Imagen del Centro de Internamiento de Menores Infractores (CIMI) de Málaga.
Málaga mueve ficha para sacar de Churriana el polémico centro de menores: ofrece a la Junta un suelo en Trévenez
El Ayuntamiento plantea una ubicación alternativa para el CIMI de El Olivar, objeto de las protestas de los vecinos desde su puesta en marcha.
Más información: Málaga ofrecerá suelos alternativos a la Junta de Andalucía para trasladar el CIMI de Churriana
El plan para trasladar el polémico centro de menores de Churriana, objeto en los últimos meses de numerosas quejas y denuncias por parte de los vecinos del entorno, se reactiva.
Y lo hace con la propuesta formal del Ayuntamiento de Málaga a la Junta de Andalucía de una parcela alternativa sobre la que construir unas nuevas instalaciones para la acogida de estos menores.
Según ha podido saber EL ESPAÑOL de Málaga, el Consistorio ha ofrecido a la Junta un suelo situado en la zona oeste del polígono industrial de Trévenez como posible ubicación alternativa para el CIMI.
El movimiento supone un paso más en la búsqueda de una salida al conflicto generado por la instalación de este equipamiento, que ha provocado el rechazo de los vecinos de la urbanización próxima.
La propuesta fue dada a conocer por el alcalde, Francisco de la Torre, por medio de una carta dirigida a los residentes de El Olivar el pasado 29 de septiembre.
En la misma, según ha podido comprobar este periódico, el regidor confirma haberse dirigido al consejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local, Manuel Gavira, "trasladándole de forma directa las quejas vecinales y la necesidad imperiosa de buscar una solución definitiva para el traslado del centro".
Y precisa que el Ayuntamiento ha planteado una alternativa urbanística "concreta y viable". En este caso, una pastilla de suelo "idónea" en el polígono Trévenez, que cuenta “con excelentes comunicaciones, accesibilidad y condiciones óptimas para albergar un equipamiento de estas características, evitando de forma definitiva cualquier tipo de impacto o fricción con zonas residenciales”.
De la Torre, que dice conocer y respetar los procesos judiciales iniciados por los vecinos, muestra su confianza en que desde el Gobierno andaluz "tenga acogida nuestra propuesta y se logre el traslado planificado del centro".
Carta de los vecinos
Esta comunicación se produjo en respuesta a un escrito previo de los vecinos. En este caso concreto, la carta de la comunidad de propietarios de El Olivar, firmada por su presidente, tiene fecha del 26 de septiembre.
En la misma, los residentes reiteran sus quejas, su petición de traslado de las instalaciones y solicitan al Consistorio conocer las gestiones realizadas con la Junta, las posibles alternativas de ubicación que se barajan y los plazos previstos para resolver una situación que, aseguran, sigue afectando a su vida cotidiana.
Los afectados sostienen que la actividad del centro ha alterado la tranquilidad de la urbanización. En su escrito aluden a los gritos y las molestias procedentes de las instalaciones, así como a los episodios de tensión registrados en su entorno.
Entre ellos recuerdan el ocurrido el 9 de enero de 2026, cuando, según el relato recogido en la carta, hubo amenazas a vecinos, se rompió una reja y la intervención policial concluyó con la detención de dos internos.
La reclamación recupera las declaraciones realizadas en enero por el alcalde, quien planteó ante la Junta la necesidad de revisar la idoneidad del emplazamiento y buscar un espacio más amplio y seguro dentro de la provincia.
"Con esta carta queremos dejar constancia de que nuestras quejas siguen vigentes. El tiempo transcurrido no significa que el problema se haya resuelto ni que los vecinos hayamos aceptado esta nueva situación", se señala en la parte final del escrito, en el que se apostilla: "Seguimos esperando una solución a una nueva realidad impuesta por una falta de planificación que además consideramos, que ha perjudicado a todo el mundo, tanto residentes como internos pasando por los propios trabajadores que se ven trabajando en unas instalaciones inicialmente pensadas para albergar a 27 monjas y que ahora albergan a 50 reclusos y 80 trabajadores".
Antecedentes
La iniciativa da continuidad al compromiso adquirido por el Ayuntamiento para buscar una alternativa a la ubicación actual. En febrero, el alcalde, Francisco de la Torre, y el consejero de Justicia, José Antonio Nieto, abordaron esta cuestión en una reunión.
Después de aquel encuentro, se informó de que se trabajaba en la búsqueda de parcelas destinadas a usos sociales o equipamientos deportivos que pudieran resultar compatibles con el centro y evitar una controversia similar a la de Churriana.
Plano del polígono industrial Trévenez.
El CIMI de El Olivar abrió sus puertas a mediados de 2025 y cuenta con capacidad para 50 menores, con plazas diferenciadas para chicos y chicas y un área terapéutica. La adjudicación del servicio a la entidad Meridianos se formalizó en abril de ese año por un importe de 20,8 millones de euros.
Desde antes de su puesta en funcionamiento, los vecinos de la urbanización han cuestionado la implantación del complejo junto a sus viviendas y han llegado a promover actuaciones judiciales.
Entre los aspectos que han denunciado figuran las dimensiones de las instalaciones deportivas, las características del cerramiento perimetral, las deficiencias de aparcamiento y la existencia de ventanas con vistas a patios privados.
La controversia también llegó a la Gerencia de Urbanismo, que ordenó la suspensión cautelar de las obras de adaptación al apreciar la falta de documentación esencial para acreditar que los trabajos se ajustaban a la licencia declarada.
El polígono Trévenez, que cuenta con unos 600.000 metros de superficie, se localiza en la zona oeste de la capital de la Costa del Sol, en dirección hacia Campanillas. El espacio industrial se encuentra próximo al Centro de Transportes de Málaga (CTM) y se encuentra dividido por el trazado de la A-357.