6 ratas gigantes han sido entrenadas para rescatar a personas atrapadas

6 ratas gigantes han sido entrenadas para rescatar a personas atrapadas

Mascotario

Entrenan a 6 ratas gigantes para rescatar a personas atrapadas bajo los escombros: detectan el olor y se mueven con agilidad

En África Oriental están desarrollando un proyecto que consiste en entrenar ratas y equiparlas con pequeñas mochilas con micrófonos.

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Angelica Rimini
Publicada

Turquía ha puesto en marcha un proyecto pionero a nivel mundial en el que utiliza seis ratas gigantes africanas para labores de búsqueda y rescate de personas atrapadas bajo los escombros tras catástrofes, especialmente terremotos.

Estos animales fueron trasladados desde Tanzania, donde recibieron un entrenamiento específico para desempeñar este tipo de tareas de emergencia, lo que representa una innovadora aplicación de la biología animal al servicio de la protección civil.

Las ratas destacan por dos ventajas clave: su extraordinario sentido del olfato, capaz de detectar el olor de personas atrapadas, y su tamaño relativamente reducido. Esto les permite moverse con agilidad por huecos estrechos y estructuras inestables donde ni los perros de rescate ni los robots pueden entrar con facilidad.

De este modo, no pretenden sustituir a los métodos actuales, sino complementarlos: se suman a los perros, drones y equipos humanos como una herramienta más en el conjunto de recursos disponibles para localizar supervivientes.

Una cámara y un GPS

Para que su trabajo sea realmente útil y seguro, cada una de estas ratas porta en la espalda un dispositivo que integra una cámara y un sistema GPS. Gracias a este equipo, los servicios de emergencia pueden seguir en tiempo real los movimientos del animal, visualizar el interior de los escombros y marcar en mapas la posible ubicación de víctimas.

Esta combinación de capacidades biológicas y tecnología avanzada convierte a estos roedores en plataformas móviles de reconocimiento, capaces de explorar zonas inaccesibles y transmitir información crítica en los primeros momentos tras un desastre.

La iniciativa supone un ejemplo de innovación técnica y determinación al servicio de salvar vidas, especialmente valiosa para países con alta actividad sísmica.

Instrumentalizar a los animales

Sin embargo, es importante recordar que detrás de cualquier programa de adiestramiento intensivo existe el riesgo de que se prioricen los resultados operativos por encima del bienestar del animal.

La pregunta de fondo es si estamos instrumentalizando a las ratas como simples herramientas desechables, en lugar de reconocerlas como animales con capacidad de sentir dolor, miedo y estrés.

También es necesario considerar las condiciones en que estos roedores trabajan durante las misiones reales. Explorar escombros implica ruido extremo, olores intensos, estructuras inestables y la posibilidad de derrumbes adicionales.

Incluso con dispositivos de seguimiento y protocolos de seguridad, el riesgo nunca es cero, y el animal no puede dar su consentimiento ni comprender el peligro que afronta.

Convertirlas en heroínas del rescate puede provocar que su realidad quede reducida a la de animales explotados para una función concreta, sin un verdadero compromiso con su calidad de vida a largo plazo.