Imagen de a obra del Metro de Málaga en la calle Eugenio Gross.
El Metro de Málaga empieza a conquistar el último tramo que le separa del futuro Hospital Virgen de la Esperanza
Más de dos años después del inicio de las obras en Guadalmedina, los operarios toman posiciones en Eugenio Gross y Blas de Lezo para poner en marcha los 510 metros finales de una prolongación que no estará operativa antes de finales de 2030.
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El Metro de Málaga empieza a conquistar el último de los tramos que le separan del futuro Hospital Virgen de la Esperanza.
Más de dos años después de que las obras del suburbano hacia la zona norte diesen sus primeros pasos en la calle Hilera, en el entorno de la estación Guadalmedina, los operarios de Sando, empresa adjudicataria de la actuación, han comenzado a tomar posiciones en el extremo de Eugenio Gross y en las calles Blas de Lezo.
Lo hacen todavía de manera discreta, adelantando una labor esencial que en las próximas semanas dará paso a la llegada de la maquinaria pesada encargada de dar forma al túnel por el que, no antes de finales de 2030, circularán los trenes del ferrocarril urbano.
Las primeras tareas del nuevo tajo comenzaron el pasado mes de julio y se han centrado en los trabajos necesarios para conocer con precisión las características del terreno y preparar la ejecución de la infraestructura.
Entre ellas, según los datos aportados por la Consejería de Fomento y Movilidad, figuran el levantamiento topográfico de la zona, los sondeos geotécnicos para verificar el perfil del terreno y la identificación de los servicios afectados por la actuación.
Esta última labor resulta especialmente relevante antes del avance de la excavación, ya que permite localizar las diferentes redes e instalaciones existentes y planificar su tratamiento durante el desarrollo de las obras.
Los tres tramos ya están en marcha
Con el arranque de los trabajos en el tajo Eugenio Gross-Blas de Lezo se completa la puesta en carga de todo el recorrido previsto entre Guadalmedina y el futuro Hospital Virgen de la Esperanza.
Son en total 1,8 kilómetros, divididos en tres tramos: Guadalmedina-Hilera, el primero en iniciar las obras en febrero de 2024; Hilera-Eugenio Gross, que arrancó a comienzos de julio de 2025; y el ahora activado Eugenio Gross-Blas de Lezo.
Por primera vez, por tanto, los tres segmentos de esta prolongación están ya en obras, aunque cada uno se encuentre en una fase diferente de ejecución.
El último tramo suma 510 metros de longitud, será completamente soterrado y cuenta con un presupuesto de ejecución de 48,24 millones de euros, cofinanciados con fondos Feder. El proyecto incluye además la construcción de la estación término de esta extensión, destinada a dar servicio al entorno del futuro Hospital Virgen de la Esperanza.
El plazo de partida establecido para este último tramo es de 36 meses, un calendario similar al previsto para los otros dos segmentos. Este periodo afecta a la fase de infraestructura y superestructura.
Si se mantiene el calendario inicialmente previsto y no se producen alteraciones durante la ejecución, esta parte de la actuación quedaría completada en torno a julio de 2029.
Pero terminar el túnel y las obras de infraestructura no significa que el Metro pueda empezar a circular inmediatamente. Ese será únicamente uno de los grandes hitos pendientes antes de que los primeros trenes puedan llegar al entorno del Civil y el Materno Infantil.
La infraestructura ejecutada por Sando constituye la pieza principal de la actuación, pero todavía será necesario completar otros contratos esenciales para que la prolongación pueda entrar en funcionamiento. Entre ellos se encuentran las instalaciones y la arquitectura de las estaciones, así como el despliegue de la señalización ferroviaria.
Una vez que todo este esquema técnico esté desarrollado y terminado llegará otra fase imprescindible: las pruebas.
Durante ese periodo se deberá comprobar de manera exhaustiva el funcionamiento conjunto de los diferentes sistemas y elementos que integran la infraestructura antes de autorizar la explotación comercial.
Por eso, el final de las obras de infraestructura previsto para 2029 no debe confundirse con la llegada del Metro a los nuevos destinos. Con el calendario actualmente conocido, la prolongación hasta el entorno del Civil y el Materno Infantil no estará operativa antes de finales de 2030.
La fecha queda así muy lejos de las previsiones que se llegaron a manejar años atrás, cuando el horizonte para la llegada del Metro a esta zona de Málaga se situaba en torno a 2027.
20 años después
El inicio de los trabajos en Blas de Lezo tiene además un componente simbólico. Coincide prácticamente con el vigésimo aniversario de la colocación de la primera piedra del Metro de Málaga.
Aquel acto tuvo lugar en las inmediaciones del Palacio de los Deportes José María Martín Carpena, cuando arrancaba una infraestructura que, dos décadas después, continúa ampliando su recorrido por la ciudad.
Ahora, mientras los primeros operarios realizan los trabajos previos en Eugenio Gross y Blas de Lezo, el Metro encara una de las últimas piezas de esta prolongación hacia el norte. La puesta en funcionamiento de este ramal permitirá sumar entre 3,5 y 4 millones de pasajeros anuales.