“Es un mentiroso; no se arrepiente de haber matado a esas chicas”: la madre de Sibora sigue el juicio por Paula

“Es un mentiroso; no se arrepiente de haber matado a esas chicas”: la madre de Sibora sigue el juicio por Paula

Málaga

La madre de Sibora, sobre el juicio por Paula: "Es un despiadado; no se arrepiente de haber matado a esas chicas"

Elisabetta está convencida de que su hija también sufría violencia durante la relación, algo que también han señalado personas cercanas a Paula.

Más información: La Fiscalía pide 22 años de cárcel para el acusado de asesinar a Sibora y emparedar su cuerpo en Torremolinos

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Las claves

El juicio contra Marco, acusado de asesinar a Paula en 2023 y a Sibora en 2014, ha reabierto el dolor de la madre de Sibora, quien asegura que él no muestra arrepentimiento.

La investigación sostiene que Marco mató a Sibora, ocultó su cuerpo tras una pared en su vivienda y durante años mantuvo el engaño a la familia.

El caso de Paula permitió retomar la investigación sobre la desaparición de Sibora, cuyos restos se hallaron nueve años después gracias a la confesión del acusado.

La Fiscalía solicita para Marco un total de 50 años de prisión por ambos asesinatos, aunque la madre de Sibora considera insuficiente la petición de pena.

Los días siguen pasando en el calendario de la casa de Elisabetta Shahini. Cada mañana pide el mismo deseo: volver a ver a su hija Sibora. Pero sabe que es imposible. Han pasado más de diez años desde que la joven desapareció y, según sostiene la investigación, fue asesinada por su expareja, Marco, quien presuntamente ocultó su cadáver tras una pared del piso en el que convivían en el barrio de El Calvario, en Torremolinos.

El crimen de Paula, una joven de 28 años asesinada en mayo de 2023 en Torremolinos presuntamente a manos de su expareja, que también era el propio Marco, fue precisamente el que permitió a los investigadores volver a mirar hacia la desaparición de Sibora, un caso que durante años había quedado en punto muerto. Ahora, con el juicio por el asesinato de Paula ya en marcha, la madre de Sibora revive todo el dolor.

La imagen del acusado sentado en el banquillo ha vuelto a abrir en Elisabetta una herida que nunca terminó de cerrarse. “Ayer mi hijo me envió una foto del juicio. Cuando vi su cara, sin arrepentimiento, se me partió el corazón”, confiesa a EL ESPAÑOL de Málaga.

Para ella, la actitud del acusado resulta incomprensible. “No se arrepiente de haber hecho desaparecer y matar a esas chicas”, lamenta. Según afirma, le da rabia ver cómo Marco se comporta “como si nada fuera con él”, sin reconocer los hechos. “Es la persona más despiadada del mundo, un mentiroso compulsivo”, asegura.

Elisabetta está convencida de que su hija también sufría violencia durante la relación, algo que también han señalado personas cercanas a Paula. “Sibora no era feliz con él. Una mujer no quiere dejar a alguien porque sea bueno y amable, sino porque algo va mal, porque está con un cabrón”, reflexiona.

A su juicio, el acusado llevaba una doble vida. “Tiene una cara, pero en realidad es otra persona. Detrás de esa apariencia hay mucha maldad”, sostiene. También cree que ambos crímenes fueron planificados. “Todo lo preparó. Preparó lo que hizo con Sibora y también con la otra chica. Una persona que prepara matar a alguien es un asesino”.

Sobre las declaraciones del hermano de Paula, coincide con él en que si hubieran investigado mejor el caso de Sibora, igual ahora Paula estaría viva.

Ese convencimiento alimenta también su temor por el futuro. “Si mañana lo sueltan, matará a otra mujer”, advierte. Su única esperanza es que la justicia actúe con firmeza. “Espero que haya justicia en España, que lo metan dentro y tiren la llave, porque es un asesino”. Este viernes se conocerá la deliberación del jurado popular.

La historia que hoy vuelve a resonar en la sala de vistas comenzó hace más de una década. En día y hora indeterminados, en cualquier caso durante la semana del 7 al 14 de julio de 2014, en la vivienda que ambos compartían en Torremolinos, presuntamente, considera la acusación pública, “el investigado atacó a Sibora, de 22 años entonces, con un arma blanca y, tras asestarle al menos cuatro puñaladas, tres de ellas por la espalda, le causó la muerte”, tras lo que estuvo “con el cadáver” un tiempo no determinado.

Según el Ministerio Fiscal, Marco pensó “cómo deshacerse del cuerpo, hasta que finalmente decidió esconderla en la propia vivienda, en un habitáculo obrado en un hueco de la segunda planta abuhardillada del ático”, que construyó con ayuda de un albañil compatriota conocido suyo, contra el que no se ha seguido causa alguna al no existir certeza de que conociera el contenido de lo que allí se escondía.

La reconstrucción policial apunta a que el hombre la mató, introdujo sus restos en una caja de madera y después los emparedó en la vivienda. Incluso habría colocado un ramo de flores sobre su pecho. Allí permaneció el cuerpo durante nueve años, mientras el piso era habitado por otras personas que desconocían lo que había tras aquella pared hasta que la Policía llamó a su puerta.

Durante todo ese tiempo, Marco mantuvo el engaño. Escribía a la madre de Sibora para hacerle creer que su hija se había marchado sin despedirse. Según han relatado algunos agentes, incluso se interesaba por la investigación y preguntaba si había novedades sobre la desaparición, como si nada tuviera que ver con él.

La historia dio un giro inesperado el 17 de mayo de 2023. Ese día se produjo en Torremolinos el asesinato machista de Paula, una joven de 28 años, a manos de su expareja. El presunto autor era el mismo Marco. El hallazgo del cadáver en una vivienda de La Carihuela, y la posterior detención del hombre, permitieron a este periódico publicar el hecho de que Sibora fue su ex y estaba desaparecida y a los investigadores volver a indagar en un caso que parecía en stand by.

Apenas tres semanas después, el 6 de junio de 2023, la Policía Nacional localizó los restos de la joven en el piso de El Calvario. El propio acusado confesó la ubicación tras ser detenido por el crimen de Paula. Dijo a los agentes que no quería que a Sibora le pasara "lo mismo que a Marta del Castillo".

Aquel segundo asesinato dio respuestas a una madre que llevaba nueve años sufriendo en silencio y haciéndose muchas preguntas. Tras meses de trámites, la familia pudo finalmente despedirse de Sibora. Sus restos fueron trasladados a Italia y enterrados en noviembre de 2023 en Nettuno, su localidad natal. Sin embargo, el alivio fue incompleto. Sabían que lo que les daría paz del todo era una condena potente a Marco.

La Fiscalía solicita para Marco un total de 50 años de prisión por ambos casos. Solo por la muerte de Sibora pide 22 años de cárcel. En concreto, le acusa de asesinato en el ámbito de la violencia de género con alevosía y agravante de parentesco, delito por el que solicita 20 años de prisión, además de dos años más por un delito contra la integridad moral.

El Ministerio Público también reclama que el acusado tenga prohibido acercarse o comunicarse con la madre de la víctima durante cinco años y que la indemnice con 167.588 euros por el daño moral causado por la muerte de su hija, además de 30.000 euros por el delito contra la integridad moral.

A Elisabetta, sin embargo, la petición de pena le parece insuficiente. “Veintidós años no son nada”, lamenta, todavía marcada por el infierno que, asegura, vivió su hija al lado de Marco.

Según la Fiscalía, el acusado conoció a Sibora en 2009 en la localidad italiana de Nettuno, cuando ella tenía casi 19 años. Un año después la pareja se trasladó a vivir a España, concretamente a Torremolinos. La joven llegó con una identidad falsa, al no tener su documentación en regla.

Tras convivir en distintos puntos de la localidad, y después de una ruptura temporal, volvieron a vivir juntos en 2013 en el piso del barrio de El Calvario, cerca del Ayuntamiento de Torremolinos. Fue en ese momento cuando, según la investigación, el acusado acabó con la vida de Sibora, una joven por la que su familia va a desvivirse hasta lograr justicia.