La doctora Adelaida Sánchez.
Pediatras alertan de una posible nueva ola de gripe en febrero con especial impacto en la infancia
La doctora Adelaida Sánchez, del Hospital Quirónsalud Marbella, pide vigilar los signos de alarma en los niños y recuerda que la vacuna antigripal es gratuita para menores de 6 a 59 meses en Andalucía.
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Los pediatras advierten de que, tras la actual onda epidémica de gripe, podría registrarse una segunda ola en febrero y marzo, probablemente asociada a gripe B, con especial repercusión en población infantil y adolescente.
La incidencia descendió después del puente de diciembre, pero la vuelta al colegio y a la actividad habitual ha favorecido un nuevo aumento de contagios que podría intensificarse en las próximas semanas, según los especialistas.
La doctora Adelaida Sánchez, jefa del servicio de Pediatría del Hospital Quirónsalud Marbella, destaca que esta temporada “los niños y adolescentes han concentrado la mayor parte de los contagios, especialmente el grupo de 5 a 19 años, seguido de los menores de 4”.
Según explica la doctora Sánchez, “esto es esperable en una fase de alta circulación viral, ya que los menores suelen actuar como amplificadores del virus en el entorno comunitario y escolar”.
En estas semanas es frecuente que las familias duden entre gripe y catarro común, una confusión que puede resolverse en parte por el inicio del cuadro clínico y la intensidad de los síntomas en los menores.
“La gripe aparece de forma brusca, con fiebre alta repentina, malestar intenso, dolor muscular, cefalea y tos irritativa, mientras que los catarros progresan más lentamente y se manifiestan sobre todo con congestión nasal, estornudos y febrícula o ausencia de fiebre”, detalla la especialista.
“Cuando un niño comienza de repente con fiebre elevada y un decaimiento marcado, es más probable que se trate de gripe”, añade la pediatra, que insiste en la importancia de la observación atenta en el hogar durante los primeros días.
La mayoría de los casos en niños sanos pueden manejarse en casa, con buena hidratación, control de la fiebre con antitérmicos pautados por un profesional, lavados nasales si hay congestión y descanso, siempre acompañados de vigilancia estrecha.
No obstante, la doctora Sánchez recuerda que existen señales que deben llevar a consultar de forma inmediata en un servicio de Urgencias pediátricas para descartar complicaciones respiratorias u otras.
“Dificultad respiratoria o respiración muy rápida, hundimiento de costillas, fiebre persistente más allá de 72 horas, rechazo de ingestas o signos de deshidratación en lactantes, somnolencia excesiva, irritabilidad inusual, dolor torácico, vómitos continuados o cualquier deterioro evidente del estado general”, enumera.
“También debe valorarse consulta precoz en bebés muy pequeños o en niños con enfermedades crónicas”, añade la pediatra, que subraya la necesidad de extremar la precaución en estos grupos más vulnerables frente a la infección gripal.
En la actual temporada predomina un nuevo clado del virus de la gripe A, con cambios genéticos asociados a una mayor transmisibilidad, aunque no se ha observado que genere cuadros más graves que en años previos en la población infantil.
Aun así, el elevado potencial de contagio incrementa la probabilidad de que surjan complicaciones, sobre todo en personas vulnerables o con patologías de base que pueden descompensarse con la infección respiratoria.
“La gripe no es una enfermedad banal”, recuerda la pediatra, que insiste en que “aunque la mayoría de los niños evolucionan bien, es importante saber identificar los signos de alarma para consultar a tiempo”.
Los especialistas inciden en el papel de la vacunación como principal herramienta preventiva, especialmente en edades tempranas, con el objetivo de reducir casos, contagios y cuadros graves asociados a la enfermedad.