Fernando Tejero.

Fernando Tejero. Alex Zea

Málaga

Fernando Tejero estrena película en Málaga: "Soy un drama con patas"

Protagonista de Historias, obra audiovisual dirigida por Paco Sepúlveda. Pertenece a la sección oficial fuera de concurso del Festival de Málaga.

8 marzo, 2024 05:00

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Fernando Tejero es un actor polifacético. Él hace llorar al espectador de todas las formas posibles. Su carrera se disputa entre el humor y el drama, los dos géneros que le han elevado a ser un referente de la interpretación en España. Historias (dirigida por Paco Sepúlveda) es la película que lo trae de vuelta al Festival de Málaga, donde ya ganó una Biznaga en 2011. EL ESPAÑOL de Málaga se sienta junto a él para reflexionar sobre su vida profesional y personal.

Fernando, eres el primer actor que aparece en la película. ¿Qué me puedes contar de tu personaje?

Sí, abro la película. Mi taxista, que no tiene nombre, le puse uno, Ángel. Porque es como un ángel protector. Yo lo trabajé desde un tipo que, en esas horas muertas de su trabajo, se para a pensar y reflexionar. Él ha decidido enfrentarse a sus miedos, a sus angustias. Ángel ha asumido que no puede ser padre, pese a que le hubiese encantado. De repente, entra una chica embarazada, a punto de parir, en el taxi. Todo esto lo descoloca y, en ese maremágnum, se tranquiliza. Empieza a filosofar y le hace a ella una reflexión muy bonita a través de una costumbre de la cultura africana. Al final, le dice que le dé mucho amor a su hija; pero sobre todo, que la ayude a sentir el miedo, a hacerse amiga del miedo y a vivir libre. Para sentirse uno libre, tiene que soltar todos esos lastres que a veces nos adjudicamos. En la mayoría de las ocasiones, es muy difícil enfrentarse a las miserias de uno. 

¿Cómo describirías ‘Historias’? En general.

La película comienza con un nacimiento y acaba con la muerte, pero haciendo un recorrido por la vida, a todo lo que nos enfrentamos. A los miedos, sobre todo. Es una película en la que cualquiera se puede ver reflejado, es un espejo donde mirarte. Además es muy necesaria porque yo creo que estamos viviendo un retroceso a nivel de entendimiento, hay como mucho caos, está todo muy contaminado.

La tecnología es un factor determinante. 

Sí. Cuesta más comunicarse con el de enfrente. Esta película te enseña a que hay que aceptarse como uno es, porque todos somos iguales. Todos tenemos miedo, a todos nos pasa casi todo lo que les pasa a los personajes.

Paco Sepúlveda

Paco Sepúlveda Alex Zea

Cuando leíste el guión, ¿qué fue lo que te llamó la atención para adentrarte en este proyecto?

Antes de leer el guión, Paco (director) me enseñó escenas que ya estaban rodadas. Vi la de Emilio Gutiérrez Caba y Luisa Gavasa, la de Juan Diego y la de Manuel Morón. Yo empecé a llorar. Me traspasó. Le dije: “No sé como es mi historia, pero yo quiero estar aquí”. En las secuencias que vi ya se notaba la fragilidad, el talento y la sensibilidad de Paco. Luego, estar rodeado de ese reparto, con estas glorias que he nombrado, para mí son gente a la que admiro muchísimo. Fue una responsabilidad muy grande ponerme al nivel de estos genios, pero con este director ha sido muy fácil. Porque Paco, al ser actor, te dirige muy bien y desde otro lugar que ojalá todos los directores pudieran. Él te coge de la mano y te acompaña en el proceso, te lleva a esa calma y a esa libertad, para poder dar todo del personaje. Eso es maravilloso. Y eso solo lo tiene Paco. 

¿Se ha convertido Paco en un amigo? 

A partir de la película nos hemos hecho muy amigos y ya tenemos en la cabeza otro proyecto juntos. Yo trabajaría con Paco toda la vida. Él es, como lo llamo yo, un artesano cinematográfico, que acaba de llegar, pero va a dar mucho. Ha hecho una película preciosa que no deja a nadie indiferente. 

Entonces, ¿te sientes identificado con tu personaje, te ves reflejado? 

Sí, mucho. Porque el personaje está en el momento en el que estoy yo. En el momento más libre y más abierto, tanto a nivel personal como profesional. Me están pasando cosas muy bonitas. Yo siempre digo que el mejor trabajo tiene que ser el último, porque eso es señal de que sigues aprendiendo. Esta es una profesión de aprendizaje continuo. Y ahora voy a trabajar con Amenábar, siendo uno de los protas en su próxima película. Estoy en un momento de mi vida muy parecido al del personaje, me he aceptado, en muchos sentidos, y eso me da una libertad brutal. 

¿Y cómo te sientes más cómodo, con la comedia o con el drama? 

Es más difícil la comedia. El drama, si tienes un buen guión, el personaje te traspasa, es más fácil. Y sobre todo para mí, que soy un drama con patas. Yo empecé con la comedia, en proporción, ya lo voy igualando, pero al final he hecho más humor en mi carrera. Ahora que no paro de hacer dramas, tengo muchas ganas de una comedia. Pero me siento cómodo en los dos sitios. 

También depende mucho del momento en el que estés. 

Del proyecto y del momento. Ahora estoy más dramático.