Maricarmen es trasladada al Gregorio Marañón.

Maricarmen es trasladada al Gregorio Marañón. EFE

Sociedad

La preocupación por el "complicado" estado de salud de Maricarmen: "No se tendría que haber llegado a este punto"

La mujer de 87 años todavía continúa ingresada en el Hospital Gregorio Marañón desde la semana pasada, cuando tuvo lugar su desahucio.

Más información: Maricarmen volverá a su casa: tendrá un contrato de 8 años a unos 500 € al mes tras la mediación de Almeida

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Maricarmen Abascal continúa ingresada en el Hospital Gregorio Marañón, con un estado de salud «complicado» y sin previsión de alta a corto plazo.

El acuerdo entre Urbagestión, sus representantes y el Ayuntamiento permitirá a la octogenaria volver a su vivienda del Retiro tras recibir el alta.

La EMVS facilitará un contrato de ocho años con una renta de unos 500 euros, equivalente al 30% de sus ingresos netos.

Su familia y el Sindicato de Inquilinas denuncian el deterioro progresivo de Maricarmen durante el conflicto y reclaman que no se repitan casos similares.

La casa del Retiro donde ha estado viviendo Maricarmen Abascal desde hace 70 años espera su vuelta. Tras una negociación de la empresa propietaria, Urbagestión, con los representantes de la octogenaria y la mediación del Ayuntamiento de Madrid el pasado lunes, se llegó a un acuerdo para que la mujer pudiera seguir habitando la vivienda.

Sin embargo, Maricarmen continúa ingresada en el Hospital Gregorio Marañón tras el desahucio acontecido hace una semana. Según las últimas declaraciones trasladadas por sus representantes, califican su estado de salud de "complejo".

"Sigue hospitalizada. Está en planta. Están haciéndole pruebas. Y rogamos respeto también por su privacidad y por la familia. Pero su salud está realmente complicada", afirmaba a los medios este miércoles la portavoz del Sindicato de Inquilinas, Alicia del Río.

El pasado martes le dieron la noticia de la "victoria histórica" que ha supuesto el poder regresar, una vez le den el alta, a su casa. Aunque ese alta no se prevé para un plazo breve, como ha comentado la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, este jueves durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid.

"Por lo que nos trasladan, no está en estos momentos todavía en condiciones de salir del hospital. No parece que haya un plazo breve en el que se vaya a producir ese alta", ha explicado la vicealcaldesa, quien ha asegurado que desde el Consistorio mantienen "contacto permanente" a través de los Servicios Sociales del distrito de Retiro con la octogenaria.

"Deterioro progresivo"

Vicente Losada, primo de Maricarmen, ha contado en declaraciones a La Sexta que todo este tiempo de batalla legal entre Urbagestión y Maricarmen desde que la empresa comprara el piso en 2018 ha derivado en "un deterioro progresivo" para su prima.

Y es que Maricarmen vivía desde los 16 años en la casa del número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda. El contrato de renta antigua lo firmó originalmente su padre en 1956 y luego se subrogó una primera vez a su madre.

Cuando murió su madre, en 2005, volvió a subrogarse una segunda vez a la propia Maricarmen. La disputa sobre la validez de esa segunda subrogación del contrato acabó en los tribunales, y finalmente el Tribunal Supremo falló a favor de la propiedad del edificio, lo que abrió la vía legal para el desalojo.

"Cuando tuvimos contacto con la propiedad, hace siete años, ya les hicimos una primera propuesta para ver la posibilidad de que se pudiera llegar a un acuerdo como el que se ha llegado en los últimos días. ¿Por qué hemos tenido que esperar siete años?", se ha lamentado, afirmando que la situación "no tendría que haber llegado a este punto".

Ahora, el acuerdo adoptado se acoge a un plan de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS) y permite que Maricarmen se quede en la casa con un contrato de ocho años y una renta de alrededor de 500 euros (el 30% de sus ingresos netos), una cifra parecida a lo que pagaba hasta el desahucio.

"Cuando se lo comenté, efectivamente se alegró y se emocionó", ha explicado Vicente. Aun así, desde el sindicato han resaltado que el "shock emocional" que "ha pasado durante estos meses y durante las últimas horas está siendo muy fuerte" para ella.

"En relación con los días anteriores, el proceso ha sido de deterioro progresivo y estamos realmente preocupados", ha añadido su primo. Tras varias pruebas, cuenta que están esperando a los resultados para que los doctores determinen un diagnóstico. "Tendrá que ser sometida a un tratamiento. Se puede dar la circunstancia de que lo tenga que seguir mientras sigue ingresada en el hospital".

"La realidad es que estamos con ella acompañándola para que siga adelante. Lo que más nos emociona es que tiene un discurso impecable. Ella sigue diciendo, aunque tenga una voz bajita por su debilidad, que hay que luchar, que ha hecho esto para que no le pase a nadie más. Que no haya ninguna Maricarmen más. Y está muy contenta de que los frutos de la lucha los vayamos a disfrutar toda la población", ha expresado ante esto la portavoz del sindicato.

Así lo mostró la propia Maricarmen en el último mensaje que dio públicamente hace dos días desde la cama del hospital donde permanece ingresada. En un vídeo difundido por el sindicato, anima a la gente a "luchar": "Defended lo que es vuestro", expresa.

"Yo no os conozco a todos personalmente, pero sí conozco a la gente que viene acompañándome desde hace mucho tiempo. Y me gustaría estar allí con vosotros, acompañándoos en vuestra acampada; en vuestra lucha. Pero no tengo la suerte", continúa.

Y es que la historia de Maricarmen ha trascendido hasta el punto de verse cubierta la Puerta del Sol de tiendas de campaña y manifestantes pidiendo el llamado "decreto Maricarmen". Unas propuestas que han escuchado desde el Gobierno y que han materializado en dos decretos ya aprobados en el Consejo de Ministros.

Ahora solo queda esperar la decisión del pleno extraordinario que se celebrará este viernes de votar a favor o en contra de que salga adelante la nueva norma.

"Seguid acampando hasta que vuestro cuerpo aguante y vosotros lo deseéis. Esperemos que todo esto llegue a buen fin el día de mañana y que lo que estáis sufriendo ahora pueda ser corregido con creces", concluye la que se ha convertido ya en un símbolo de la lucha por la vivienda.