Sandro durante un partido con el Málaga CF

Sandro durante un partido con el Málaga CF Málaga CF

Málaga C.F.

Vitoria, cuando Sandro primero perdió el avión y después le dio los tres puntos al Málaga CF

El mediapunta canario fue protagonista en una victoria del conjunto blanquiazul en Mendizorroza por 0-1 en la temporada 2006-2007 en Segunda División.

Más información: el Málaga CF, a demostrar que sabe ganar en Primera

Publicada
Actualizada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores
LO ESENCIAL
Generado con IA

En la temporada 2006-2007, el futbolista Sandro perdió el autobús al aeropuerto tras quedarse dormido antes de viajar a Vitoria para enfrentarse al Alavés.

Pese a la indisciplina, el técnico Juan Ramón Muñiz lo incluyó en el once titular y Sandro asistió a Perico para lograr la victoria del Málaga por 0-1.

El exjugador del Málaga CF, que cumplió recientemente 52 años, relató más tarde esta anécdota en su biografía 'Mi último pase'.

Corría la temporada 2006-2007, con el Málaga CF desangrándose como institución. Fernando Sanz había subido del césped a los despachos en la pretemporada y había metido al club, en bancarrota, en una administración concursal después de siete temporadas consecutivas en Primera División, con paso por la UEFA incluido.

Con una plantilla para tiempos de guerra, muy limitada, y con Juan Ramón Muñiz en el banquillo después de haber sustituido a Marcos Alonso, el Málaga se plantó en Vitoria en la jornada 23 de Segunda División, donde el 3 de febrero tenía una cita contra el conjunto babazorro.

Al Alavés no le iban mejor las cosas. En el palco, ese día no dio señales, el pintoresco Dmitry Piterman, en su segunda aventura en el fútbol español, donde aterrizó en el Racing de Santander y después compró el conjunto vitoriano. Un tal Kike Pérez, hoy director general del Málaga, daba sus primeros pasos en la gestión de clubes deportivos en Mendizorroza.

Era el 2 de febrero de 2007 y cuando el autobús del Málaga CF arrancó desde La Rosaleda al aeropuerto, uno de los jugadores convocados se quedó en tierra: Sandro. Se había quedado frito.

El mediapunta canario, uno de los ídolos del malaguismo, vivía su última etapa como futbolista profesional. Había regresado a Málaga tras el descenso a Segunda y aportaba la veteranía, el pegamento en el vestuario y la clase a raudales que tenía.

El futbolista cogió un vuelo alternativo para unirse a la expedición en Vitoria y Muñiz, un hombre recto, lo sacó en el once de aquel día. El Málaga vivía en la parte de la baja de la clasificación a pesar de ser un recién descendido, y el Alavés iba cayendo al pozo. Ambos se salvaron al final.

Se acercaba el minuto 60' de aquel soporífero 0-0, con el público tieso en las gradas, cuando Sandro vio lo que nadie vio, lo que nadie veía nunca. Un hueco por el que meterle el balón al canterano Perico, que batió a Porato en el mano a mano facturando tres puntos para el conjunto blanquiazul, de verde y morado aquella tarde-noche muy fría en Vitoria.

Sandro se sacó la chistera otro truco de magia, así vivía él cada vez que pisaba el césped, para reparar la indisciplina del día anterior. Luego, además, pagó una cena.

Esta anécdota se la contó tiempo después a quien escribe el periodista Dani Marín y además la recuerda el propio futbolista en su biografía 'Mi último pase', que firmó junto al propio Marín y José Luis Malo.

Sandro acaba de cumplir 52 años, llegó a Málaga en Segunda B y puso al equipo en Primera División en dos ocasiones. Con el 23 a la espalda vistió la camiseta blanquiazul durante ocho temporadas en dos etapas distintas (1997-2003 y 2006-2008).

No hay noticias de que a ningún futbolista de la plantilla se le hayan pegado las sábanas antes de viajar a Vitoria, pero lo que sí necesita el Málaga es una gotita de calidad de las que se le iban cayendo a Sandro para decidir partidos. Con un 0-1 como el de aquella tarde-noche de febrero valdría.