Imagen del aeropuerto de Málaga
Tres gigantes de la ingeniería se disputan ser el "cerebro" de la ampliación del aeropuerto de Málaga
El proyecto, valorado en 63 millones de euros, definirá la gestión integral de la futura transformación del aeropuerto de Málaga
A la licitación optan tres grandes consorcios: AERTEC–Applus–Airia; Ayesa–Gesnaer–Viarium; y TYPSA–Blas Torre Gutié–UG21 Ingeniería
La ambiciosa y millonaria apuesta de Aena por ampliar la capacidad del aeropuerto de Málaga-Costa del Sol acelera de manera clara.
Tras adjudicar a Cemosa, Sener Mobility y Fairbanks Arquitectos el diseño de la operación, el gestor aeroportuario avanza ahora con paso firme en la selección del equipo que ejercerá como auténtico “cerebro” técnico de una transformación valorada en unos 1.500 millones de euros.
La muestra más evidente de este avance es que Aena ya tiene sobre la mesa las tres ofertas presentadas al multimillonario contrato con el que busca elegir a la unión empresarial que coordinará y supervisará el desarrollo integral de la ampliación.
El procedimiento ha despertado el interés de algunas de las principales ingenierías del país, después de que el organismo tuviese que reiniciar meses atrás la licitación inicial debido a impugnaciones registradas en contratos similares de otros aeropuertos españoles.
En concreto, las tres uniones temporales de empresas (UTE) que compiten por hacerse con este estratégico contrato son:
- AERTEC Solutions, Applus Norcontrol y Airia Ingeniería y Servicios.
- Ayesa, Gesnaer Consulting y Viarium Ingeniería.
- TYPSA, Blas Torre Gutié y UG21 Ingeniería.
El contrato tiene un valor estimado de 63,1 millones de euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución de 60 meses desde su formalización.
Su importancia es capital dentro de la hoja de ruta diseñada por Aena para adaptar el aeropuerto malagueño al crecimiento continuo del tráfico aéreo y a las necesidades futuras de la Costa del Sol, uno de los grandes destinos turísticos europeos.
Mucho más que una obra
La adjudicataria no se encargará de ejecutar físicamente las obras, sino de coordinar, supervisar y gestionar todos los proyectos asociados a la ampliación y modernización del aeropuerto.
Su misión abarcará desde la planificación estratégica y la validación técnica de los diseños hasta el control presupuestario, el seguimiento de las obras y la supervisión de la calidad de ejecución.
Se trata, en definitiva, del equipo que tendrá que garantizar que todas las piezas del complejo engranaje técnico, urbanístico y aeroportuario funcionen de forma coordinada durante los próximos años.
El objetivo final de la operación es elevar la capacidad anual del aeropuerto hasta los 36 millones de pasajeros, muy por encima de los registros actuales de una infraestructura que viene encadenando cifras históricas de viajeros.
Un avión de Ryanair, en imagen de archivo. EFE
La ampliación prevista forma parte del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) correspondiente al periodo 2027-2031 y contempla actuaciones de enorme dimensión.
Entre ellas destaca la construcción de un nuevo dique para vuelos no Schengen, con control centralizado de fronteras, así como el incremento de posiciones de contacto para aeronaves, mejorando los procesos de embarque y desembarque mediante pasarelas.
También se ampliarán las superficies destinadas a controles de seguridad y se rediseñará completamente el sistema de tratamiento de equipajes para optimizar la operativa de las compañías y la experiencia de los pasajeros.
La operación tendrá además un fuerte impacto comercial. Según la documentación del contrato, la superficie dedicada a actividad comercial crecerá un 41%, mientras que las zonas VIP aumentarán un 43%.
En paralelo, el campo de vuelo incorporará nuevas calles de rodaje para mejorar la circulación de aeronaves y aumentar la capacidad operativa de la infraestructura.
Tecnología y sostenibilidad
El contrato incorpora asimismo fuertes exigencias en materia de innovación, digitalización y sostenibilidad ambiental.
La futura adjudicataria tendrá que aplicar metodologías avanzadas BIM de coordinación digital, además de estándares de certificación ambiental BREEAM, alineados con el Pacto Verde Europeo y los objetivos climáticos de la Unión Europea.
La previsión que maneja Aena es que las grandes obras de transformación puedan comenzar a partir de 2028, una vez culminadas las fases previas de planificación, diseño y contratación de todos los paquetes de actuación.