Parte de la mercancía incautada por la Policía Nacional durante la investigación.

Parte de la mercancía incautada por la Policía Nacional durante la investigación.

Estepona

El truco de los narcotraficantes para ganar más con la cocaína: un laboratorio clandestino en Estepona para adulterar droga

La Policía Nacional llegó a incautar hasta 5 kilos que estaban en esta vivienda y valorados en más de 143.000 euros.

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Que los grupos dedicados al narcotráfico buscan las mayores ganancias posibles con su producto es una evidencia. Eso dice una de las últimas sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía que confirmó un fallo de la Audiencia Provincial de Málaga.

La investigación iniciada por el GRECO Costa del Sol de la Policía Nacional probó con muchos detalles cómo una de las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de cocaína asentadas aquí consigue el mayor rendimiento económico de la droga de la que son propietarios.

El quid de la cuestión está en la pureza de la cocaína que obtienen de sus proveedores en los países de origen, y gracias a esa pureza luego multiplican ganancias. La idea es sencilla, pero para aplicarla en un mundo como el crimen organizado donde se requiere de gente que sepa lo que se trae entre manos termina siendo más complejo de lo que parece.

Los condenados en el caso son dos venezolanos, un colombiano, un inglés de Liverpool y se absolvió a un español que hacía las veces de conductor de Uber. Los primeros eran los químicos, el guiri debía darle salida a la droga entre su gente. Su especialidad era reducir la pureza de la cocaína para obtener más rédito económico, y lo podían hacer con un pequeño laboratorio clandestino que estaba localizado en un inmueble de Estepona. Allí trabajaban con la droga y tenían todos los productos químicos para adulterar el estupefaciente.

Se amplió la investigación inicial porque en un seguimiento a estos tipos, dos Policías Nacionales detectaron que uno de los coches que estaban aparcados fuera del chalet de Estepona, donde se adulteraba la droga, era de otro sujeto relacionado con un alijo de 3.000 kilos de cocaína intervenido en un mercante en Cádiz el 13 de agosto de 2012. Aquello tuvo que mosquear, allí estaba su coche aunque en el caso del que se habla no se investigó al propietario del vehículo.

La investigación siguió su curso y se descubrió que los investigados sacaron 1 paquete de un kilo de cocaína recién sacado del laboratorio para mostrárselo a un cliente, que fue un hombre de Liverpool. Para ello, un narco venezolano y el español absuelto en el caso condujeron en un Hyundai el 23 de febrero de 2021 hasta el pub irlandés Mullingan´s en la Cala de Mijas.

A unos metros del lugar, recogió el inglés en un Golf al narco venezolano que se bajó del Hyundai, y tras dar unas vueltas de seguridad por la zona revisando que no fueran seguidos, se le entregó al tipo de Liverpool una bolsa blanca. Cuando los agentes los detuvieron el inglés manejaba 6 móviles, se ve que le gustaba estar en contacto con mucha gente.

La bolsa contenía un paquete de cocaína al 48,44% con el sello TX que correspondía al troquel que posteriormente se halló en el chalet de Estepona tras los registros judiciales. El troquel realizaba esos sellos a los paquetes de cocaína que adulteraban para marcarlos como mercancía propia.

En la vivienda-laboratorio de Estepona, en la que vivían de alquiler algunos condenados y que pagaban anualmente a tocateja, utilizaban una habitación para el secado y envasado de cocaína, y en ella tenían lámparas de calor, máquinas selladoras-envasadoras, dos básculas, tres microondas, y varias bolsas con sustancia adulterante, cafeína, levamisol y procaína.

Esta organización criminal abastecía de kilos de droga a otros grupos que ya vendían la cocaína a los consumidores. Los 2 narcos venezolanos y el colombiano fueron condenados a 7 años de cárcel por un delito de salud pública, y el inglés a 4 años. En un principio el español investigado fue condenado en la Audiencia Provincial de Málaga a 2 años de prisión como cómplice porque se creía que ayudaba a transportar la droga.

El TSJ andaluz en cambio lo absuelve de estos hechos porque trabajaba como conductor de Uber y según ellos no podía saber si sus clientes transportaban droga. La decisión choca con la AP de Málaga y la Policía que creían que era bastante sospechoso que un conductor de VTC saliese de la vivienda de sus clientes y no condujese el coche de primeras como así ocurrió.

La sentencia prueba como existen organizaciones que se encargan simplemente de adulterar la droga en territorio español para sacar el máximo rendimiento a la droga importada, funcionan como el nexo de unión entre los grandes cárteles y mafias, y los vendedores de drogas finales.

Los 5 kilos de cocaína que finalmente se incautaron estaban valorados en 143.715,26 €. Lo que se desconoce es la frecuencia de adulteración de droga con la que trabajaban, pero por los hechos probados de la sentencia se entiende que fueron capturados todos en un proceso de un nuevo inicio comercial con un cliente, el inglés, que pretendía comprarles más droga.

Este tipo de laboratorios cada vez está más extendido en la Costa del Sol debido a la cantidad de cocaína que está llegando, y la necesidad de adulterarla para que sea vendida como producto final al consumidor.