Un gato con una mujer.

Un gato con una mujer. Istock

Mascotario

España da un paso histórico: reconoce por primera vez el animal de compañía como vínculo significativo de las personas

Por primera vez, un documento de ámbito estatal incluye a las mascotas como parte de la red social que sostiene el bienestar emocional y relacional de las personas.

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Angelica Rimini
Publicada

España da un paso histórico en el reconocimiento del vínculo entre personas y animales de compañía. Por primera vez, un documento de ámbito estatal incluye a las mascotas como parte de la red social que sostiene el bienestar emocional y relacional de las personas.

Este avance se plasma en el Marco Estratégico Estatal de las Soledades 2026-2030, aprobado por el Consejo de Ministros, que guiará las políticas públicas para reducir la soledad, un fenómeno que afecta ya a una de cada cinco personas en el país.

El texto reconoce que los animales de compañía son vínculos significativos que forman parte de la vida cotidiana y promueve entornos donde estos lazos puedan mantenerse de manera responsable y respetuosa.

El vínculo humano-animal

"El reconocimiento otorgado a los animales de compañía constituye un gran hito para quienes investigamos y divulgamos sobre esta relación", explica Jaume Fatjó, director de la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universidad Autónoma de Barcelona.

El Dr. participó como experto en el consejo asesor, representando la perspectiva del vínculo humano-animal. "Supone la constatación oficial de la función afectiva y de apoyo que los animales desempeñan a lo largo de toda la vida".

Una nueva visión

La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, plantea una nueva visión de las soledades desde una mirada amplia y relacional.

Ya no se limita a la soledad de las personas mayores, sino que aborda esta realidad como una experiencia que puede aparecer en distintas etapas y por diversas causas, desde la pérdida de vínculos, hasta la precariedad o los cambios vitales.

"Reconocer los vínculos con los animales como apoyos afectivos forma parte de esa mirada relacional", apunta Fatjó. "Muchas personas encuentran en sus mascotas compañía, estabilidad emocional y rutina. Por eso es esencial que las políticas sociales y sanitarias protejan este lazo".

Los servicios públicos

El Marco Estratégico señala que, en situaciones de vulnerabilidad o cambio, como ingresos hospitalarios, estancia en residencias, pérdida de vivienda o sinhogarismo, debe evitarse romper innecesariamente el vínculo con el animal, garantizando siempre el bienestar de ambos.

Sin embargo, el documento advierte que los servicios públicos aún no están plenamente preparados para integrar esta realidad. Incorporarla supondrá repensar recursos y programas para que la presencia de un animal no sea un obstáculo a la hora de solicitar apoyo o alojamiento.

Entre las medidas propuestas se incluyen:

Facilitar el acceso a cuidados veterinarios y ayudas para manutención en casos de riesgo de ruptura del vínculo.

Ofrecer alojamientos temporales que admitan animales de compañía.

Diseñar servicios sociales que contemplen conjuntamente el bienestar humano y animal.

Un cambio de paradigma

El Marco también subraya la necesidad de que cualquier medida se base en el respeto al bienestar animal. Reconocer el valor del vínculo humano-animal implica equilibrar el beneficio emocional para las personas con la garantía de que los animales reciben los cuidados adecuados.

Este reconocimiento marca un cambio de paradigma: los animales de compañía dejan de ser considerados un "extra" afectivo para convertirse en parte integral del entramado emocional y social de millones de personas.

En definitiva, una política pública que empieza a mirar a la sociedad, y a sus vínculos más profundos, con una perspectiva verdaderamente inclusiva.