Imagen de archivo de las inundaciones provocadas por el desbordamiento del río Guadalhorce.
La Junta activa el estudio de la presa de Cerro Blanco, pero lo frena días después por un error administrativo
El contrato de más de 1,1 millones de euros para analizar alternativas de la futura infraestructura ha quedado paralizado apenas unos días después de su licitación oficial.
Más información: Málaga pedirá al Gobierno la presa de Cerro Blanco para luchar contra las inundaciones en el Guadalhorce
Un paso adelante y otro atrás. Esta es la secuencia administrativa con la que arranca la apuesta de la Junta de Andalucía por contratar el estudio de alternativas para la futura presa de Cerro Blanco, en la provincia de Málaga.
Apenas unos días después de que la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural publicase el pasado 29 de junio en el Diario Oficial de la Unión Europea la licitación del servicio de esta asistencia técnica, el ente autonómico ha tenido que cancelar el procedimiento al detectar un error.
En el anuncio recogido este 3 de julio en el DOUE se precisa que tras ser detectado el fallo, se procede a la anulación del anuncio original. Y se añade: “Próximamente se publicará en este mismo medio oficial el anuncio debidamente corregido”.
El contrato en cuestión tiene un valor estimado de 1.157.596,36 euros y era el primer paso técnico para analizar distintas ubicaciones y soluciones alternativas antes de definir el diseño definitivo de una infraestructura largamente demandada. El plazo de presentación de ofertas estaba fijado inicialmente hasta el 3 de agosto.
Se da la circunstancia de que aunque se trata de una obra de competencia estatal, que tendrá que desarrollar el Gobierno de España, es la Junta la que ha tomado la decisión de poner en marcha los trabajos previos.
En la documentación oficial, se apunta que antes de avanzar en la redacción de un nuevo proyecto para la presa, "se debe redactar un estudio de alternativas", analizando su viabilidad técnica, ambiental y económica, y así proponer la solución más adecuada.
El propio expediente partía de un diagnóstico de déficit estructural de recursos hídricos en la ciudad de Málaga, junto a problemas de calidad del agua en parte de las fuentes actuales, caracterizadas por su elevada salinidad y que requieren tratamiento en la planta desalobradora de El Atabal.
En ese contexto, la futura presa se plantea como una actuación estratégica para incrementar los recursos disponibles, reducir la presión sobre los acuíferos del entorno de Málaga, Marbella, Fuengirola y Estepona, mejorar las garantías de riego en el Valle del Guadalhorce.
"Con la actuación se contribuirá de forma notable a la reducción de los daños en la zona baja del río Guadalhorce, en la hoya de Málaga, generados por las crecidas del río Grande", se destaca.
El procedimiento ha tenido que ser paralizado por un fallo en la tramitación, lo que supone un revés en la fase inicial del proyecto y obliga a revisar y reordenar el expediente antes de su reactivación.
El contrato contemplaba un plazo de ejecución de seis meses y debía servir como base para un estudio comparativo de alternativas técnicas, ambientales y económicas previo a la definición del proyecto constructivo definitivo.
El proyecto forma parte de la planificación hidrológica de la Demarcación de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas (DHCMA), que contempla la futura ejecución de la presa como una infraestructura clave en el horizonte 2039.