Un gato con un bebé.

Un gato con un bebé.

Mascotario

Los veterinarios coinciden: es necesario hacer una pre-presentación para que el gato familiarice con el bebé

Carlos Gutiérrez recomienda permitir que el gato explore al nuevo integrante por curiosidad propia y a su propio ritmo, evitando siempre forzar el contacto físico.

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La llegada de un bebé es un momento de gran transformación en el hogar, pero para los felinos, que son animales de costumbres, puede ser una fuente importante de estrés.

Carlos, veterinario clínico, advierte que cualquier "movimiento extraño" en casa puede afectar profundamente al gato, especialmente cuando llega un nuevo miembro a la familia.

Antes de que el bebé cruce la puerta, el veterinario insiste en la necesidad de haber realizado una "pre-presentación" llevando olores y objetos del bebé a casa para que el animal se familiarice.

El día que los padres llegan del hospital, es vital no ignorar al gato, quien probablemente lleve días solo y necesitado de afecto. Carlos aconseja: "Párate un momentito a saludar a tu gato", incluso con el niño en brazos, para que el felino pueda conectar los olores a los que ha estado expuesto con su familia.

Sin embargo, la presentación física no debe hacerse inmediatamente al cruzar la puerta. Es necesario dejar las bolsas, relajarse en el sofá y permitir que el ambiente y la emoción del felino se calmen antes de iniciar el contacto directo.

El primer encuentro

El experto recalca que no se debe posponer la presentación para el día siguiente, ya que el bebé dormirá esa noche en casa y los ruidos nuevos podrían causarle estrés al gato si no sabe de qué se trata. A la hora de presentarlos, Carlos es tajante: "no tienes que llegar y ponérselo delante de la cara e invadir su espacio".

Lo ideal es sentarse en el sofá y dejar que sea el gato, "movido por su propia curiosidad", quien se acerque poco a poco a olfatear la ropita o la manta. Esto le permitirá darse cuenta por sí mismo de que el recién nacido solo duerme y no representa una amenaza.

Si el bebé llora, es normal que el gato se aleje debido a que no toleran bien los ruidos fuertes, pero con el tiempo comprenderá que es un sonido normal en su hogar.

Higiene y mantenimiento de rutinas

Una de las grandes preocupaciones de los padres es la higiene. El veterinario tranquiliza a las familias asegurando que no es necesario desinfectarse de manera extrema ni con "lava hirviendo" tras tocar al animal.

Unos hábitos normales de lavado de manos son suficientes, y un gato que esté sano, vacunado y desparasitado "no va a suponer ningún tipo de riesgo para el bebé".

Además, es crucial mantener inalteradas las rutinas del felino. Se le deben seguir dando sus comidas a las mismas horas, mantener los ratos de juego y permitirle subir a los sitios de siempre para no causarle frustración ni problemas de adaptación.