Imagen de archivo de El Ejido, en Málaga.
Pisos en venta en El Ejido de Málaga: de cementerio de epidemias a viviendas de 630.000 euros
Idealista anuncia una promoción sobre plano en el que un piso de 54 metros y un dormitorio se vende por casi 250.000 euros.
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El barrio de El Ejido de Málaga busca reencontrarse. Perdida buena parte de la actividad universitaria que antaño dio bullicio a esta zona, situada a pocos minutos a pie del Centro Histórico de la ciudad, intenta recuperar la actividad como espacio privilegiado donde residir en la nueva urbe.
Su extraordinaria localización, elevada sobre el casco antiguo, hace que estén surgiendo pequeños proyectos de vivienda nueva. Iniciativas privadas marcadas, eso sí, por los precios actuales.
Fiel muestra de ello es una promoción de apenas 8 viviendas que se vende sobre plano con precios que rozan los 630.000 euros. Este es justo el valor de un dúplex de dos dormitorios en la calle Carrión. El inmueble dispone de 91 metros cuadrados y dos habitaciones.
En ese mismo edificio proyectado, un piso de 54 metros y un solo dormitorio se vende por casi 250.000 euros.
Así se recoge en el portal Idealista, que publica 48 anuncios de inmuebles en venta en esta zona. Uno de los más económicos es una vivienda de 46 metros y un dormitorio, por el que piden 180.000 euros. En la otra parte de la horquilla, una casa de 210 metros cuadrados y tres habitaciones, por 689.000 euros.
El Ejido es, como ocurre en otros muchos emplazamientos de la capital de la Costa del Sol, reflejo de un sector inmobiliario alocado, en el que los precios del residencial, ya sea en alquiler o venta, no frenan.
La denominación del barrio procede de la palabra latina exitum (fuera), una zona que hacía referencia al campo común situado en las afueras donde pastaba el ganado o se ubicaban las eras.
Un detalle confirmado por el relato histórico, que establece que en época musulmana El Ejido era utilizado como dehesa para el ganado que abastecía de carne y leche a la población.
A esto hay que sumar que la naturaleza arcillosa del monte donde se asentaba fue útil para fabricar tejas y ladrillos.
Superada esta primera etapa musulmana, en los siglos XVI y XVII, El Ejido sirvió de improvisado cementerio para los enterramientos colectivos de ciudadanos que morían como consecuencia de epidemias y contagios.
Todo ello pone de manifiesto que el barrio que ahora emerge como nuevo espacio de residencia a precios elevados estuvo vinculado durante siglos a la penuria y a las condiciones de vida más miserables.
El Ejido es, además, una de las zonas de la ciudad con mayor presencia de viviendas turísticas. Una circunstancia que llevó al Ayuntamiento a incluirlo entre los 43 barrios en los que, desde principios de año, quedaba prohibida la autorización de nuevos alojamientos de este tipo. Una medida que ahora pierde peso tras el anuncio de una moratoria que se extenderá hasta un máximo de tres años y que afectará a todo el municipio por igual.