Ilustración generada por IA sobre los anunciados sondeos mineros en Sierra Bermeja.
La Junta autoriza buscar minerales estratégicos como el grafito en el paraíso natural de Sierra Bermeja
Da luz verde a ocho sondeos en Benahavís, Júzcar, Pujerra e Igualeja tras casi siete años de tramitación y concluye que el proyecto es compatible con los valores ambientales de la Red Natura 2000. La zona afectada roza las 3.100 hectáreas.
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La Junta de Andalucía ha concedido la Autorización Ambiental Unificada al proyecto de investigación minera 'SW Geomines Marbella 2', promovido por la empresa Simple Water Geomines S.L., que permitirá estudiar la existencia de grafito y otros minerales metálicos en la Sierra Bermeja, una de las zonas de mayor valor ecológico de Andalucía.
La resolución, firmada por la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente el pasado mes de febrero, pone fin a una tramitación iniciada en 2019 y autoriza el desarrollo de trabajos de investigación en una superficie de 3.095,98 hectáreas repartidas entre los términos municipales de Benahavís, Júzcar, Pujerra e Igualeja.
La autorización, no obstante, no supone la apertura de una mina, sino únicamente la realización de estudios para determinar si existen reservas con potencial económico.
Si los resultados fueran positivos, cualquier futura explotación necesitaría iniciar un nuevo procedimiento administrativo y superar una nueva evaluación ambiental.
Minerales clave
El proyecto tiene como objetivo estudiar la posible presencia de grafito, pero también de cobre, cromo y níquel, minerales considerados estratégicos para sectores como la fabricación de baterías, vehículos eléctricos, almacenamiento energético o nuevas tecnologías.
Para ello se prevé una campaña de investigación relativamente limitada sobre el terreno: ocho sondeos mecánicos que sumarán 600 metros lineales de perforación, además de trabajos geológicos, cartografía, análisis de muestras y técnicas geofísicas. Los trabajos se desarrollarán utilizando caminos, pistas y cortafuegos ya existentes, sin abrir nuevos accesos.
Aunque el permiso afecta a casi 3.100 hectáreas de Sierra Bermeja, la ocupación física prevista es muy reducida. Según la documentación ambiental, únicamente se actuará en ocho puntos concretos para la realización de los sondeos, mientras que el resto de la superficie corresponde al ámbito sobre el que podrán desarrollarse los trabajos de investigación geológica.
El plan de restauración obliga además a sellar cada perforación una vez concluida, recuperar el terreno y revegetar las zonas afectadas, que en conjunto apenas alcanzan unos 80 metros cuadrados.
Uno de los aspectos más sensibles del expediente es que buena parte del proyecto se sitúa dentro de espacios protegidos. La propia resolución reconoce que los trabajos se desarrollarán en terrenos incluidos en las Zonas de Especial Conservación (ZEC) Sierras Bermeja y Real y Valle del Río Genal, integradas en la Red Natura 2000.
Aun así, la Junta considera que las actuaciones previstas son compatibles con la conservación del espacio protegido, siempre que se cumplan todas las medidas preventivas y correctoras impuestas en la autorización.
El documento identifica igualmente la presencia de hábitats de interés comunitario, incluidos pastizales prioritarios, pinares mediterráneos y matorrales con especies endémicas, por lo que obliga a evitar estas zonas siempre que sea posible y restaurarlas si resultan afectadas.
Protección para especies amenazadas
La autorización incorpora numerosas condiciones ambientales. Entre ellas figura la obligación de realizar prospecciones previas para evitar afecciones sobre especies vegetales protegidas como la Siempreviva roja (Armeria colorata) o la Colleja de serpentinas (Silene fernandezii). Si durante los trabajos aparecieran nuevas especies protegidas, las labores deberán paralizarse inmediatamente.
También deberán realizarse inspecciones específicas para proteger la fauna, especialmente en una zona incluida dentro del ámbito del Plan de Recuperación de Aves Necrófagas, donde está presente el alimoche.
La resolución obliga incluso a contar con agentes de Medio Ambiente antes del inicio de determinadas actuaciones y a evitar trabajos que puedan afectar a nidos o madrigueras durante la época de reproducción.
Otro aspecto llamativo del procedimiento es que, pese a la sensibilidad ambiental del entorno, el expediente superó tanto el periodo de información pública como el trámite de audiencia sin recibir alegaciones.
Durante la tramitación también fueron consultados distintos departamentos de la Junta y los ayuntamientos afectados, sin que consten objeciones que impidieran la autorización ambiental.
La autorización pone fin a un procedimiento administrativo especialmente largo. La solicitud fue presentada en agosto de 2019 y durante los años siguientes la empresa tuvo que subsanar en varias ocasiones la documentación técnica requerida por la Administración. Posteriormente se solicitaron informes sectoriales, se abrió el periodo de información pública y finalmente, en 2026, la Junta ha emitido una resolución favorable.
Sierra Bermeja concentra un patrimonio geológico y minero singular, con referencias a antiguos trabajos extractivos vinculados a minerales como el wolframio, el bismuto, el teluro, el hierro y el grafito. Entre los enclaves mejor documentados figura la mina Conchita de Estepona, considerada un yacimiento excepcional por su rareza mineralógica y por su relación con el macizo ultramáfico de la zona, uno de los más peculiares del sur peninsular.
Además de su valor científico, estos restos mineros ayudan a reconstruir una actividad histórica que marcó el territorio y que dejó huella en distintos puntos del entorno de Sierra Bermeja, desde Estepona hasta áreas próximas a Genalguacil y Benahavís.