Una imagen de la demolición.
El Hotel Ibis de Málaga comienza a desaparecer tras su gran incendio: ya ha arrancado la demolición
La piqueta ya ha iniciado el derribo de la estructura calcinada tras descartarse su recuperación por los graves daños sufridos en el siniestro.
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Los trabajos de demolición del edificio del Hotel Ibis de Málaga, afectado por el gran incendio del pasado 25 de mayo en el Pasillo Guimbarda, que se prolongó durante un mes, ya están en marcha. La actuación, promovida por la propiedad del inmueble, arranca después de que el fuego arrasara por completo el establecimiento y el local que había justo debajo, el Le Grand Café.
Fue difícil dar completamente por extinguido el incendio y los bomberos pusieron fin al dispositivo de vigilancia hasta el 11 de julio, un mes y medio después desde que saltaran las primeras llamas.
El plazo de ejecución de estos trabajos de demolición, incluida la retirada del material resultante, se estima en 2 meses. Durante la intervención, la empresa aplicará medidas preventivas para mitigar las molestias a vecinos, viandantes y conductores, según informó el Ayuntamiento.
La memoria del proyecto presentado detalla que la solución técnica será la demolición mecánica por disgregación controlada. Los trabajos emplearán medios mecánicos hidráulicos y maquinaria especial para el derribo en altura, principalmente mordazas, cizallas o demoledores hidráulicos tipo mandíbula.
Para el desarrollo de la obra, la propiedad ha solicitado una declaración responsable. Según la ordenanza municipal de licencias urbanísticas, ese es el título habilitante para la ejecución de la demolición.
El Ayuntamiento ya informó la pasada semana de que el carril para el tráfico de vehículos del túnel del Pasillo de Guimbarda permanecerá abierto durante las actuaciones. La empresa ha asegurado el túnel mediante pantallas y ha instalado señalización para garantizar la seguridad de los vehículos que transiten por la vía. El carril bus, situado en el túnel, continuará anulado en su primer tramo.
Al margen de la duración de las tareas de derribo, la circulación normal del túnel, incluido el carril bus, se restablecerá en un plazo de 2 o 3 semanas, una vez concluyan las actuaciones centradas en la demolición. Las calles Padre Jorge Lamothe y un tramo de Cerrojo permanecerán cortadas al tráfico hasta que finalicen los trabajos.
De forma previa al inicio del derribo, la empresa contratada instaló una pantalla de protección en el túnel, estableció el perímetro de seguridad de la obra y retiró el mobiliario urbano del entorno, que será repuesto al terminar.
La singularidad del inmueble, que abrió sus puertas en los primeros meses de 2007, marcó tanto la respuesta al fuego como su posterior evolución. El edificio combinaba una parte metálica con un forjado de madera que concentraba buena parte del material combustible. Ese sistema híbrido de pórticos metálicos y forjados de madera dificultó de manera notable la extinción y obligó a los bomberos a intervenir desde el exterior con bombas y autoescalas.
Las cámaras de videovigilancia situaron el arranque del fuego a la 1.20 en el interior del local comercial de la planta baja. Pocos minutos después se produjo una deflagración y el hotel activó su plan de autoprotección para desalojar a clientes y trabajadores. La primera llamada al 112 se registró a la 1.26 y las primeras unidades de Bomberos llegaron a la 1.34, 14 minutos más tarde.
Hasta 6 dotaciones trabajaron de forma simultánea y el fuego obligó a realojar a cerca de 100 personas en otros hoteles. El establecimiento, segundo de la cadena Accor en Málaga capital, contaba con 189 habitaciones.