Selección de caldos conservados en la vinera de Araboka.

Selección de caldos conservados en la vinera de Araboka.

Vivir

5 vinos de Málaga con los que brindar en la comida de Navidad

Antonio Fernández, del restaurante Araboka, presenta su selección de caldos que no pueden faltar en la mesa.

25 diciembre, 2021 05:00

Noticias relacionadas

La elección de un buen menú para celebrar la Navidad requiere tiempo de estudio, selección y preparación. Detalles que marcan la diferencia para que los familiares y amigos invitados a la mesa disfruten de un banquete propio del momento. Sin embargo, no resulta menos importante la propuesta de un buen maridaje que resalte los sabores de los platos y haga disfrutar de cada bocado como se merece

Antonio Fernández, uno de las personalidades gastronómicas de la ciudad con mayor conocimiento y criterio en el mundo vinícola al frente de Araboka, presenta a EL ESPAÑOL de Málaga su selección de vinos con los que brindar en la cena de Navidad.

La lista de maridajes para una comida perfecta arranca con Tartratos; unas burbujas elaboradas con la variedad moscatel (primer caldo criado con esta variedad en Málaga) y que aplica el método champenoise, "el mismo que el de los grandes vinos espumosos del mundo". Una opción idónea para abrir el menú del día, especialmente recomendable si, junto a la botella, colocamos un plato de surtido de ibéricos de cochinos criados con castañas en el valle del Genal. 

Continúa la cata con un vino galardonado en esta última edición, ubicado en una zona vinícola "poco conocida" debido a su vinculación directa con la elaboración de las pasas: Manilva. Se trata del blanco seco Nilva, realizado 100% con la variedad Moscatel de Alejandría. Como sustento principal, Antonio Fernández recomienda un ajoblanco de invierno (ligeramente tibio), con nueces pecanas, y servido con una morcilla de Ronda.

Para el tercer acto, nos desplazaremos nuevamente a Ronda para escoger un vino elaborado con uvas de la modalidad chardoné, procedente de las bodegas Descalzos Viejos, con leve crianza en barrica. Para comer, calamar de piedra procedente de la caleta de Vélez, un cefalópodo con ligeros matices dulces, idóneo para combinar con caldos ácidos y profundos. 

Acompañando al plato principal (una pluma ibérica que nos permita continuar con el sabor del cochino de la tierra), desde Araboka se decantan por un tinto de crianza elaborado con la variedad foránea reina desde Toledo hacia el sur, la variedad Syrah; un clásico infalible de ronda de Bodegas Lunares: Altocielo. Tintilla de Rota, 12 meses de paso por madera que da complemento de fortaleza a una botella que "planta cara a muchísimos platos de carne". 

Sin embargo, si la opción elegida como plato fuerte deja de lado al cerdo y opta más por un chivo lechal de canillas del aceituno, el caldo propuesto para acompañar es otro: Capuchina Vieja con crianza. "Muy balsámico, refrescante y con buena acidez que complementa el carácter graso y lechoso del chivo malagueño", explica Fernández. 

Para el cierre del menú, no puede faltar una tabla de quesos (familia Argudo, en Campillos) que den pie a descorchar una botella de vino moscatel: Noctiluca. Un blanco, naturalmente dulce, elaborado con la uva moscatel, de baja graduación, azúcar residual pero con tremenda acidez y equilibrio. Como colofón, selección perfecta si el chocolate preside la mesa, un clásico de la bodega del norte López Hermanos Transañejo, elaborado con la variedad Pedro Ximénez.