Una de las asesinas de Ana Elena Lorente vuelve a Álora y desata la indignación vecinal: La queremos fuera del pueblo

Una de las asesinas de Ana Elena Lorente vuelve a Álora y desata la indignación vecinal: "La queremos fuera del pueblo"

Málaga

Una de las asesinas de Ana Elena Lorente vuelve a Álora y desata la indignación vecinal: "La queremos fuera del pueblo"

El alcalde del pueblo, Francisco Martínez, asegura que se hará todo lo posible para "solicitar el destierro total de esta señora". Hay previsto un minuto de silencio en recuerdo de la joven este mediodía.

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Las claves

El regreso de Ana Gema, una de las condenadas por el asesinato de Ana Elena Lorente en 2000, ha provocado indignación entre los vecinos de Álora.

El alcalde y varios residentes han manifestado su rechazo a la presencia de Ana Gema en el pueblo, exigiendo su destierro y recordando el dolor del crimen.

Ana Gema cumplió condena y vivía en Canarias, pero su reciente visita a Álora parece haber sido breve y relacionada con un evento familiar.

El asesinato de Ana Elena Lorente dejó una profunda herida en Álora, que sigue sin cerrarse más de 25 años después del crimen.

El regreso a Álora de uno de los tres asesinos de Ana Elena Lorente en el año 2000, Ana Gema, tras cumplir condena, ha encendido los ánimos del pueblo y provocado la indignación de muchos vecinos.

Entre ellos el alcalde, Francisco Jesús Martínez, quien, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Málaga, ha calificado de "desfachatez" que la mujer haya vuelto al municipio.

Uno de los interrogantes que queda por despejar es si su presencia en Álora es circunstancial o encierra su intención de asentarse de manera definitiva. El regidor apunta más a la primera opción.

"Por lo visto ha venido al cumpleaños del hijo y parece que se ha marchado. Lleva fuera de la cárcel un montón de años y vivía en Canarias", explica Francisco, quien añade: "Que sepamos no viene para instalarse".

Imagen del minuto de silencio en Álora en memoria de Ana Elena Lorente.

Imagen del minuto de silencio en Álora en memoria de Ana Elena Lorente.

Esa es al menos la información que traslada una vecina que conoce a la familia de la condenada. "Lo que me dicen es que después de que la vieran ayer no ha vuelto a ser vista", indica, reforzando la idea de que haya permanecido apenas por unas horas en el pueblo.

"Aparece por aquí ahora, después de lo que hizo hace 25 años. A la gente no se le ha olvidado. Verla por aquí nos ha sorprendido porque no tenía que haber aparecido", se reafirma. Y muestra de ello es que este mediodía hay convocado un minuto de silencio en memoria de Ana Elena.

Aunque a priori Ana Gema se ha marchado, el alcalde es claro y contundente. "Si vemos que sigue por aquí intentaremos ver de qué forma puede el Ayuntamiento… Por supuesto que vamos a hacer todo lo posible para solicitar el destierro total de esta señora. Lo haremos de la mano de la familia o de quien haga falta", sentencia.

La reacción del mandatario local se produce en un clima de malestar general. Y de que los vecinos hayan compartido mensajes en los que se habla claramente de no permitir que Ana Gema siga en el pueblo.

"Ana Elena y su familia merecen justicia y esta asesina no se puede pasear como si nada”, dice uno de los textos remitidos por whatsapp, en el que se cita a los vecinos a un minuto de silencio este martes. Y en el que se apostilla: "La asesina la queremos fuera del pueblo".

Algunos comentarios llevan adjunta una fotografía en la que se ve a Ana Gema García, quien ha cumplido su condena, en una terraza de la localidad.

Profunda herida

Todo esto pone de manifiesto que la profunda herida que dejó en el municipio de Álora el "salvaje" asesinato de la joven Ana Elena Lorente sigue sin cerrarse.

Ni la condena a 90 años de cárcel de los tres implicados en su muerte ha permitido cicatrizar el dolor de un pueblo que, más de 25 años después del crimen, sigue llorándola.

Ana Gema fue una de las tres personas condenadas por la muerte de Ana Elena. Las otras dos fueron A.M.C.S., alias Cartucho, que sigue entre rejas; J.N.C., alias Carapelo (ya fallecido), y Ana Gema P.G.G., que negaron los hechos.

En la sentencia se consideró probado que en la madrugada del 10 de septiembre de 2000, Ana Elena Lorente se encontraba en Álora con motivo de la celebración de la Romería en honor a la Virgen de las Flores.

En un determinado momento los procesados "acordaron de manera conjunta proceder al robo y atentar contra la vida de la víctima" y Ana Gema P.G.G. se ofreció a sacarla de la caseta donde se encontraba ya que sentía celos de ella y había dicho a los otros dos acusados que era una "ricachona".

Sobre las 6.00 horas consiguió sacarla de la caseta Akira con el pretexto de hablar con ella y una vez en el exterior, se unieron los otros dos procesados y tras exhibirle una navaja, la obligaron a andar hacia la zona de los Aneales, lugar "apartado, oscuro, solitario y de difícil acceso".

En la sentencia se explica que a Ana Elena le pusieron el sujetador a modo de mordaza para que no gritara y seguidamente le registraron el bolso para apoderarse del dinero. Durante el trayecto, Carapelo le puso una navaja en el cuello y obligó a Ana Elena a que masturbara al otro acusado.

Cuando se encontraban en el interior de unos cañaverales, todos los acusados decidieron acabar con la vida de la víctima debido a que era hija de un policía y que podía fácilmente identificarlos.

Por ello, le asestaron un corte en el cuello con un trozo de cristal y seguidamente le dieron fuertes patadas en la cabeza y en el cuello hasta matarla. La fallecida presentaba traumatismo craneoencefálico, facial y cervical, fracturas múltiples craneales y faciales, hemorragia cerebral traumática y fractura laríngea.

Su cadáver fue encontrado el 12 de septiembre de 2000 entre unos cañaverales junto al río Guadalhorce en Álora, dos días después de que desapareciera.