Calle Larios de Málaga.

Calle Larios de Málaga. Patricia Sierra

Málaga

Arrestada una trabajadora de una perfumería en Málaga por usar datos bancarios de clientas para pagar sus deudas

La presunta autora habría logrado estafar más de 3.000 euros. Hasta el momento constan tres denuncias.

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Las claves

Una empleada de una perfumería en Málaga fue arrestada por apropiarse de datos bancarios de clientas, incluida una mujer de 91 años.

La sospechosa utilizó los datos para realizar pagos no autorizados y saldar deudas personales con una entidad financiera.

La investigación reveló que las víctimas eran clientas habituales del establecimiento y habían pagado con tarjeta en la tienda.

El fraude superó los 3.000 euros y, hasta el momento, se han identificado tres víctimas.

La Policía Nacional ha detenido en Málaga a una empleada de una perfumería acusada de apropiarse de los datos bancarios de varias clientas, entre ellas una mujer de 91 años, para utilizarlos sin su consentimiento y saldar deudas personales con una entidad financiera. La presunta autora habría logrado estafar más de 3.000 euros. Hasta el momento constan tres denuncias.

La investigación, llevada a cabo por agentes de la Comisaría de Distrito Centro, se inició tras detectarse una serie de cargos no autorizados en las cuentas de las afectadas. Todos los movimientos reflejaban como concepto pagos dirigidos a una misma entidad financiera vinculada a una gran superficie comercial.

El análisis de los extractos bancarios permitió a los investigadores descubrir un segundo punto en común: todas las perjudicadas eran clientas habituales de una perfumería situada en el centro de la capital y habían abonado sus compras con tarjeta en dicho establecimiento.

Las pesquisas revelaron que los importes fraudulentos se destinaban a cubrir deudas contraídas por una mujer concreta con la citada financiera. Una vez identificada, los agentes comprobaron que se trataba de una empleada del propio comercio frecuentado por las víctimas.

Según la investigación, la sospechosa aprovechaba su puesto de trabajo y la confianza generada con clientas habituales para, mediante maniobras de distracción y con la excusa de tramitar el pago de productos, anotar los datos de sus tarjetas bancarias. Posteriormente los utilizaba sin autorización para abonar obligaciones económicas personales.

La mujer fue finalmente detenida. El montante defraudado supera los 3.000 euros y, por el momento, se han identificado tres víctimas.