Personas abarrotando la playa de Málaga

Personas abarrotando la playa de Málaga EFE

Málaga

Alerta en la Costa del Sol: las últimas proyecciones elevan la amenaza del cambio climático sobre el modelo turístico

Las últimas proyecciones oficiales prevén que para 2045 la escorrentía y la recarga de acuíferos podrían caer hasta un 26 %, poniendo en riesgo el suministro urbano, los campos de golf y los regadíos.

Más información: Las peores previsiones de sequía y falta de agua en Andalucía se adelantan a 2045, según nuevos estudios oficiales

Publicada

Las claves

Las últimas proyecciones oficiales advierten de una drástica reducción de recursos hídricos en la Costa del Sol y la Costa Tropical hacia 2045, con caídas de escorrentía y recarga de acuíferos superiores al 20%.

El adelanto de los impactos del cambio climático compromete el suministro urbano, el riego agrícola y el mantenimiento de campos de golf, pilares del modelo turístico y económico andaluz.

La presión sobre el agua se intensifica por el crecimiento de la demanda en agricultura y turismo, en una región que ya presenta un déficit estructural de recursos hídricos.

Se prevé un aumento sostenido de las temperaturas, menos días de lluvia y un retroceso de entre uno y dos metros en las playas mediterráneas para 2040, agravando la vulnerabilidad de la zona.

Por más que las últimas semanas han estado marcadas por episodios de lluvia abundante, la realidad que dibujan las últimas proyecciones oficiales sobre el impacto del cambio climático es cada vez más preocupante.

Hasta el punto de que elevan la amenaza que se cierne sobre actividades de alto valor estratéfico como el turismo en la Costa del Sol y la Costa Tropical.

Así lo indican los datos recogidos en la última nota técnica del Centro de Estudios Hidrográficos del CEDEX, remitida en 2025 a la Dirección General del Agua para actualizar la incorporación del cambio climático en los planes hidrológicos del cuarto ciclo.

Este documento prevén que para 2045 la escorrentía media anual podría caer en torno a un 22–26 % y la recarga de acuíferos en torno a un 20–25 %, con descensos aún mayores en los escenarios más secos, lo que pone en riesgo el suministro urbano, los campos de golf y los regadíos.

Y todo ello queda reflejado en el Esquema Provisional de Temas Importantes (EpTI) 2028–2033 de la Demarcación Hidrográfica de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas, en el que se advierte de reducciones muy significativas en lluvia, escorrentía y recarga de acuíferos hacia 2045.

Según el EpTI, estas proyecciones muestran que hacia 2045 ya se alcanzan reducciones de precipitación y escorrentía que en el estudio de 2017 se situaban entre mediados y finales de siglo, lo que supone un adelantamiento de los impactos hidrológicos asociados al cambio climático.

Al tiempo, se recuerda que Andalucía se sitúa dentro de un "triángulo" de peligro, exposición y vulnerabilidad frente al cambio climático identificado por el IPCC, con especial incidencia en su fachada mediterránea. Y dentro de este escenario geográfico, la posición de debilidad es mayor en la Costa del Sol y la Costa Tropical, con una fuerte dependencia del turismo costero.

La estructura económica andaluza refuerza esa fragilidad: de acuerdo con el Informe Económico de Andalucía 2024, el 76,1 % del Producto Interior Bruto procede del sector servicios, el 7 % de la agricultura, el 10,5 % de la industria y el 6,14 % de la construcción.

Menos agua

Los estudios hidrológicos incorporados al EpTI muestran reducciones muy relevantes de los recursos disponibles hacia 2045 en la demarcación mediterránea andaluza.

Para el conjunto de la demarcación se estiman caídas medias de la escorrentía anual del 22 % en un escenario climático intermedio (SSP245) y del 26 % en el más severo (SSP585), con descensos mínimos que, según los diferentes modelos, pueden llegar al 51 % y al 63 %.

La recarga de los acuíferos, pieza clave para el suministro en muchas zonas litorales, también se ve fuertemente afectada: el CEDEX calcula descensos medios del 20 % en el escenario SSP245 y del 25 % en el SSP585, con valores mínimos que alcanzan el 43 % y el 53 %, respectivamente.

El EpTI concluye que esta disminución del almacenamiento subterráneo compromete la sostenibilidad de los sistemas acuíferos en el medio y largo plazo, especialmente en aquellas subzonas donde ya existe sobreexplotación y elevada demanda urbana y turística.

En paralelo, el Plan Hidrológico 2022‑2027 describe una situación deficitaria entre recursos y demandas en buena parte de los sistemas de explotación de la demarcación, situación que sólo se corrige parcialmente en los escenarios de planificación mediante un fuerte recurso a aguas regeneradas, desalación y nuevas infraestructuras de regulación.

Golf y agricultura

En este contexto, la pugna por el agua entre turismo y agricultura se intensifica. El EpTI recuerda que casi siete de cada diez hectómetros cúbicos demandados en la demarcación se destinan al regadío: 912,6 hm³/año, el 68,9 % del total, para una superficie regable de 171.916 hectáreas concentrada en Guadalhorce, Axarquía oriental, Costa Tropical y varias comarcas de Almería.

El propio Plan Hidrológico asume que no hay margen para nuevas transformaciones significativas de regadío debido a la delicada situación de la mayoría de subsistemas y masas de agua potencialmente disponibles.

Al mismo tiempo, el EpTI señala que el aumento de la evapotranspiración y la posible ampliación de temporadas de cultivo harán crecer las necesidades de riego en determinados cultivos, lo que agrava la presión sobre unos recursos cada vez más escasos.

Con menor peso volumétrico, pero gran relevancia para la oferta turística, el riego de campos de golf suma 30,1 hm³/año, un 2,3 % de la demanda total. La demarcación alberga 74 campos de golf y 1.380 hoyos, de los que 49 se localizan en la Costa del Sol Occidental, que el documento describe como una de las mayores concentraciones de campos de golf del mundo.

El PH 2022‑2027 contempla incluso incrementos de demanda para golf e industria dentro de las estrategias de diversificación y mejora de la competitividad del tejido socioeconómico de la demarcación, pese a que el balance global presenta un déficit estructural de recursos incluso contando con aguas regeneradas, desaladas y trasvases.

Más calor

En paralelo a la pérdida de recursos, las proyecciones climáticas recogidas en el EpTI apuntan a un incremento sostenido de la temperatura media, del número de días cálidos y de la duración de las olas de calor en Andalucía y en la demarcación mediterránea.

Se observa también una disminución del número de días de lluvia al año y un aumento de la duración de los periodos secos, reforzando el carácter estructural de la sequía y la presión sobre el abastecimiento en los meses de máxima afluencia turística.

En el frente costero, la Estrategia de Adaptación al Cambio Climático de la Costa Española, citada por el EpTI, prevé para 2040 un aumento del nivel medio del mar en torno a seis centímetros y un retroceso medio de entre uno y dos metros en la línea de las playas mediterráneas.