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Málaga endurece las reglas para bares con música y discotecas: más límites de ruido y nuevas restricciones de ubicación

El Ayuntamiento va a aprobar de manera definitiva la reforma del PGOU, incorporando peticiones de los vecinos del Centro Antiguo: bares musicales de más de 100 metros cuadrados, discotecas con un máximo de 400 metros.

Más información: Málaga mantiene las restricciones al ruido en el Centro y El Romeral y prolonga el bloqueo a nuevos bares

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Las claves

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El Ayuntamiento de Málaga modifica el PGOU para endurecer las condiciones de bares con música, pubs y discotecas, limitando su ubicación y superficie.

Los locales de hostelería con música de Clase B deberán tener al menos 100 m² y no podrán instalarse en calles con viviendas ni en zonas residenciales.

Discotecas y salas de fiesta no podrán superar los 400 m² y estarán excluidas de áreas predominantemente residenciales, sanitarias, docentes o culturales.

La reforma reduce de 90 a 85 decibelios el límite de ruido para cafeterías y restaurantes con música, y prohíbe equipos de sonido en terrazas, carpas y patios techados.

Málaga prepara un nuevo marco urbanístico para ordenar la implantación de los establecimientos de hostelería con música y las actividades de ocio nocturno. El Ayuntamiento ultima la aprobación definitiva de la Modificación número 24 del PGOU, que reforma el artículo 6.4.4 dedicado al uso de hostelería e introduce nuevas condiciones para bares musicales, pubs, karaokes, discotecas y salas de fiesta.

La reforma, impulsada de oficio por la Gerencia de Urbanismo, tiene como objetivo declarado adaptar el planeamiento municipal a la normativa autonómica vigente y reducir el impacto acústico de determinadas actividades sobre las zonas residenciales.

Pero el documento final incorpora también varias de las reclamaciones planteadas por la Asociación de Vecinos Centro Antiguo durante el periodo de información pública. Aunque Urbanismo rechaza algunas de las peticiones más restrictivas, sí acepta introducir nuevos límites urbanísticos para determinados negocios con música.

Una de las principales modificaciones introducidas tras las alegaciones vecinales afecta a los establecimientos de hostelería con música de Clase B, categoría en la que se incluyen los pubs, bares con música, karaokes y actividades similares.

La nueva redacción del PGOU establece que estos locales deberán contar con una superficie útil mínima de 100 metros cuadrados y que no podrán instalarse en calles con viviendas, ya sea en sus frentes, laterales o plantas superiores.

Además, seguirán excluidos de las zonas de suelo urbano o urbanizable con predominio de uso residencial, sanitario, docente o cultural según la zonificación acústica del PGOU.

Esta medida responde parcialmente a una de las demandas de los vecinos del Centro Antiguo, que reclamaban reforzar las garantías urbanísticas para evitar la proliferación de actividades musicales en entornos residenciales.

Discotecas y salas de fiesta

La Asociación de Vecinos Centro Antiguo también planteó que determinadas actividades de ocio y esparcimiento, como discotecas, salas de fiesta o tablaos, tuvieran mayores restricciones.

Urbanismo no acepta la petición de obligar a que estos negocios se ubiquen siempre en edificios exclusivos y exentos, pero sí introduce una limitación de superficie.

Así, la nueva norma fija que estas actividades no podrán superar los 400 metros cuadrados de superficie útil.

Además, establece que tampoco podrán implantarse en zonas con predominio residencial, sanitario, docente o cultural y que, en aquellas áreas donde sean compatibles, deberán garantizar su integración con los usos existentes.

Menos decibelios

Otra de las novedades afecta directamente a los niveles acústicos permitidos.

La reforma reduce de 90 a 85 decibelios el límite máximo de emisión sonora para los establecimientos de hostelería con música de Clase A, donde se incluyen cafeterías, restaurantes, cervecerías, marisquerías, hamburgueserías, cafés o pizzerías con equipos de reproducción sonora.

El Ayuntamiento defiende que esta reducción permitirá disminuir la contaminación acústica en las zonas más afectadas por el ruido.

En cambio, mantiene el límite de 90 decibelios para los establecimientos de Clase B, considerados de mayor impacto acústico, como pubs o bares con música.

La nueva regulación también refuerza la prohibición de utilizar equipos de reproducción o amplificación sonora en espacios abiertos vinculados a estos establecimientos.

El texto incluye expresamente como espacios abiertos toldos, carpas, cerramientos textiles o desmontables y patios techados.

En estos espacios no podrán instalarse equipos de sonido ni sistemas audiovisuales destinados a la actividad hostelera, salvo las excepciones previstas en la normativa autonómica.

Esta cuestión había sido otra de las preocupaciones trasladadas por los residentes del Centro, especialmente por el impacto de la música exterior en calles con elevada concentración de viviendas.

Más garantías acústicas

La Asociación de Vecinos Centro Antiguo presentó nueve alegaciones durante la tramitación del expediente. Entre sus peticiones figuraban también medidas más técnicas, como mayores exigencias sobre limitadores acústicos, mediciones de ruido, certificados de aislamiento o restricciones adicionales a determinadas actividades.

Estas propuestas, sin embargo, han sido rechazadas por Urbanismo al considerar que corresponden a la normativa acústica sectorial y no al PGOU.

La Gerencia defiende que la modificación ya supone un endurecimiento al reducir los niveles de emisión sonora y actualizar la regulación municipal conforme al Decreto 50/2025 de preservación de la calidad acústica en Andalucía y al Decreto 155/2018 sobre establecimientos públicos.

El expediente, con fecha de informe propuesta de 27 de abril de 2026, está preparado para su debate en la Comisión de Urbanismo y posterior aprobación definitiva por el Pleno municipal.

Una vez aprobado, deberá publicarse en el Boletín Oficial de la Provincia de Málaga para su entrada en vigor.

La modificación no supone la desaparición de los establecimientos con música, sino una nueva regulación sobre dónde pueden ubicarse, qué condiciones deben cumplir y qué límites acústicos deben respetar.