En los corrillos que se forman entre la prensa y directivos del automóvil, son muchos los directores generales y presidentes de las principales compañías que critican abiertamente las decisiones tomadas por el Gobierno de Pedro Sánchez.

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Las palabras de la ministra Ribera, cuando señaló que el diésel tenía los días contados; la no adaptación del impuesto de matriculación que ha supuesto el incremento de precio de los coches, con motivo del WLTP; o el sobrante de los 200 millones del Plan Renove, que se ha quedado sin utilizar… son solo algunos de los ejemplos que estos directivos rápidamente ponen sobre la mesa cuando hablan de la gestión del Gobierno.

Y todo ello argumentado, además, por unos meses de enero y febrero con récords históricos de bajadas de ventas. Entre enero y febrero de 2021 se han comercializado un total de 100.242 coches nuevos, lo que supone un 44,6% menos que el año anterior. Desde que existen registros de Anfac en 1989 (la patronal de los fabricantes), hace ya 32 años, nunca antes había habido unas cifras de matriculaciones tan bajas. Ni en la crisis de los 90, ni en la crisis de 2008 que llegó hasta 2013… se habían matriculado tan pocos coches nuevos.

Por este motivo, el discurso que pronunció este viernes Felipe VI apoyando la industria del automóvil, sonó con más fuerza al realizarse delante del presidente Pedro Sánchez. Una incitación a que el Gobierno concrete y lleve a cabo  más acciones de apoyo a esta industria.

En este sentido, en su discurso el rey Felipe VI comenzó destacando que, si bien ha visitado en numerosas ocasiones la fábrica de Martorell en Seat, en esta ocasión se trataba de un "verdadero placer" por los 70 años cumplidos de la marca y como reconocimiento a los 5.000 millones de euros que Seat invertirá hasta 2025.

PIB, exportaciones, empleos, salarios…

El Rey además, se encargó, punto por punto de recalcar los que significa el automóvil para España. "Hablamos de una industria estratégica que representa el 8,5% del PIB y el 19% del total de nuestras exportaciones, contribuyendo a nuestra balanza comercial con más de 2 millones de vehículos exportados al año", señaló el monarca.

Y continuó afirmando que se trata de una "industria que genera dos millones de empleos de forma directa e indirecta en nuestro país, con un 84% de contratos indefinidos, con salarios que se sitúan un 40% por encima de la media".

También argumentó que se trata de una industria "vertebradora, con fábricas en 10 comunidades autónomas que a su vez impulsan una sólida red de proveedores y fabricantes de componentes (más de un millar), y que aporta el 15% de la recaudación fiscal a nivel nacional".

"Una industria innovadora, aquí lo vemos tan claramente, que invierte el 2% de sus ingresos en I + D, un 85% más que la media en España", afirmó.

Y concluyó el argumentario afirmando que es una industria "que nos sitúa como el 2º mayor fabricante de automóviles de Europa y el 9º del mundo. Creo que son datos enormemente relevantes y claros de lo que significa esta industria para nosotros y la oportunidad que supone", termina.

La competencia será dura

Por este mismo motivo, por la importancia del automóvil y porque el deseo es que "el coche del futuro, el de dentro de veinte años, también se fabrique aquí, en Martorell, y en otros puntos de España" el rey Felipe VI señaló que se necesitarán grandes dosis de " inteligencia, audacia y capacidad de anticipación".

Y no solo eso sino también grandes dosis "de liderazgo y compromiso para garantizar que la contribución de España a la automoción esté en el lugar que merecemos. La competencia será muy dura. Y no habrá tiempo para desandar lo que no avancemos ahora, ni para recuperar el camino que dejemos sin recorrer, porque otros lo habrán hecho por nosotros", afirmó el Rey de España.

Si bien también lanzó un mensaje de apoyo: "España y todas sus instituciones van a estar, vamos a estar ahí. Tenemos condiciones únicas para liderar la transición hacia la fabricación de vehículos limpios, y no únicamente con el ensamblaje de los mismos, sino con la producción de todos los componentes de la cadena de valor: desde la extracción y refino del litio, fundamental para las baterías, hasta la fabricación de las baterías, de los motores eléctricos y electrificados, y el diseño del vehículo conectado".

"Por eso, el continuo diálogo entre las administraciones y los agentes implicados ha desembocado en una labor destinada a proteger toda la cadena de valor desde un doble prisma: a corto plazo, para garantizar su recuperación, y a medio y largo plazo, para garantizar la competitividad del sector bajo esos 3 objetivos de la progresiva descarbonización, movilidad sostenible y digitalización", ha señalado.

Reconocimiento a los ERTES y el plan de impulso

También hay que reconocer, no obstante, que el Rey supo poner en valor algunas de las medidas realizadas hasta ahora: "el sector de la automoción (incluyendo los concesionarios) se ha beneficiado de la línea de préstamos avalados por el Estado con la firma de casi 20.000 operaciones que suponen unos 2.000 millones de euros en avales (…). Al mismo tiempo, 170.000 trabajadores se han acogido a los ERTES, con un ahorro en exenciones de cotizaciones a la seguridad social de 350 millones de euros".

Y también "debemos recordar medidas como la puesta en marcha del "Plan de Impulso a la cadena de valor de la Industria de la Automoción", dotado con 3.750 millones de euros (…)."

Imagen del interior del Volkswagen ID.3.

Coche eléctrico pequeño

El discurso del Rey, además, trajo consigo una curiosa anécdota. Y esta no es otra que mientras que en Alemania el CEO de Volkswagen no confirmaba la ubicación del próximo coche eléctrico pequeño de la marca, el Rey daba por hecho de que se haría en España.

"El proyecto de localización de la producción del vehículo eléctrico de pequeño tamaño de todo el Grupo Volkswagen en España es, sin duda, una magnífica noticia, y un ejemplo de cómo aplicar dichos fondos a proyectos de gran envergadura que afecten de manera transversal a nuestras capacidades industriales", afirmaba.

"Al mismo tiempo, todos somos conscientes de que la apuesta irreversible de España en favor del desarrollo del vehículo eléctrico no estaría completa sin un apoyo público explícito en el ámbito de las baterías".

"Una planta de baterías en España es una señal inmejorable de compromiso no solo con la cadena de valor del sector, sino con aquellos aspectos que deben definirnos al fin y al cabo como país en el mercado global: la innovación, la irrenunciable cohesión territorial y la participación público-privada a través de las fórmulas más adecuadas en proyectos pioneros".

"Por eso, quiero saludar con especial ilusión la constitución de este gran consorcio del Gobierno con el Grupo VW e Iberdrola, abierto a la participación de nuevos socios, que nos va a permitir montar la primera planta de baterías para coches eléctricos en España y una de las primeras también en Europa", continuaba.

"Y quiero reconocer la estrecha relación que el grupo Volkswagen mantiene con España, desde que hace casi ya 40 años SEAT se incorporó a la que es sin duda una de las empresas más grandes e importantes del mundo. Nadie puede negar el éxito de este vínculo, que ahora se dispone a inaugurar un nuevo y apasionante capítulo", afirmaba.

"Sé que estamos preparados. Soy consciente, además, de que esta alianza de empresas e instituciones por la transición ecológica y por el desarrollo sostenible cuenta con el apoyo indudable de la sociedad española. Somos un país que sabe aunar como ningún otro la pasión por el cambio con el respeto a una calidad de vida universalmente reconocida", reconocía.

"En nuestra historia reciente, España ha dado numerosos ejemplos de su gran capacidad de transformación. Por eso, consciente de las dificultades que el mundo entero vive en este momento, quiero reiterar una vez más mi confianza ante el camino que hoy empezamos a recorrer hacia el futuro; un futuro de mayor progreso y bienestar al que dedicamos ya y dedicaremos nuestros mejores esfuerzos".

En definitiva, un discurso que supone un reconocimiento, una apuesta definitiva y un gran paso para que la industria del automóvil tenga el futuro muy bien en caminado durante la próxima década.