Imagen del interior de la panadería.
De Francia a Málaga: La Boulangerie abre sus puertas en la calle Mármoles para elevar el pan a experiencia gastronómica
Florine y David inauguran el 29 de enero su panadería artesanal con la visita del campeón del mundo de panadería 2024, ofreciendo croissants, baguettes y panes de alta calidad elaborados al estilo francés.
Más información: Pan casero, masa madre y croissants: la tradición artesanal de Francia llega a la calle Mármoles de Málaga
A finales del pasado mes de septiembre, un cartel anunciaba la próxima apertura de una panadería francesa en la calle Mármoles de Málaga.
Tras meses de espera y duro esfuerzo, Florine Mentouga y David Bourasseauy cuentan casi las horas para abrir un establecimiento que está llamado a ser un nuevo referente gastronómico en la capital de la Costa del Sol.
La hora y la fecha están marcadas en el calendario: 07:30 horas del próximo 29 de enero. Una jornada de arranque de motores que tendrá como invitado especial a Franck Fortier, proclamado campeón del mundo de panadería en 2024.
Esta pareja francesa, padres de tres hijos, han elegido Málaga como el lugar donde "construir un proyecto de vida ambicioso, basado en la excelencia, la transmisión y la pasión por el oficio".
Así lo explica a EL ESPAÑOL de Málaga Florine, que pone el acento en la apuesta de ambos por elaborar "un pan sano, respetuoso con la salud, elaborado con ingredientes de alta calidad y fiel al saber hacer francés”.
Varios tipos de pan.
David aporta su experiencia técnica y su dominio de un oficio al que lleva dedicado años. Ella, por su parte, lidera la concepción, la estrategia y la visión global del proyecto, aunque mantiene el sueño de formarse como panadera.
Esta es la masa madre sobre la que nace La Boulangerie Málaga, un lugar donde "elevar el pan al nivel de un verdadero producto gastronómico".
El origen del proyecto surge de un doble principio: el vínculo de David con la ciudad, donde vivió en su juventud, y la constatación de que "faltaba una auténtica panadería artesanal que ofreciera un pan sano, de calidad y con una propuesta exigente".
"Durante cinco años estudiamos el mercado, observamos los hábitos locales, probamos los productos existentes y analizamos las expectativas de los consumidores para construir una oferta coherente, duradera y diferenciadora", añade.
"Cada creación está pensada para realzar una comida, acompañar una tabla de quesos o resaltar los aromas de un buen vino"
Para alcanzar el objetivo pretendido, Florine y David apuestan por seleccionar "cuidadosamente" los ingredientes, algunos procedentes de Francia, y trabajar con métodos artesanales "que respetan el tiempo, el sabor y el producto".
"Aquí, el pan es el protagonista. Somos una panadería antes que una pastelería", remarca, al tiempo que enfatiza el hecho de que en su panadería "el pan se convierte en una auténtica experiencia".
Los clientes encontrarán en La Boulangerie Málaga desde la icónica baguette francesa hasta el pan de campo artesanal, pasando por los panes de semillas y de frutas.
"Cada creación está pensada para realzar una comida, acompañar una tabla de quesos o resaltar los aromas de un buen vino", precisa. Productos, aclara, "dirigidos tanto a los amantes de los placeres sencillos como a los apasionados de la gastronomía que buscan autenticidad".
Por la mañana, croissants y bollería francesa de mantequilla pura, acompañados de café de calidad. La oferta se completa con sándwiches preparados al momento, "a la vista del cliente", con los que responder a los ritmos de vida actuales: almuerzos rápidos, pausas gourmet, pícnics o comidas para llevar.
Y todo ello en un obrador transparente, visible, para que todos puedan entender mejor el producto y su elaboración.