Una imagen de un bombero de Málaga interviniendo y el sargento en el círculo.
Rescate en cadena en Málaga: un sargento de Melilla de vacaciones frena el fuego en una vivienda y salva a un vecino
Para la llegada de los Bomberos de Málaga, la víctima estaba ya sentada en un poyete.
Francisco Moreno logró que las llamas no se propagaran por la vivienda con ayuda de un extintor.
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La formación de un bombero no entiende de turnos, ni mucho menos de fronteras. Así lo demostró este fin de semana Francisco Moreno, sargento del cuerpo de bomberos de Melilla, que se encontraba fuera de servicio en una vivienda del barrio malagueño de Churriana cuando el fuego declarado en la casa de al lado lo devolvió, sin previo aviso, a su oficio.
Los hechos ocurrieron sobre las 15.00 horas de este domingo en la calle Bárcena y Mancheño del citado distrito. Moreno, nacido en Málaga, pero que opositó en Melilla, donde ha llegado a convertirse en sargento, estaba disfrutando de sus vacaciones en la terraza cuando reparó en una densa humareda que brotaba de una de las ventanas de la vivienda contigua.
Al asomarse, descubrió a un vecino atrapado en el interior, incapaz de salir: un sofá se había prendido dentro de la casa y el hombre no encontraba vía de escape.
"Vimos que había una persona en la ventana y que no podía salir de la vivienda", relata a EL ESPAÑOL de Málaga.
Su primera reacción fue avisar a los profesionales, siguiendo con el protocolo. El sargento llamó de inmediato a sus compañeros de los Bomberos de Málaga para alertarles de lo que estaba ocurriendo. Pero el humo no daba tregua.
Por ello, tocó el portero electrónico, le franquearon el acceso al edificio, tomó un extintor y, tras forzar la cerradura de la vivienda, se plantó frente al foco: un sofá que ardía en el salón. Sobre él descargó el extintor y logró frenar el avance de las llamas.
Mientras tanto, el vecino, al borde de la asfixia por el humo, se había encaramado al poyete de la ventana, donde quedó medio colgado.
Desde la casa contigua, le colocaron una escalera. No para que descendiera por ella —el hombre estaba muy mareado y la escalera era demasiado inestable—, sino para transmitirle calma en los minutos más críticos.
Fue entonces cuando llegaron los efectivos de los Bomberos de Málaga, que se hicieron cargo del rescate y de bajar al vecino hasta un lugar seguro.
La rápida intervención de Moreno con el extintor había resultado decisiva para impedir que el incendio se propagara al resto de la vivienda. Gracias a ella, tanto el vecino, de 46 años, como su gato lograron salir con vida.
Concretamente, el hombre fue atendido en el lugar por el 061, afectado por intoxicación de gases, pero según informa el Servicio de Emergencias 112 de Andalucía no fue necesario su traslado a un centro hospitalario.
"Fue todo muy rápido, y para eso también nos entrenamos", resume el sargento, con 32 años de experiencia a sus espaldas y que ya ha vivido situaciones similares, que resta importancia a su papel en una actuación que, a priori, evitó una tragedia.