Irene, su padre José Luis y el abuelo Filgueira posan con el Citroën ë-Berlingo, C15 y Azu en la fábrica de Vigo.

Irene, su padre José Luis y el abuelo Filgueira posan con el Citroën ë-Berlingo, C15 y Azu en la fábrica de Vigo.

Motor

Nieta, padre, abuelo... un día con los Filgueira; la familia que ha dedicado media vida a Citroën

10 marzo, 2023 03:48
Vigo

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Se llaman José Luis (abuelo y padre) e Irene (nieta). Los tres tienen el mismo apellido: Filgueira. Son tres generaciones de una familia que ha dedicado media vida a Citroën. En total, más de seis décadas trabajando en la planta de Vigo del Grupo Stellantis, la mayor fábrica de coches en España, con más de 400.000 unidades producidas en 2022 y con capacidad para llegar a los 600.000. 

Los Filgueira (y la fábrica de Citroën) son un ejemplo perfecto de cómo ha cambiado la sociedad española y el automóvil en las últimas décadas. Por ello les hemos querido conocer un poco mejor. Hemos viajado a Vigo para pasar un día con esta entrañable familia y conocer así cómo han evolucionado sus vidas y cómo ha crecido también la planta de Citroën… Y de paso, les hemos pedido que posen para la sesión de fotos que ilustra este reportaje con los coches más representativos de cada una de sus épocas.

Una saga familiar, que comienza con el abuelo Filgueira en 1965. Cuando José Luis Filgueira empezó en Citroën a mediados de los 60, estaba a punto de cumplir 22 años de edad. Por aquel entonces, la planta llevaba menos de diez años en funcionamiento. Citroën había decidido unos años antes expandirse internacionalmente. Y había elegido Vigo para fabricar modelos como el 2 CV y el Citroën Azu, la pequeña furgoneta con la que el abuelo José Luis, ahora con 79 años, se fotografía para este reportaje. Una época, sin duda, marcada por un trabajo muy manual y una producción de vehículos muy contenida, como luego veremos.

Con la siguiente generación, la industrialización y los volúmenes de fabricación subieron muchos enteros. Entró la informática y con ella José Luis Filgueira (padre), que comenzó en la planta de Vigo en 1990. Era la época del Citroën BX y del Citroën C15, una furgoneta mítica que se produjo durante varias décadas y con la que se fotografía José Luis.

Irene (Filgueira) es, por su parte, la tercera generación de esta saga familiar asociada al doble chevrón. Irene, de 32 años e ingeniera superior industrial, se fotografía con el Citroën ë-Berlingo, la última etapa en este túnel del tiempo que demuestra la evolución del automóvil hacia el vehículo eléctrico. Irene, además, es también un ejemplo de la transformación de una sociedad, en la que la mujer ha tomado más protagonismo en un mundo que hasta hace muy poco era solo de hombres.

José Luis Filgueira empezó en Citroën en los 60, época en la que se fabricaba el Vigo el Azu.

José Luis Filgueira empezó en Citroën en los 60, época en la que se fabricaba el Vigo el Azu.

Pintar los coches a rodillo

"Comencé a trabajar en el laboratorio el día antes de cumplir 22 años", recuerda con una lúcida memoria el abuelo José Luis Filgueira. "Había estudiado bachillerato laboral y tenía unos cursos de peritaje químico e industrial", señala. "Como vivía en Vigo y la fábrica acaba de empezar eché la solicitud y al poco tiempo me llamaron", continúa. "Entre los primeros trabajos, lo que hacía era analizar los baños en los que se sumergían los coches. Ahora los coches pasan por un túnel, pero en aquella época se introducían en cubas con diferentes líquidos. Mi labor consistía en controlar los parámetros de aquellos líquidos", recuerda José Luis.

Diferentes imágenes del abuelo Filgueira a lo largo de su paso por Citroën en Vigo.

Diferentes imágenes del abuelo Filgueira a lo largo de su paso por Citroën en Vigo.

"Los coches se sumergían en cubas de 25.000 litros de capacidad y esto limitaba mucho la cadencia de fabricación. Porque el sistema no daba para más. Además, después había que pintar con rodillo los coches. Todo esto cambió enormemente cuando se hizo la nueva nave de pintura, aquello pasó a ser otra historia", señala el abuelo Filgueira con 43 años de dedicación a la planta de Vigo.

José Luis Filgueira al volante de un Citroën Azu, un vehículo para los comerciantes de la época.

José Luis Filgueira al volante de un Citroën Azu, un vehículo para los comerciantes de la época.

Llega la informática a las fábricas

José Luis Filgueira Feijóo también es otro de los históricos en la fábrica. Ahora tiene 52 años pero entró a trabajar en la década de los 90, con poco más de 20 años. Lleva, por tanto, alrededor de 26 años en la compañía y es un ejemplo de cómo han evolucionado las plantas de coches, con la llegada de la digitalización.

"Empecé trabajando en logística, en la línea de montaje pidiendo por ordenador las piezas que hacían falta", recuerda. "Antes se hacían sesiones maratonianas de copias, salvaguardas, datos en cintas… Para ello se utilizaban máquinas que ahora vemos como obsoletas. Sin embargo, ahora es todo al momento, se trabaja muy rápido", señala.

De los 90 era el Citroën C15, una furgoneta que se produjo durante varias décadas.

De los 90 era el Citroën C15, una furgoneta que se produjo durante varias décadas.

La apuesta por la sostenibilidad

Irene, por su parte, es el ejemplo de las nuevas generaciones y del reto de conseguir las cero emisiones en los automóviles y en las plantas. "Entré en la fábrica en 2017 con una beca. Para mí, como ingeniera, una fábrica y una multinacional es muy interesante, puesto que hay un sinfín de puestos laborales", nos dice Irene. "Empecé en la oficina técnica de mantenimiento y a los nueve meses pasé a ser supervisora en ferraje, donde se realiza el ensamblaje de la base y la carrocería. Es un puesto que antes se llamaba encargado de línea y en el que hay un equipo muy grande, con cerca de 70 personas", afirma.

Irene, además, es un ejemplo de cómo está evolucionado el automóvil hacia la sostenibilidad. En cuestión de unos días "cambio al departamento de energía, donde trabajaré para conseguir que la fábrica sea cada vez más sostenible y con menor huella de carbono", señala. Stellantis en este sentido es pionera puesto que en fábricas como Figueruelas o Madrid, gran parte de la energía que consumen proviene de fuentes renovables, como la solar o eólica.

José Luis Filgueira (padre) al volante del Citroën C15, un modelo icónico de la planta.

José Luis Filgueira (padre) al volante del Citroën C15, un modelo icónico de la planta.

Sueldos: de pesetas al euro

Otro indicativo de la evolución de la sociedad en estas más de seis décadas ha sido el salario de los españoles y en concreto los ingresos de los Filgueira en la planta de Vigo. Cuando empezó a trabajar el abuelo José Luis en la fábrica de Citroën a finales de los 50 el suelo mensual era de unas "2.000 pesetas de la época (unos 12 euros actuales)", señala. "Recuerdo que Citroën pagaba mejor que el resto de las fábricas del entorno, como los astilleros", señala. Eran tiempos en los que un coche popular podría costar aproximadamente unas 65.000 pesetas (menos de 400 euros), más de 30 veces el salario del abuelo Filgueira.

Un momento del encuentro recordando anécdotas de la época.

Un momento del encuentro recordando anécdotas de la época.

Años después, en los 90, cuando entró a trabajar José Luis Filgueira (padre) a la fábrica todavía seguíamos con las pesetas. "Por aquel entonces, mi sueldo sería de entre 60.000 y 70.000 pesetas aproximadamente", afirma. "Se cobraba dos veces al mes, cada 15 días nos daban la nómina", recuerda. Una década en la que por aquel entonces un coche popular costaba 1,5 millones de pesetas (unos 9.000 euros), unas 25 veces el salario de José Luis.

Irene, por su parte es ejemplo de una nueva generación también que empezó con una beca de "unos 1.300 o 1.400 euros aproximadamente" para después conseguir un empleo como supervisora de alrededor de 2.000 euros. Una cifra que permite también ver cómo han evolucionado los salarios y el esfuerzo de las familias ya que aproximadamente un coche ronda ahora los 20.000 euros, diez veces el salario de esta joven ingeniera.

Irene, la tercera de la saga Filgueira, es una representante del vehículo eléctrico como el Citroën ë-Berlingo.

Irene, la tercera de la saga Filgueira, es una representante del vehículo eléctrico como el Citroën ë-Berlingo.

Coches históricos: del 2CV al Berlingo eléctrico

También es símbolo del paso del tiempo los modelos representativos de cada una de las generaciones. En los 43 años que el abuelo José Luis ha estado trabajando para la fábrica y además del 2CV y el Citroën Azu por su ‘manos’ han pasado otros modelos como "el Citroën GS, el BX, también dos Peugeot -el 504 y el 505-", entre otros.

Precisamente, el BX es un coche que ha sido común a la familia Filgueira. Como ambos José Luis (abuelo y padre) coincidieron en la fábrica, también trabajaron con el mismo modelo en la línea de montaje. Hablamos del BX que era el coche principal que se fabricaba en Citroën en la década de los 90 y en el que se desplazaban muchas familias españolas con gran nivel de confort, gracias a la suspensión hidroneumática, que subía y bajaba la carrocería a voluntad del conductor.

Irene trabaja para que la planta de Vigo sea cada vez más neutra en emisiones.

Irene trabaja para que la planta de Vigo sea cada vez más neutra en emisiones.

Asimismo, José Luis (padre) también coincidió con el C15, del que se llegaron a producir 1,2 millones de unidades. El C15 fue un vehículo comercial ligero que se utilizaba a diario para las duras jornadas de trabajo, pero que también podía compaginarse con parte del ocio de una familia.

Y precisamente ese fue el concepto que heredó el Citroën Berlingo y con el que posa Irene, ya en su tercera generación y en la versión 100% eléctrica. El Berlingo (y la variante de cero emisiones) ha sido un modelo icónico de esta factoría, puesto que comenzó a fabricarse en 1996 y hasta la fecha se han construido más de tres millones de unidades. Un modelo, por tanto, que tiene un gran protagonismo en la historia de la planta con más de 15 millones de unidades fabricadas. "Además, junto al Berlingo, también he coincidido en el tiempo con otros modelos como el C4 Picasso o el nuevo Peugeot 2008", afirma Irene.

Las tres generaciones de Filgueira, cada uno con un vehículo representativo de su época.

Las tres generaciones de Filgueira, cada uno con un vehículo representativo de su época.

Familia y anécdotas

Seis décadas de esta familia que ha dado para vivir varias anécdotas en primera persona. "Recuerdo con mucho cariño -dice el abuelo José Luis- el día en el que nos tocó el segundo premio de la Lotería Nacional de Navidad en 1977. Fue un millón de pesetas (unos 6.000 euros) a cada uno, y nos tocó a muchos empleados de la fábrica ya que compramos unas 100 participaciones", afirma.

Muchos años que les ha permitido compartir recuerdos entrañables como las visitas de la familia real (han estado en la planta de Vigo hasta en seis ocasiones) o momentos más duros como las huelgas en los años 70 cuando se estaba produciendo la reconversión de la industria gallega.

Sin embargo, José Luis también señala que al final "tantos años dan para tener muchos amigos, trabajábamos juntos, pero también nos íbamos de comidas y cenas con las familias; incluso con nuestros jefes porque eran ingenieros muy jóvenes", afirma.

La familia Filgueira recoge el reconocimiento de Citroën de las manos de Ignacio Bueno, director de la planta de Vigo y José Ángel López Tens, director de comunicación.

La familia Filgueira recoge el reconocimiento de Citroën de las manos de Ignacio Bueno, director de la planta de Vigo y José Ángel López Tens, director de comunicación.

El reconocimiento a los Filgueira

Mientras seguimos charlando con los Filgueira, aparece al fondo de la sala Ignacio Bueno, el director de la fábrica de Vigo, del Grupo Stellantis. Tanto Ignacio como la marca han querido tener un detalle con esta familia y por ello les entregan un reconocimiento con una placa conmemorativa con el nuevo emblema de Citroën.

Un agradecimiento por el trabajo desempeñado en estas décadas. Un ejemplo de cómo el esfuerzo en el día a día han permitido que tanto marcas como Citroën y familias como los Filgueira hayan crecido y prosperado en España. Un broche de oro para esta jornada entrañable de grandes recuerdos...

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