Imagen de archivo de un perro después de atragantarse.

Imagen de archivo de un perro después de atragantarse. iStock

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Qué hacer si tu perro o tu gato se atraganta: así le puedes realizar la maniobra de Heimlich a tu mascota

Los expertos veterinarios aconsejan actuar con rapidez ante un atragantamiento para salvarle la vida al animal.

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Raquel Nogueira
Publicada

El atragantamiento representa una emergencia veterinaria que requiere actuación inmediata. En España, donde más del 52% de los hogares conviven con al menos una mascota —en 2025 había 30 millones de animales de compañía—, conocer las técnicas de primeros auxilios puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte del animal.

Los veterinarios coinciden en que identificar rápidamente el atragantamiento es crucial. Los signos principales incluyen dificultad respiratoria, tos persistente, nerviosismo extremo, manotazos hacia el hocico, arcadas sin vómito, salivación excesiva y estiramiento del cuello hacia adelante.

En casos graves de obstrucción total, las mucosas y la lengua adquieren coloración azulada o grisácea (cianosis), señal de que el oxígeno no llega a los pulmones.

Esta situación puede derivar en pérdida de conciencia y muerte si no se interviene rápidamente. Pero ¿qué debemos hacer?

Lo primero es mantener la calma. Si tu mascota se atraganta, no entres en pánico. Según el Instituto Superior de Estudios de Veterinaria (ISED), aunque lo más recomendable es llevar al animal al veterinario inmediatamente, conocer técnicas básicas de primeros auxilios puede salvar vidas.

Los expertos de la clínica Kivet enfatizan que mantener la calma es fundamental para no transmitir nerviosismo al animal. Una vez controlados los nervios, el primer paso consiste en retirar cualquier collar o arnés para liberar las vías respiratorias.

Qué hacer

Si el perro o gato tose, los veterinarios recomiendan dejarle hacerlo sin interrumpir, pues, como en los humanos, es el mecanismo natural más efectivo para expulsar cuerpos extraños.

La Cruz Roja Española, que ofrece cursos de primeros auxilios para mascotas en ciudades como Madrid y Sevilla, coincide en esta recomendación. Asimismo, advierte que el único momento en el que hay que aplicar primeros auxilios es si la tos no resuelve el problema o el animal deja de toser, pero sigue atragantado.

En ese momento, ¿qué puedes hacer? Lo primero, y con extrema precaución, es abrir la boca del animal e inspeccionar visualmente la garganta.

Si el objeto es visible y accesible, se puede intentar extraerlo con cuidado usando los dedos, pinzas largas o tenacillas. Eso sí, los veterinarios advierten que no debe intentarse si existe riesgo de empujar el objeto más adentro o si el animal consciente puede morder.

Cuando la inspección manual no funciona, la fuerza de la gravedad puede ayudar. En perros pequeños, se les sostiene boca abajo de las patas traseras aplicando sacudidas suaves.

En perros grandes, se elevan las patas traseras como una carretilla, manteniendo la cabeza hacia abajo. Si esto no resuelve la obstrucción, se pueden aplicar cinco palmadas secas entre los omóplatos con la parte baja de la palma.

Maniobra de Heimlich

La última opción antes de acudir al veterinario es la maniobra de Heimlich adaptada para animales. Para aplicarla debes colocarte detrás del animal, rodear su abdomen con los brazos y localizar el punto blando justo debajo de las costillas. Esta sería la boca del estómago.

En animales grandes, se forma un puño con una mano, se coloca la otra encima y se presiona firmemente hacia dentro y hacia arriba con un movimiento rápido, realizando entre cuatro y cinco compresiones.

En animales pequeños, se utilizan tres o cuatro dedos en lugar del puño. Tras cada serie de compresiones, se debe revisar la boca para verificar si el objeto ha sido expulsado.

Lo más importante, según los veterinarios, es que las compresiones sean firmes, pero controladas: una presión excesiva puede fracturar costillas o dañar órganos internos. No se deben realizar más de cuatro o cinco sin revisar la garganta, y si el objeto no sale, debe acudirse inmediatamente al veterinario.

Es más, incluso si se logra expulsar el objeto, es importante acudir al veterinario rápidamente, pues el objeto puede haber causado lesiones en el esófago o las vías respiratorias que requieran tratamiento.

Si el animal no recupera la respiración tras extraer la obstrucción, es fundamental que inicies una reanimación cardiopulmonar (120 compresiones por minuto con dos respiraciones boca-nariz cada 30 compresiones) mientras se transporta al veterinario.