Maqueta de la actuación de rehabilitación prevista en el antiguo convento de San Agustín.

Maqueta de la actuación de rehabilitación prevista en el antiguo convento de San Agustín.

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Cultura ya perfila la adjudicación de la obra para rehabilitar el convento de San Agustín

La unión de Ecsa, Reca y Bañuls es la que recibe la mejor valoración técnica de las 16 firmas que concurren al concurso; logra 42 de 50 puntos posibles.

27 octubre, 2021 05:30
Málaga

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El Ministerio de Cultura empieza a poner sobre la mesa las piezas que acabarán conformando el proyecto de intervención final sobre el antiguo convento de San Agustín, que, tras muchos años de espera, será transformado en sede de la Biblioteca Provincial del Estado

Tras activar el procedimiento de contratación a finales del pasado mes de junio y desvelar hace apenas unas semanas las empresas que participan del concurso, ahora se empiezan a conocer los primeros detalles de las proposiciones. 

Conocidas las propuestas técnicas de cada una de las 16 empresas o uniones de empresas que pujan por hacerse con este contrato, tasado en algo más de 19 millones de euros (IVA incluido), toma ventaja de manera destacada la oferta de la alianza integrada por las firmas Ecsa, Reca y Bañuls.

De un total de 50 puntos posibles, logra 42, distanciándose de la proposición de S. A. de Obras y Servicios, Copasa, con 32 puntos, y de la formulada por Asch Infraestructuras y Servicios, Taller de Construcción, con 31. 

Claustro futuro de la Biblioteca del Estado, con una cubierta acristalada.

Claustro futuro de la Biblioteca del Estado, con una cubierta acristalada.

Es de resaltar que en el plano técnico ninguna de las grandes constructoras que concurren al concurso se encuentra entre las mejor valoradas. La situada más arriba es Ferrovial Construcciones, con 28 puntos, seguida por Viasa, con 27. En el caso de la malagueña Sando, obtiene 26 puntos.

Atendiendo de manera precisa a la información contenida en el expediente sobre la propuesta por el momento mejor considerada, destaca que logra 19 de los 20 puntos posibles en la parte de procesos constructivos y desarrollo de los trabajos.

Los técnicos encargados de valorar la propuesta destacan que el proponente realiza una descripción del edificio "muy detallada y con gran claridad y precisión en la que demuestra su extenso conocimiento", aportando datos muy valiosos para hacerse idea de la complejidad del inmueble

"Es uno de los pocos estudios que recoge y con una imagen muy clara el bloque de ascensores que articula el área de San Agustín y que a consecuencia del estudio arqueológico sitúan fuera del zaguán acceso tradicional al edificio", indica.

Asimismo, apunta: "Tras el espacio artesonado que une los dos patios se accede a través del claustro a la escalera histórica que se mantiene y se modifica en su segundo tramo; el proponente hace hincapié en esta parte del proyecto, una solución de suelo de cristal con un diseño minimalista que valora". 

Asimismo, destaca que es el único licitante que acompaña la información sobre las campañas arqueológicas realizadas entre 2017 y 2020 con "un cuadro de elementos emergentes a conservar".

"El informe entra en la planificación de la obra y la realiza de una manera muy gráfica con infografías muy detalladas que cuentan la realidad física de las obras previstas con una cadencia de dos o tres meses, es un viaje muy interesante en el tiempo y es una base extraordinaria para la difusión de las obras en vallados o protecciones de andamios", apostilla.

De la propuesta logística, se hace hincapié en que propone la instalación de dos grúas torre, una de ellas en el interior del edificio de Pedro de Toledo. "Aprovechando ese espacio en toda su altura se resolverá con suelos de vidrio sobre estructuras metálicas; una solución de muy rápido montaje tras la retirada de la grúa", se indica.

Cerámica de Triana 

En esta misma línea, otorga la máxima puntuación posible, 5 puntos, a la calidad de la cerámica prevista. "Perfecta adaptación de los colores de la cerámica de Triana a la celosía interior, una muestra de 10 que por supuesto no la ha realizado el taller cerámico que ha hecho la inmensa mayoría de las propuestas", apunta. Un aspecto en el que añade: "Perfecta la reproducción de la cerámica de Triana de la factoría Mensaque Rodríguez, así como las baldosas más sencillas de la factoría el Bólido".

Tomando ventaja esta propuesta, resta aún por confirmar el detalle económico, clave en la decisión final que pueda adoptar la mesa de contratación. A la variable presupuestaria de la intervención, hay que añadir que se trata de una obra que, según las estimaciones del Ministerio de Cultura, necesitará de unos 45 meses.

Infografía de otra de las partes del antiguo convento.

Infografía de otra de las partes del antiguo convento.

 

Una de las particularidades de la iniciativa es que el edificio en el que se plantea la biblioteca tiene su origen en el siglo XVI, habiendo sido sede de un convento, del Ayuntamiento, de la Facultad de Filosofía…

La operación a desarrollar toma como punto de partida el proyecto del arquitecto Luis Arranz, quien modificó de manera sustancial el proyecto anterior, contratado en 2007 a la empresa Aepo, mucho más lesivo con los elementos originales de San Agustín. 

La futura biblioteca tendrá dos accesos. Desde la calle de San Agustín se entrará a la parte que contiene los servicios internos de dirección, administración y trabajo bibliotecario, mientras que desde la calle de Pedro de Toledo se accederá a los servicios de la biblioteca abiertos a la mayoría de los usuarios. Uno de los elementos protagonistas es la construcción de una bóveda acristalada sobre el patio principal, donde quedará localizada la sala de lectura y préstamo, especialmente pensada para el público.

A este elemento hay que sumar la apuesta por una fachada novedosa en Pedro de Toledo, "que sea malla, tamiz o celosía y que sin definir huecos consiga el efecto de decir que ese edificio es una biblioteca y además decirlo con la dignidad que proporciona una escultura".

La idea pasa por crear una doble piel: al interior con más cristal que macizo y por delante de ésta, una celosía de cerámica con los colores de los barros tradicionales de la región, con seis piezas del mismo tamaño y con las que se busca un efecto escultórico de estantería tradicional repleta de libros.