Un montaje con una imagen de Víctor y el homenaje de sus compañeros.
Adiós a Víctor, el policía que llegó a Marbella para acercarse a su familia y murió de un infarto en la Jefatura
El hombre, de 43 años, estaba entrenando en el gimnasio cuando sufrió un brutal ataque cardíaco.
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La Policía Local de Marbella está de luto por la muerte de uno de los suyos. El agente 1041, Víctor Hernández, de 43 años, ha fallecido este lunes tras sufrir un infarto mientras entrenaba en el gimnasio de la Jefatura, apenas dos semanas después de incorporarse al cuerpo.
A pesar de la rápida intervención de los servicios sanitarios, que trataron de reanimarlo durante varios minutos, finalmente solo pudieron certificar su fallecimiento en el lugar de los hechos.
Natural de Málaga capital, Hernández había llegado recientemente desde Almuñécar con un objetivo claro: acercarse poco a poco a su familia. Su destino en Marbella suponía ese paso. Sin embargo, este lunes, justo 14 días después de su presentación oficial por parte del Ayuntamiento, su vida se apagó de forma repentina. Deja a su mujer y una niña pequeña de apenas 7 años.
Un compañero que vivió en su día las oposiciones a su lado reconoce que era una persona "sonriente" y muy "constante con sus objetivos". Aunque llevaba años en Almuñécar, cuenta esta fuente, el fallecido también estuvo de comisión de servicio en Alhaurín el Grande, pero tuvo que acabar volviendo a Almuñécar. Estaba muy feliz con el cambio de nuevo a la provincia de Málaga.
“Desde la Policía Local de Marbella queremos expresar nuestro más sincero pésame a su familia, amigos y allegados. Su pérdida, repentina e inesperada, deja un vacío inmenso entre nosotros”, han trasladado sus compañeros, que en la noche del lunes le rindieron homenaje encendiendo las luces de sus motos.
“No muere quien se va, sino quien se olvida”, han escrito, muy afectados. Hernández formaba parte de la Hermandad de Dragones Motoristas de Marbella, donde también ha sido recordado con emoción.
“No se puede ser inmortal, pero sí eterno”, han señalado sus compañeros durante el homenaje. Este martes, la Jefatura ha guardado un minuto de silencio en su memoria y, al mediodía, compañeros y familiares le han dado el último adiós en una misa celebrada en Parcemasa.
Otro policía fallecido
Este mismo lunes, el cuerpo de la Policía Local de Ojén también recibió la noticia de la muerte de Javier Gallardo, un joven malagueño de 33 años que acaba de acceder al cuerpo de agentes municipales de este pueblo malagueño. En su caso, sufrió una grave caída con su moto en Pedregalejo. Aunque los sanitarios también hicieron todo por salvar su vida, no lograron reanimarlo.