Cuando cae en mis manos un libro, en su primera edición, recién impreso, calentito, oliendo a imprenta y a ilusión, supurando pasión de su autor por contar algo a muchos, siento una gran emoción.

Es un privilegio, como cuando mi padre nos llevaba una noche de verano a Fuente de Piedra, al horno de su abuelo, a que viéramos cómo se hacía el pan, desde primera hora de la noche, amasando, fermentando, recentando, y reamasando, dando forma a cada mollete, cada bollo, chusco, panecillo, barra, viena, piquitos, caldeando el horno con leña de olivo.

A las 5 de la mañana, a los primeros panes nos daban la oportunidad, calentitos, de darles un pellizco. Ese privilegio, a mi hermana y a mí, nos parecía mágico. Ese pan estaba más rico. Amanecía muy pronto, nos tomábamos un vaso de leche con aquellas magdalenas con aroma de canela y cáscara de limón, con azúcar crujiente, hechas en el calor residual.

Esta semana he hablado mucho de libros. Tengo una montaña de 11 nuevos, recién publicados a mi derecha. Pero Gala, una de mis compañeras en rehabilitación neuronal, estudia literatura en la UB, lee en castellano, catalán, francés e inglés.

Le interesan los clásicos, yo pensé en Roma y Grecia y mis queridos Séneca el Viejo, Plinio, Marco Aurelio, Homero, Sócrates, Platón, Aristóteles… Yo le hablo de Elvira Roca, de los podcasts de libros que hace Antonio Martínez Asensio, ella de Zola, Balzac, Stendhal… Sus clásicos no son mis clásicos. Ella me habla de Joyce, de Ana Karenina. Yo le hablo de Castellio contra Calvino: Conciencia contra violencia.

Los ensayos históricos de Zweig, magníficamente escritos todos. No me gusta la de Magallanes porque la hazaña de la circunnavegación es de los vascos y andaluces liderados por Elcano. Debería haberse llamado Magallanes – Elcano. En fin, nadie es perfecto, aunque el austriaco se lució en El mundo de Ayer y en Momentos estelares de la humanidad.

Gala es muy inteligente, un tanto introspectiva, sabe mucho y me reta. Descubro algo que le puede apasionar. Conocer a Irene Vallejo. El Infinito en un Junco, lo leí en 2019, calentito. Regalo de mi familia aragonesa, orgullosa de este talento maño. Doctora en Filología Clásica, en este ensayo, Vallejo realiza un recorrido por la historia del libro desde sus orígenes en el mundo antiguo hasta nuestros días. El título hace referencia al papiro que fue fundamental en la creación de los primeros libros.

La autora explora la evolución de los soportes de escritura y analiza cómo la invención de la escritura y la lectura transformó la humanidad. A través de relatos históricos y anécdotas personales, Vallejo destaca el papel de figuras clave en la preservación y difusión del conocimiento, como narradores orales, escribas, copistas, traductores, bibliotecarios y lectores anónimos .

Gala me dice que cómo es que a un ingeniero le gusta la literatura y escribe casi a diario. ¿Los jóvenes piensan que los ingenieros no tenemos alma, emociones, sentimientos, inquietudes culturales?

Durante unos cuantos años en la Universidad de Málaga había un certamen de poesía Vicente Aleixandre. "Ciudad del Paraíso" se asocia principalmente con nuestra Málaga, gracias a su poema homónimo. Aunque nacido en Sevilla en 1898, Aleixandre se trasladó a Málaga a los dos años, y su infancia allí dejó una profunda huella en su obra poética. Él mismo afirmaba: "Yo soy un malagueño que nació en Sevilla, o un sevillano que se crió en Málaga" .

Durante los años en que estudié en la UMA nos presentamos cada año al certamen y los ingenieros copábamos las mejores posiciones en el concurso.

Felipe Romera, el director del Parque Tecnológico de Málaga, Doctor Honoris Causa por la UMA, ha escrito novelas en las que combinaba una trama con el estado de la tecnología. La última, La triple Hélice (2023), en la que combina Física Cuántica con una trama en mundos paralelos. Esta novela combina aventuras con divulgación científica y tecnológica.

Narra la historia de cinco emprendedores del Parque Tecnológico de Andalucía que, tras unas vacaciones, se ven envueltos en sucesos extraordinarios relacionados con la mecánica cuántica y figuras históricas como Álvar Núñez Cabeza de Vaca. La trama entrelaza sus vidas con las de científicos del siglo XX, como los descubridores del ADN y pioneros del Silicon Valley. Además, es un libro de viajes que recorre Argentina, California, China y Andalucía.

Otro ingeniero admirado y amigo, director de la EMT de Málaga, Miguel Ruiz Montañez, nos ha ido enganchando con La tumba de Colón (2006), El papa mago (2008), el País de los Espíritus (2011), Objetivo la Luna (2011) muy recomendable como inspiración para superar el miedo al cambio. La Sangre de Colón (2020) y el año pasado Donde Nace el Cielo (2024), centrada en el papel de las mujeres en la colonización de América. Las dos últimas obras las pillé calentitas.

No hay que ser de letras para amar las letras, querida amiga.

Estamos en temporada de ferias del libro desde Sant Jordi en abril hasta dentro de dos semanas en Madrid. Nuestras ciudades se llenan de libros y autores. No dejen de leer a nuestra paisana. Las Brujas y el Inquisidor ( Espasa) de María Elvira Roca, es una delicia.

El martes, cuando llegaba a casa, extenuado de la rehabilitación y con un chichón en la cabeza por un porrazo mientras corría de espaldas con Gala, me encuentro un sobre de plástico, venía de Aertec, una de las empresas malagueñas que más admiro.

Aertec acababa de presentar sus innovaciones en Feindef25, la feria de defensa, drones equipados con misiles, bombas planeadoras…. Yo pienso que los drones “artillados” o no, serán la ventaja fundamental con otros robots como rovers, cuadrípedos y embarcaciones y submarinos no tripulados para la defensa y la guerra del futuro que será con combatientes tecnológicos. Informática, electrónica, aeronáutica y telecomunicaciones serán la clave.

Abro el sobre y, ¡chan- ta-ta- chán!, un libro, ¡recién impreso en mayo de 2025! No puedo impedir, abrirlo, hojearlo, olerlo… Ballenas, Elefantes, Albatros y el Efecto Invernadero. ¿Por qué la naturaleza limita la transición energética? (Guadalmazán. Almuzara libros mayo 2025).

Este editor Manuel Pimentel, como el de Siruela, tiene títulos siempre interesantes. Alimento para el pensamiento crítico, un tanto fuera del “mainstream”, lo que yo con frecuencia llamo “la papilla” que nos hacen tragar por todas partes.

Vicente Padilla escribe con la estructura de los libros para ingenieros, capítulos breves, bien segmentados, documentados acabados siempre con una conclusión. Mi admirado Vicente pone lógica a un debate, el de la transición energética, que se ha ideologizado como tantos asuntos que hoy nos dan en la papilla. Nos abre los ojos contra la fe ciega en la tecnología como solución a nuestros problemas ambientales.

Me gusta mucho el ejemplo de la naturaleza, el de la ballena azul que avanza a 8 km/h con una enorme eficiencia energética, adaptada durante miles de años a la baja densidad energética disponible, frente a los inmensos porta contenedores que navegan a 40km/h gracias a combustibles fósiles que concentra la energía solar acumulada durante millones de años (1300 veces más consumo por unidad de biomasa que el resto de los seres vivos). Tendremos que reinventar nuestra relación con la energía antes de que se agote la herencia fósil.

Tengo medio libro subrayado. El día 13 en la feria del libro de Madrid de 18:00 a 20:00 tendréis a un ingeniero aeronáutico con ganas de contar a muchos, con este libro, sus reflexiones. Gracias Vicente por un libro calentito, al que he dado un buen pellizco.