Protestas por el 'desalojo' de Málaga Acoge de una de sus sedes.
Tensión en la capital: decenas de personas protestan por el 'desalojo' de Málaga Acoge de un edificio vendido por la Junta
La Policía Nacional se encuentra en la zona. En el interior del inmueble se encuentran colectivos sociales como Un Techo por Derecho con el objetivo de "denunciar la especulación".
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La jornada de este viernes estaba marcada en el calendario de Málaga Acoge porque tenían que abandonar su sede en el edificio de calle Ollerías 15-17, ya que la Junta de Andalucía se lo vendió hace un año y medio a un fondo israelí por 3,6 millones. Ahora, colectivos sociales de Málaga han entrado en el edificio para "denunciar la especulación" y "recuperar" la sede de la asociación.
Así lo han informado desde Un Techo por Derecho, un colectivo de mujeres de Málaga que lucha por el derecho a la vivienda. En estos momentos continúan en el interior y decenas de personas protestan frente al edificio, donde también se encuentra la Policía Nacional que ha cortado el tráfico de la calle.
Desde Málaga Acoge sostienen que no tenían conocimiento de que se iba a llevar a cabo esta acción. Fuentes consultadas por este periódico explican que llevaban semanas sin tener actividad en la que era su sede en calle Ollerías y que les entregaron a la Junta de Andalucía las llaves del inmueble hace unos días.
Por su parte, desde la Junta de Andalucía aseguran que el inmueble "no cuenta con condiciones de habitabilidad, seguridad, ni salubridad. De ahí que se haya trasladado a otro inmueble público, en la calle Palestina, a la asociación Málaga Acoge, de mutuo acuerdo con la ONG, que también venía ocupando el local de calle Ollerías de forma irregular".
El inmueble pertenecía a la Junta de Andalucía, que el pasado junio de 2024 se lo vendió a White Málaga, un fondo israelí que en los últimos años viene copando buena parte de las nuevas promociones inmobiliarias del Centro histórico de Málaga, con la recuperación de edificios antiguos y su transformación en viviendas o apartamentos turísticos.
Para adquirir el edificio, hasta ahora sede de Málaga Acoge, situado en calle Ollerías, le pagó a la Junta de Andalucía más de 3,6 millones de euros (900.000 euros más del precio de licitación).
De acuerdo con los datos recogidos en la ficha técnica oficial, el bien objeto de compra tiene uso terciario y está compuesto por la unión de cuatro edificios que correspondían a casas con accesos comunes, siendo cada uno finca registral independiente. Fueron construidos en el año 1950 y constan de planta baja más dos plantas y castilletes.
La superficie registral es de 782 metros y la construida, según Catastro, de 1.837 metros. En el plano urbanístico destaca que se trata de un suelo urbano consolidado en el que se autoriza uso residencial y terciario.
Vecinas quieren "evitar el uso especulativo" del edificio
En este punto, desde Un Techo por Derecho inciden en que "la transacción se ha llevado a cabo a pesar del uso que el edificio ha tenido hasta este momento, como sede de Málaga Acoge, una organización destinada a la ayuda de colectivos vulnerables".
Además, explican que "las vecinas de Málaga que se encuentran dentro del antiguo edificio de Málaga Acoge buscan evitar su uso especulativo mientras perdure el genocidio en Gaza y la situación de la vivienda en la ciudad no se revierta".
También añaden que "esta acción de reivindicación, por tanto, se produce en un contexto de ciudad en crisis, de emergencia habitacional y de genocidio contra el pueblo palestino".
Esta acción la han llevado a cabo con el apoyo de otros colectivos y movimientos vecinales de la ciudad. Además, el concejal y portavoz de Con Málaga, Nico Sguiglia, ha mostrado su apoyo a esta acción a través de sus redes sociales.
Carta de despedida de Málaga Acoge a su sede
Por su parte, Málaga Acoge publicó un comunicado en su página web el pasado 15 de enero para informar de que dejaban Ollerías y despedirse de esta sede. "Después de más de 20 años dando un uso social y altruista a estas instalaciones, tenemos que dar por finalizada esta etapa y comenzamos una nueva en las sedes que mantenemos en la capital", subrayan en la carta.
Asimismo, sostienen que "entre las paredes de Ollerías se quedarán miles de historias personales", sobre todo las de los 5.082 hombres y mujeres que han ayudado durante la última década.
"Cuando, hace más de 18 meses, comenzó este proceso, no sabíamos dónde podía acabar. En el camino llegamos a plantear la posibilidad de que este edificio público mantuviese su uso social, era no sólo una necesidad acuciante sino una posibilidad factible. La propuesta, desgraciadamente, no fue considerada", añaden.
También explican que han estado en conversaciones con la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Málaga pidiendo que el espacio alternativo que les iban a proporcionar les permitiera mantener "el mismo nivel de actividad que teníamos hasta la fecha".
"Desgraciadamente, el resultado no ha sido plenamente satisfactorio. Después de una fuerte inversión por nuestra parte, tanto en recursos como en energías, la materialización de alternativa consensuada con las administraciones no cumple con lo hablado durante estos meses, sin que tengamos la certeza en estos momentos de cuando podremos utilizar plenamente un espacio que nos permita mantener el nivel de actividades que desarrollamos habitualmente", se lamentan.
De igual forma, destacan que "han surgido algunas manos amigas con las que estamos tratando de encontrar maneras para remover estas dificultades". Tras dejar Ollerías, Málaga Acoge empieza "una nueva etapa" que afrontan con "ilusión y energías renovadas". Para afrontar sus nuevos retos han reorganizado sus sedes.
Por un lado, la sede de calle Bustamante 5 centralizará toda nuestra intervención con las personas jóvenes sin hogar. Por otro lado, la nueva sede de calle Pedro Gómez Chaix 3 (esquina con calle Palestina) reunirá la labor que desarrollan de apoyo social; atención y prevención de violencias machistas; orientación jurídica; empleo y formación así como voluntariado.