Guadalmedina.

Guadalmedina. EP

Málaga ciudad

Así fue el curioso hallazgo de una granada de mortero en la desembocadura del Guadalmedina (Málaga)

El artefacto, de la Guerra Civil, fue localizado por una familia con un imán de neodimio. Los Tedax lo detonaron de manera controlada por el estado en el que se encontraba.

1 marzo, 2023 05:00

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Lo que les ocurrió fue digno de una película de temática policiaca. Luis (nombre ficticio) acudió a la desembocadura del río Guadalmedina con un familiar para practicar uno de sus hobbies favoritos, lanzar un potente imán de neodimio al agua para arrastrar todo el metal que este encuentre a su paso. Según relata, es capaz de levantar hasta 50 kilos de un simple tirón. 

Tras hallar objetos tales como monedas, cuchillos e incluso alguna bala, este lunes, al filo de las dos y media de la tarde, su acompañante y él localizaron un objeto que les llamó particularmente la atención. Pesaba demasiado y una forma extraña se intuía bajo el barro y la basura que lo rodeaban. 

Era una granada de mortero de la Guerra Civil, en palabras de Luis, quien no dudó en llamar a la Policía Local de inmediato para avisar del hallazgo. "Esperamos 45 minutos, pero nadie apareció. Como yo quería recuperar el imán, decidí llamar a la Policía Nacional, que apareció en cuestión de minutos. Creo que había una patrulla cerca", explica.

Tal y como cuenta Luis, en un principio, "no sabía si el artefacto era una imitación, si era real o si tenía carga". A la llegada de los agentes, Luis tenía muchas preguntas. "En cuanto subí la cuerda y uno de ellos lo vio de lejos dijo '¡Uf!'. Al parecer había servido al ejército y sabía de sobra que era real. Yo le respondí que estábamos jodidos. No quedó otra que reírnos ante la situación. Como me indicaron y por seguridad, volví a bajar la cuerda al cauce. Había muchísima gente haciendo deporte en el paseo marítimo", relata.

Los agentes avisaron por radio a otros compañeros y en apenas cinco minutos, según su propia versión, llegaron muchas patrullas. "Nadie entendía que eso estuviera allí. Al parecer, el río se limpió en el año 1990 y no comprendían cómo no lo localizaron antes", cuenta. Casi una hora después, en vista de la seriedad del asunto, apareció una furgoneta de los Tedax para detonar el artefacto de una manera controlada y segura. Estaba tan deteriorada que no era seguro trasladarla. Había que trabajar sobre el terreno, según indicaron fuentes policiales.

"Los agentes lo limpiaron con agua del río y un paño para sacar el barro. Uno de ellos lo cogió y sintió el peso que tenía, lo que le llevó a pensar también que estaba vivo, aún con su carga, pese al paso del tiempo. En ese momento ya acordonaron la zona, unos 60 metros alrededor aproximadamente", explica Luis, quien asegura que este nuevo hobbie suyo es toda una aventura y está deseando poder seguir inspeccionando qué esconden los ríos malagueños. El domingo localizó en la desembocadura del Guadalhorce una caja fuerte con casi un centenar de llaves de un hotel de Benalmádena. "Primero cajas fuertes, luego una granada de mortero... ¿qué será lo siguiente? El río lo dirá", zanja Luis.