David Kravish durante el Valencia Basket-Unicaja

David Kravish durante el Valencia Basket-Unicaja EFE

Unicaja

El Unicaja de las mil caras se impone con contundencia a Valencia Basket (63-83)

Otra actuación coral de los de Ibon Navarro deja una victoria de mucho peso en la Fonteta, una cancha de Euroliga. 

28 enero, 2024 20:32

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El Unicaja de Málaga es un equipazo tremendo. Con mil variantes, con todos los jugadores enchufados -ya también Augusto Lima con muchos minutos de calidad-, con una defensa que ahoga a cualquiera. Y con esas armas llegó a la Fonteta, una cancha de Euroliga, para dejar un 63-83 para dejar sonado a Valencia Basket, al que dominó desde el principio hasta el final, con un David Kravish que fue un martillo pilón con 16 puntos y con un Alberto Díaz que puso las cosas en su sitio en el último cuarto cuando amenazaba complicarse la tarde-noche.

De esta forma, Unicaja vuelve a ganar en la fase regular tras la derrota en Badalona ofreciendo una versión sideral contra uno de los rivales más duros del campeonato. Y cuando llegaron las dudas, el equipo supo sufrir para volver a llevar el partido a su terreno. Esta vez, la victoria la cimentó en el primer cuarto, poniendo una tierra de por medio que ya Valencia no pudo levantar en ningún momento.

Fue un duelo de titanes desde el principio. Intercambio de canastas con dos equipos intentando correr pero la puntuación era baja. A falta de 3:55 Mumbrú tuvo que parar el partido cuando el Unicaja se fue 5-9. No quería el más mínimo arreón. De salida había salido Will Thomas, uno de los mejores cajistas ahora mismo y al que Navarro espera para meterlo en la cancha. Pero en este duelo enfrente había un rival de Euroliga. No sentó mejor el parón a Valencia. Unicaja se fue hasta un 5-15 con triples de Taylor y Kalinoski. Thomas se cargaba con la segunda falta en el lado negativo. Con Tyson Carter a los mandos se llegó al final del primer cuarto con un 7-19.

Unicaja estiró todavía más el tanteo en el inicio de la segunda manga, hasta un 7-25. A Mumbrú se lo llevaban los demonios cuando paró de nuevo el partido con 11-29. El Unicaja estaba encontrando todos los caminos a la canasta. Y estaba cerrando los de la suya con mucha energía. 11-31 después de otro tiempo muerto. Carter y Kalinoski, los más inspirados, acumulaban minutos en pista. Valencia subió la intensidad y el partido entró en un correcalles sin acierto, pero Unicaja mantenía la renta aunque el intercambio de golpes le hizo perder el control del partido. 20-35 a falta de dos minutos después de varios errores cajistas, que no supo o no quiso ponerle calma al duelo. Pero Valencia no supo cómo hincarle el diente. Puerto cambió el ánimo local con un triple sobre la bocina para cerrar el segundo cuarto con un 25-41 en una muestra de autoridad del conjunto de Ibon Navarro.

Pegó un arreón Valencia al salir del vestuario para poner un 31-44. Llovía menos para los locales. La Fonteta fue apretando y Carter fallando tiros lejanos que permitían a los naranjas ir disminuyendo la renta cajista, que sin embargo ofrecía la batalla en el rebote y por ahí sostenía la ventaja. Pero se acumulaban pérdidas innecesarias (Perry, Carter). No pasaba por sus mejores minutos el conjunto cajista. Bajaba Valencia la renta a menos once (37-48). Osetkowski amortiguaba el golpe desde el triple pero el escenario ya era otro. Con cuatro minutos por delante Valencia estaba muy dentro del partido. Pero un disloque cerca del aro naranja, con continuas pérdidas, acabó con Carter poniendo de nuevo un +16 (37-53). Ayudaba en esos minutos también Augusto Lima con energía en la defensa. Punto y aparte es Melvin Ejim. El caos ahora estaba favoreciendo al Unicaja. A falta de 1:22 para el final del tercer cuarto Bradnon Davies, que estaba siendo incontrolable en esos minutos para Unicaja se quedaba en el suelo doliéndose de la rodilla. Mientras, ¡qué minutos de Augusto Lima! El Unicaja cerraba el cuarto, en el que sufrió de lo lindo, con un 42-57 que se lo dejaba todo a favor la última manga. 

Alberto Díaz pone el duelo en su sitio

Claver con un triple rebajaba la renta cajista a doce, pero ahí estaba Lima respondiendo con un 2+1 mezclado con una antideportiva a Osetkowski cuanto intentaba ganar su sitio en la bombilla para el rebote con Padilla. Soltó un puntapié y lo castigaron. Lima falló el tiro libre, en su línea desde su reaparición, y Padilla metió los suyos. 47-59 tras el revuelo y 8:36 por delante. Valencia se ponía a diez y el pabellón apretando. Entró Alberto Díaz a intentar poner orden y dirigir los ataques con más pausa. Y lo hizo. Dejaba solo a Djedovic para que encestase de tres y más catorce de nuevo. Y otra de Alberto para el 61-57. Jugada maestra de Ibon Navarro desde la pizarra. Kravish, en modo martillo pilón todo el partido, ampliaba a +18. Y Osetkowski a +19 con un triple. Alberto, por su parte, provocaba una pérdida para encarar el aro de nuevo para supera el +20. Kravish aplastó el aro. Y luego era Thomas el que metía de tres. Kravish ganaba el rebote. Djedovic castigaba de nuevo desde el triple. Era un +25 (55-80). Maquilló Valencia al final para maquillar algo el resultado por debajo del +20, pero Carter con tres tiros libres dejó el tanteo en 63-83, en una cancha de Euroliga, para dejar una exhibición, otra más, en un equipo que no se cansa de competir cada vez mejor.