Imagen aérea de la intervención prevista sobre el río Guadalmedina.
Málaga activa el proyecto para transformar el Guadalmedina en un parque fluvial con cinco 'plazas-puente'
El contrato, difundido a través de la Plataforma de Contratación del Sector Público, cuenta con un presupuesto de dos millones de euros (IVA incluido) y un plazo máximo de ejecución de once meses.
Más información: Málaga da otro paso decisivo en su apuesta por transformar el Guadalmedina en un gran eje verde y con plazas elevadas
El Ayuntamiento de Málaga ha dado un nuevo paso en el desarrollo del proyecto de transformación del río Guadalmedina, con la publicación de la licitación para la redacción del proyecto constructivo de su integración urbana. El contrato, difundido a través de la Plataforma de Contratación del Sector Público, cuenta con un presupuesto de dos millones de euros (IVA incluido) y un plazo máximo de ejecución de once meses.
Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el 10 de junio de 2026 a las 13:00 horas.
Esta actuación se centra en el tramo comprendido entre el puente de Armiñán y la pasarela peatonal de El Perchel, en el entorno del MUCAC-Mayoristas, y supone una primera fase clave dentro de una intervención más amplia que persigue convertir el cauce en un espacio plenamente integrado en la ciudad.
La licitación actual se centra en las actuaciones dentro del propio cauce, incluyendo su adecuación hidráulica, el rebaje del perfil longitudinal y su transformación en un parque fluvial. También contempla la construcción de cinco “plazas-puente” para mejorar la conexión entre ambas orillas, un sistema de riego, el refuerzo de estructuras existentes y la integración de estas obras con la trama urbana.
Tal y como recoge el pliego, esta intervención contempla optimizar la gestión del riesgo de inundación en el entorno y la transformación del cauce en un corredor verde a modo de parque fluvial, compatible con su función hidráulica y alineado con los objetivos de adaptación al cambio climático y renaturalización de espacios fluviales.
Sin embargo, quedan fuera de esta fase actuaciones de mayor envergadura como el soterramiento del tráfico en las vías laterales (avenidas de Fátima y Pasillo de Santa Isabel–La Rosaleda), aunque sí se abordará una propuesta básica para su diseño futuro, en coherencia con el modelo global previsto.
Otro de los aspectos relevantes del contrato es la inclusión de un plan de participación ciudadana. La empresa adjudicataria deberá diseñar e implementar herramientas como talleres, encuestas o jornadas informativas para recoger aportaciones vecinales e integrarlas en el desarrollo del proyecto.
Este proceso participativo deberá avanzar de forma paralela a la redacción técnica, incorporando materiales gráficos que faciliten la comprensión de las propuestas en cada fase.