Infografía con la Marina de San Andrés y el Auditorio de la Música.
La falta de suelo amenaza al Puerto de Málaga: acelera su alianza con Adif para ganar 40.000 metros en Los Prados
Carlos Rubio admite que el gran reto de la Autoridad Portuaria pasa por generar nuevos espacios empresariales, que palíen la futura pérdida de los terrenos de San Andrés, donde se levantará el Auditorio de la Música.
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El cierre de un año 2025 de récord no esconde la gran debilidad que amenaza el futuro inmediato del Puerto de Málaga: la falta de espacio logístico y de almacenaje de mercancías.
Un problema que se verá agravado de manera más que notable a lo largo de 2026 con la pérdida de los 40.000 metros cuadrados de la explanada de San Andrés, uno de los epicentros de la actividad mercantil del recinto, pero que, previsiblemente, tendrá que ser liberada una vez se ponga en marcha la maquinaria del Auditorio de la Música.
Hay que recordar que esta extensión de terreno fue vendida por la Autoridad Portuaria al Ayuntamiento de Málaga por unos 9 millones de euros, dinero que será empleado, posteriormente, en la compra de casi 100.000 metros de uso empresarial en la zona de Bacardí.
Sin embargo, la necesaria tramitación urbanística hace que la puesta a disposición de estos suelos se alargue en el tiempo, a varios años vista.
Algo parecido ocurre con la ambiciosa apuesta portuaria de construcción de un nuevo muelle, el 8, cuya materialización es clave en el futuro comercial del complejo.
Pese a los avances ya realizados en los últimos años, tal y como confirma el presidente del Puerto, Carlos Rubio, se sigue a la espera de que Puertos del Estado y el Consejo de Ministros den luz verde definitiva al proyecto.
Con todo, la previsión del ente portuario es que la obra pueda ser licitada el próximo verano. Una vez adjudicada, el plazo de ejecución no sería inferior a los tres años, lo que demora al menos a principios de 2030 la disponibilidad de esta plataforma.
40.000 metros en Los Prados
En este escenario, adquiere un valor añadido el proceso de negociación que desde hace meses viene manteniendo el Puerto con el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) para arrendar durante los próximos años una gran superficie de unos 40.000 metros cuadrados en la zona de Los Prados.
Aunque las conversaciones tienen que completarse, todo hace pensar en que el acuerdo estará formalizado en unos meses, anticipándose al grave problema que puede llegar a finales de año.
Imagen del puerto de Málaga.
El presidente del Puerto matiza, no obstante, que "no son los mismos metros" 40.000 metros dentro del recinto portuario que 40.000 en Los Prados, situados a 8 o 9 kilómetros, porque el rendimiento logístico no es el mismo.
Aun así, considera que el uso de esta instalación supondrá "un alivio tremendo" mientras se desarrollan las grandes piezas de la estrategia logística.
La alianza con Adif no se limita al uso de Los Prados como campa logística, sino que mira también al impulso del transporte ferroviario de mercancías.
El puerto contempla esta plataforma como un elemento clave para potenciar el ferrocarril a medio plazo, en coherencia con la futura incorporación del tramo Puerto de Málaga-Antequera a la llamada autopista ferroviaria hacia Zaragoza.
Muelle 8
La verdadera solución estructural a la escasez de suelo llegará con el desarrollo del Muelle 8 y su plataforma logística asociada. Este proyecto, que permitirá recuperar y superar la capacidad de almacenamiento perdida —al sustituir carpas provisionales por almacenes fijos de hormigón con mayor capacidad en altura— se encuentra actualmente en revisión final en Puertos del Estado y pendiente de la autorización del Consejo de Ministros.
"Hablamos del mayor reto a corto plazo", admite Rubio, quien precisa que en el intento de amortiguar el impacto de la futura pérdida de los terrenos de San Andrés, la previsión es levantar nuevos almacenes provisionales en los espacios liberados tras la demolición de la antigua lonja, los cuartos de armadores y la fábrica de hielo.
A estos desafíos se suma el eterno debate sobre el soterramiento del tren en el entorno de El Bulto, que el Puerto considera imprescindible abordar de forma simultánea al ambicioso desarrollo urbanístico adjudicado por el Ayuntamiento.
Para el máximo responsable de la Autoridad Portuaria, el ferrocarril seguirá siendo necesario para las operaciones portuarias y que una solución en superficie no es compatible con la transformación prevista del frente urbano-portuario.