Un gato gris de pocos meses con las orejas hacia abajo.

Un gato gris de pocos meses con las orejas hacia abajo. Archivo redacción

Mascotario

Carlos Gutiérrez, veterinario: "Es normal sentirse culpable de que tengas que separarte de tus gatos y dejarlos solos"

El experto sugiere instalar cámaras de vigilancia para observar que las mascotas mantienen sus rutinas, lo cual ayuda a reducir la ansiedad del dueño.

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Separarse de las mascotas durante las vacaciones o los viajes de trabajo suele desencadenar un sentimiento amargo de culpa y tristeza.

La idea de dejarlos en casa, aunque sea en un entorno controlado y seguro, genera dudas sobre su bienestar y una molesta sensación de abandono.

El veterinario Carlos Gutiérrez abordó recientemente la consulta de una tutora abrumada por la ansiedad de dejar a sus felinos solos durante dos semanas, aun contando con aire acondicionado y la visita diaria de una amiga para cuidarlos.

"Es normal sentirse un poco culpable de que tengas que separarte de tus compañeros felinos, porque evidentemente son una parte importante para tu vida y tú eres una parte fundamental para la suya". Sin embargo, necesitamos encontrar un equilibrio entre una preocupación 'normal' y una ansiedad constante.

La tecnología como aliada para reducir el estrés

Una de las herramientas más efectivas para calmar la inquietud del tutor es la instalación de cámaras de vigilancia en el hogar. Observar la conducta real del felino en nuestra ausencia ayuda a desmontar escenarios catastróficos imaginarios.

En muchos casos, la observación remota ayuda a relativizar la situación. "El hecho de observar que tu gato está bien muchas veces va a bajar también tu nivel de estrés", explica Gutiérrez.

"Vas a darte cuenta de que aunque no estamos con ellos, hacen sus cosas normales y corrientes. Eso te puede ayudar porque te das cuenta de que tu gato, al fin y al cabo, no lo está pasando mal".

El valor del reporte diario

Mantener un contacto fluido con la persona encargada de atender a los gatos ofrece una dosis extra de tranquilidad. A diferencia de las cámaras, que suelen captar los periodos de descanso, el cuidador presencia los momentos de mayor interacción.

Su papel puede ser clave durante la ausencia. "Esa persona te va a decir sus impresiones, también te va a contar un poco cuál ha sido la rutina, cómo la han recibido en la puerta o quizás si han estado jugando".

"Además, puede ayudarte también a sentirte un poco menos mal mandándote vídeos y fotografías de ese momento en el que está con tus compañeros felinos, porque los vas a ver en acción y más activos".

Validación emocional

Restar importancia al dolor o sentir vergüenza por extrañar a un animal solo incrementa el malestar. Expresar abiertamente estas emociones con personas empáticas o con profesionales de la salud mental es fundamental para procesar la separación de forma saludable.

El veterinario enfatiza la importancia de dar espacio a estos sentimientos sin juzgarse: "Intenta buscar alguien que valide tus emociones, que no banalice esa sensación que tú tienes, porque al fin y al cabo es un sentimiento real de vacío interior".

Asimismo, Gutiérrez recuerda que recurrir a la psicología proporciona herramientas duraderas para afrontar futuras ausencias. "Los psicólogos nos pueden ayudar muchísimo a afrontar esas situaciones en el caso en el que se produzcan en un futuro".

Reconocer que el gato se queda en un entorno seguro y protegido permite sobrellevar la distancia con mayor calma. Dos semanas transcurren con rapidez y, con la planificación adecuada, el reencuentro estará lleno de tranquilidad para ambas partes.