próximas elecciones al comité de empresa previstas para marzo.

Más información: El fondo de pensiones sueco huye de Tesla: se deshace de su participación por incumplir los derechos laborales en EEUU

Publicada

Elon Musk, el hombre más rico del mundo, siempre se ha caracterizado por posicionarse en contra de que sus empresas tengan representación sindical. Prueba de ello es que casi dos años y medio después de que el sindicato sueco IF Metall iniciase una huelga contra Tesla por negarse a firmar un nuevo convenio colectivo, esta se mantiene.

Pero el conflicto antisindical de Tesla ha tomado un nuevo cariz. En este caso, la plantilla afectada es la de la gigafactoría de Berlín (Alemania), la única con la que la firma estadounidense tiene en el Viejo Continente.

Y se produce en un momento en el que la compañía estadounidense acumula dos ejercicios consecutivos con retrocesos en sus ventas. Un año marcado por una merma en el beneficio del 46% y en el que los ingresos descendieron un 2,9% frente a 2024, lo que supuso la primera caída de la facturación en más de una década.

De hecho, la multinacional estadounidense comercializó un 27% menos de vehículos en Europa en 2025. Un mercado, el del vehículo eléctrico, que el año pasado creció un 29% en el Viejo Continente.

Antes de entrar en detalles conviene recordar que la gigafactoría de Berlín es la única fábrica de automóviles no sindicalizada en Alemania.

Un país en el que el máximo órgano de decisión de las empresas es el Consejo de Supervisión, formado por representantes de la compañía y de los sindicatos.

Las relaciones entre Tesla e IG Metall, el sindicato alemán metalúrgico, no pasan por su mejor momento. Este último acaba de presentar una denuncia penal por difamaciones contra el director de la gigafactoría de Berlín, André Thierig.

André Thierig (izquierda), director de la gigafactoría de Tesla en Berlín

André Thierig (izquierda), director de la gigafactoría de Tesla en Berlín Patrick Pleul / dpa

Pero es que también ha solicitado al Tribunal de Fráncfort del Óder una orden judicial para prohibir que Thierig "siga difundiendo acusaciones falsas". Todo ello después de que Tesla presentase una denuncia penal contra un miembro del sindicato por, supuestamente, grabar en secreto una reunión del comité de empresa con su portátil.

Cabe mencionar que, según reconoce el sindicato, dicho trabajador ha ofrecido a las autoridades que se encargan de la investigación acceso a su portátil para su revisión.

Por todo ello, el sindicato está preparando una demanda por "obstrucción a las actividades sindicales".

"Los litigios no son nuestra forma preferida de resolver conflictos. Preferimos luchar por mejores condiciones laborales con nuestros afiliados mediante debates sustanciales. Pero cuando una empresa se opone tan agresivamente a la cogestión y al trabajo sindical, nos defendemos con todos los medios, incluyendo la vía legal", señaló Jan Otto, representante sindical de IG Metall para Berlín-Brandeburgo-Sajonia.

Elecciones a la vista

Pero lo que se esconde tras todo este embrollo judicial son las próximas elecciones al comité de empresa, previstas para principios del mes de marzo.

Unos comicios en los que están llamados a participar 10.703 trabajadores y que determinarán si IG Metall puede asegurar el control mayoritario del comité.

En las elecciones de 2024, IG Metall logró el 39,4% de los votos y 16 de los 39 miembros del comité, pero las listas no sindicalizadas obtuvieron la mayoría.

"Influir en las elecciones con acusaciones falsas nos recuerda las tácticas de los regímenes autoritarios. Y esto está sucediendo aquí mismo en Alemania. El hecho de que la policía esté siendo presionada para investigar es absurdo", reconoció Otto la pasada semana.

Si bien Tesla incrementó el salario a finales del año pasado, según los sindicatos, este aún se sitúa entre un 30% y un 35% por debajo del convenio colectivo del automóvil alemán. Todo ello debido a la falta de sindicatos.

Con todo, André Thierig, director de la gigafactoría de Tesla en Berlín, se opuso a establecer una jornada laboral de 35 horas, norma en todas las factorías automovilísticas alemanas.

Lo cierto es que el resultado de las elecciones al comité de empresa, que se celebrarán del 4 al 6 de marzo, determinará las inversiones de la fábrica. 

"Personalmente, no creo que los responsables de la toma de decisiones en EEUU sigan impulsando la expansión de la fábrica si los resultados electorales favorecen a IG Metall", reconoció André Thierig, director de la gigafactoría de Berlín. Por si no hubiese sido lo suficientemente claro.

Una medida de presión que ya no sólo busca que la gigafactoría de Berlín siga sin sindicalizarse, sino que también intenta cubrirse las espaldas con el fin de justificar su dramático desempeño en Europa.