Violencia de género.
La violencia de género no cesa en Málaga durante el verano: el maltrato se encarniza con las niñas y las ancianas
Málaga cierra el trimestre como líder andaluza con más de 41.400 víctimas, 70 ancianas registradas más y 119 menores bajo el sistema VioGén.
Más información: Málaga encadena seis meses como la provincia andaluza con más casos de violencia de género en VioGén
Los nombres de Cristina, Mari, Patricia, María y Melinda se han ido encadenando entre julio y agosto para sumarse a los de Victoria y Vicky, asesinadas por sus parejas o exparejas en la primera mitad del año.
Pero más allá del goteo incesante de crímenes ligados a la violencia de género que desgarra la provincia, la radiografía estival del sistema VioGén revela una grieta profunda y muy relevante.
La violencia de género se está encarnizando con fuerza en los dos extremos de la vida: afectando a mujeres mayores de 65 años y atrapando a las niñas desde la infancia.
En apenas tres meses, las víctimas mayores de 65 años han sumado 70 nuevos nombres en la provincia hasta alcanzar las 3.328 mujeres registradas. Es la cara, explican los expertos, de un maltrato que suele venir enquistado tras décadas de convivencia, dependencia física o aislamiento social.
En el otro lado del espectro, la violencia atrapa cada vez antes a las más jóvenes: las víctimas menores de 18 años pasaron de 107 en junio a 119 al cierre de agosto.
A ellas se añaden 44 menores en situación de riesgo directo de sufrir la violencia ejercida sobre sus madres y cerca de 2.600 niños y niñas a cargo de mujeres amenazadas, confirmando que la infancia sigue siendo un territorio profundamente expuesto.
Desde la Fiscalía vienen avisando de que las conductas machistas entre menores de edad vienen multiplicándose en los últimos años. Unos comportamientos que llegan incluso antes de los 14 años y que, cabe recordar, no tienen un castigo, pues resultan inimputables.
Estas se agravan con el auge de las redes sociales. Según un informe de Unicef, fechado en 2021, entre semana alrededor del 9% de los jóvenes dedican más de cinco horas diarias al uso de las redes, un dato que crece los fines de semana, cuando el uso intensivo, superior a esas cinco horas, se multiplica y alcanza al 20% de los jóvenes adolescentes.
En este sentido, el mismo informe refiere que más del 40% de los adolescentes afirma que sus padres no les imponen ningún tipo de límite o norma sobre el tiempo de uso del teléfono móvil o de las pantallas.
Y solo un 29,1% de los jóvenes señala que sus progenitores les preguntan o supervisan qué contenidos consumen, con quién hablan o qué aplicaciones se descargan. Todo ello favorece que tengan más libertad para que se produzcan conductas no adecuadas con sus parejas.
Aunque la atención salta a las alarmas en las franjas más vulnerables, el grueso del problema sigue concentrándose en la edad adulta. Ocho de cada diez víctimas registradas en la provincia se sitúan entre los 31 y los 64 años, sumando un total de 33.161 mujeres (16.410 de 31 a 45 años y 16.751 de 46 a 64 años).
Es el tramo donde coinciden los momentos de mayor convivencia, los procesos de separación y la crianza de los hijos a cargo, convirtiendo esta etapa en el principal núcleo de violencia detectado por la Policía.
Peligrosidad al alza
Esta presión constante sobre los colectivos vulnerables se traduce en un incremento severo de la peligrosidad dentro del sistema de seguimiento policial.
Aunque los casos en activo bajo custodia policial se mantuvieron estables en torno a los 5.100 expedientes (un flujo constante donde entran tantas denuncias como expedientes se archivan o inactivan), el riesgo medio creció casi un 12% durante el trimestre, obligando a reforzar la protección sobre 558 mujeres al cierre de agosto.
Asimismo, los expedientes catalogados como de "especial relevancia" (aquellos en los que la combinación de indicadores dispara la probabilidad de una agresión letal) escalaron de 418 en junio a 482 en agosto.
Este incremento de 64 casos en tres meses consolida a Málaga como la segunda provincia andaluza con mayor nivel de peligro acumulado en la serie histórica desde 2019, solo por detrás de Sevilla.
En conjunto, la provincia cierra el verano superando los 47.600 expedientes acumulados en el sistema VioGén, situándose un mes más a la cabeza de Andalucía.
Los rostros que VioGén no llega a contar
Detrás de este mapa numérico, como se apuntaba al inicio de este artículo, persisten las tragedias reales que los boletines oficiales no logran abarcar por completo.
El triste recuento del verano arrancó el 1 de julio en Rincón de la Victoria, cuando el cuerpo de Cristina, de 35 años, fue hallado en un pozo tras ser apuñalada y ahogada por su expareja.
Apenas una semana después, en Las Lagunas de Mijas, Mari, de 61 años, y su hija Patricia, de 31, murieron a manos de la pareja de la primera, quien provocó un incendio en la vivienda para intentar encubrir el doble asesinato.
La cadena de crímenes continuó en Antequera con el asesinato de María, de 29 años, a quien su expareja engañó para acceder a su vivienda y matarla a puñaladas antes de quitarse la vida, en un caso que ya constaba en VioGén (no ha trascendido el nivel de riesgo) por amenazas previas con arma de fuego en 2023.
Solo unas horas después de esta fatal muerte, la violencia golpeaba Benahavís con el hallazgo del cadáver de Melinda, de 45 años, cuyo agresor fue localizado días más tarde oculto en el monte en Istán.
A este balance hay que añadir el asesinato en San Pedro de Alcántara de Franyel, una mujer trans de 35 años; un crimen que las rigideces administrativas han dejado fuera de la estadística oficial de violencia de género al no figurar aún su identidad legal en el Registro Civil.