Pedro Sánchez, en el mitin del PSOE en Cártama.
Sánchez pasa de largo por Málaga en Cártama: silencio sobre el AVE y las infraestructuras clave
Ni el AVE, ni el tren litoral, ni la saturación viaria entraron en el discurso del líder del Ejecutivo.
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Si María Jesús Montero pensaba que la presencia de Pedro Sánchez le iba a ayudar en el mayúsculo reto de ganar terreno electoral en un territorio que en los últimos años está siendo esquivo a los intereses del PSOE, se equivocaba.
El presidente del Gobierno, lejos de aprovechar la ocasión para asumir compromisos formales con un territorio que lleva años demandando importantes mejoras en materia de infraestructuras, pese a su evidente aporte a las arcas estatales, ha pasado de largo.
Ni el prolongado corte de la conexión directa del AVE con Madrid, que se ha prolongado casi tres meses y que seguirá mermada hasta final de año; ni el colapso de la movilidad en la Costa del Sol, ni las infraestructuras pendientes como el tren litoral, encontraron hueco en su discurso de este viernes, 1 de mayo, en Cártama.
El municipio malagueño, el único de tamaño medio con un alcalde socialista, fue el elegido para el mitin central de la formación en el arranque de la campaña a las andaluzas del próximo 17 de mayo.
Sánchez, protagonista del evento, tuvo como teloneros a Montero y a José Luis Rodríguez Zapatero, quien sí aprovechó la cita para defender que buena parte del crecimiento y la modernización de la provincia se debe a decisiones adoptadas durante su Gobierno.
Citó la alta velocidad a la capital de la Costa del Sol, la ampliación del aeropuerto y mejoras en la red viaria, que ha vinculado a una etapa de fuerte inversión pública. Años dorados que cuestionan más aún la ausencia de inversiones concretas por parte del Ejecutivo de Sánchez.
El silencio de Sánchez resultó especialmente llamativo después de que Málaga haya recuperado el enlace ferroviario directo con Madrid 102 días después del accidente de Adamuz y del desprendimiento del talud en Álora.
Pese a la gravedad del incidente y al enorme conflicto político generado durante semanas con la Junta de Andalucía y los sectores empresariales malagueños, Sánchez ha pasado de largo.
Tampoco hubo referencias a otras reivindicaciones históricas que siguen sin respuesta. El tren litoral, largamente demandado para articular la Costa del Sol, volvió a quedar fuera del discurso, al igual que las mejoras en la red de Cercanías o las inversiones necesarias para aliviar la creciente congestión de la A-7, una de las autovías más saturadas del país.
Lejos de abordar estos asuntos, su intervención se movió en coordenadas generales, con un mensaje centrado en clave autonómica y nacional, sin descender a las problemáticas concretas del territorio en el que se celebraba el acto.
Lo que sí hizo Sánchez fue destacar que España necesita "ocho años más de gobierno progresista". A su juicio, está "en el ecuador de la tarea", señalando que lo que se merece el país “son otros ocho años de gobierno de coalición progresista".