Carlos Burcio

Carlos Burcio (Foto cedida)

Sociedad

Carlos, el alumno brillante de la PAU que va a hacer el doble grado con la nota de corte más alta: "No estudiaba mucho"

Asegura que nunca hizo maratones de estudio y priorizó dormir ocho horas.

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Las claves

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Carlos Burcio ha obtenido un 13,975 sobre 14 en la PAU y estudiará el doble grado de Matemáticas y Física, la carrera con la nota de corte más alta de España.

A pesar de su brillante resultado, Carlos afirma que no estudiaba muchas horas, sino que mantenía una rutina constante y priorizaba el descanso y los buenos hábitos.

Desde pequeño tuvo interés por las matemáticas y la física, y decidió aparcar temporalmente sus estudios de música para centrarse en el acceso a la universidad.

Carlos aspira a dedicarse en el futuro a la investigación y docencia universitaria, y reivindica una mayor inversión en ciencia para evitar la fuga de talentos al extranjero.

Carlos Burcio siempre tuvo claro que quería estudiar el doble grado de Matemáticas y Física, una de las titulaciones con la nota de corte más alta de España. Sin embargo, nunca imaginó que lograría un 13,975 sobre 14 en la PAU.

"Fue casi una sorpresa", reconoce. Aunque salió de los exámenes con buenas sensaciones, pensaba que rondaría el 13 y que, con un poco de suerte, le alcanzaría para entrar en la carrera de sus sueños.

La noticia le llegó en un momento muy especial. Estaba a punto de comenzar la graduación de su instituto cuando empezó a correr el rumor de que ya habían salido las notas.

Entró en la aplicación de la universidad, vio el resultado y apenas podía creerlo. Lo primero que hizo fue compartirlo con sus amigos, profesores y, sobre todo, con sus padres.

"No estudiaba demasiado"

A pesar de haber conseguido una calificación casi perfecta, Carlos rompe con el estereotipo del estudiante que pasa el día entero delante de los apuntes.

"Realmente tampoco estudiaba demasiado, era más ir con constancia", explica. Su estrategia consistía en repasar cada tarde lo visto en clase para no acumular materia y dejar las asignaturas más memorísticas para los días previos al examen. Aunque cada jornada era diferente, calcula que dedicaba unas tres horas diarias al estudio

También cuidó especialmente el descanso. Dormía entre siete y ocho horas cada noche y evitó las jornadas interminables de estudio. "Le he dado más importancia a los hábitos de sueño y de comida antes que a estudiar tanto. Creo que es más saludable y además rindes mejor", asegura.

Para él, el secreto no está en estudiar muchas horas durante las semanas previas a la PAU, sino en mantener una rutina constante desde el principio del curso

Una vocación temprana

Las Matemáticas le gustaban desde Primaria, pero fue al comenzar la ESO cuando descubrió la Física y entendió que quería dedicar su futuro a ambas disciplinas.

Durante la cuarentena aprovechaba su tiempo libre para leer contenidos relacionados con estas materias y, años después, descubrió que existía un doble grado que unía sus dos grandes pasiones. Desde entonces tuvo claro cuál sería su objetivo.

Aunque reconoce que Medicina también le llamaba la atención, terminó descartándola porque prefiere un aprendizaje basado en el razonamiento lógico antes que en la memorización.

El sacrificio

Para afrontar segundo de Bachillerato tomó una decisión difícil: aparcar temporalmente el Conservatorio Profesional, donde estudiaba flauta travesera desde hacía años.

Sabía que el curso sería decisivo para acceder al doble grado de Matemáticas y Física y decidió centrar todos sus esfuerzos en la EvAU

"Preferí centrarme más en la prueba de acceso a la universidad", explica. Aun así, no renuncia a retomarlo más adelante y mantiene la música como una de sus grandes aficiones junto al piano y la lectura.

De hecho, confiesa que una vez empiece la universidad le gustaría volver al Conservatorio y recuperar una actividad que había formado parte de su rutina durante años.

Mirando al futuro

En septiembre comenzará el doble grado de Matemáticas y Física, consciente de que el salto respecto al Bachillerato será exigente.

Su objetivo no es convertirse en el mejor de la promoción, sino aprender y crecer junto a compañeros con intereses similares. "Tengo intención de ir a sobrevivir", bromea, convencido de que todos los alumnos que acceden a esa carrera llegan con expedientes excelentes.

A largo plazo sueña con dedicarse a la investigación y la docencia universitaria, preferiblemente en España, aunque reconoce que la escasa financiación científica puede acabar empujando a muchos jóvenes a marcharse al extranjero.

"Lo preocupante es, evidentemente, que debería financiarse mejor", lamenta al tiempo que defiende una mayor inversión para que los investigadores no tengan que desarrollar su carrera fuera del país.

Si pudiera dar un consejo a quienes empiezan segundo de Bachillerato con la vista puesta en una carrera de alta nota de corte, no hablaría de estudiar más horas.

Su receta es otra: "Constancia y mucha curiosidad". Porque, después de lograr una de las mejores notas de la PAU, Carlos está convencido de que el éxito no se consigue con una noche sin dormir, sino con pequeños pasos dados cada día