Basura de los okupas de la calle Praga, en Alcorcón.

Basura de los okupas de la calle Praga, en Alcorcón. Cedida

Sociedad

Vivir entre okupas, violencia y ratas: los 7 años de infierno en un barrio de Alcorcón que nadie resuelve

Los vecinos de la calle Praga confiesan vivir "con miedo" por los okupas que habitan dos bloques pertenecientes a la Sareb. 

25 septiembre, 2023 02:13

Hay una calle en Alcorcón por la que nadie quiere pasar. Apenas mide 100 metros, pero es un foco de problemas para toda la zona norte del municipio madrileño. Es la calle Praga, donde se levantan dos edificios de viviendas de ladrillo que los vecinos llaman coloquialmente "las torres gemelas". Pertenecen a la Sareb -el llamado banco malo- y desde hace siete años están habitados por okupas.

"Vivimos con miedo. Nadie pasa por esa calle", confiesa Samuel en conversación telefónica con este periódico. Samuel es el nombre ficticio de un vecino que sufre diariamente la suciedad, el ruido y las ratas que han traído los okupas hasta su barrio. Su hartazgo le ha llevado a crear una cuenta en la red social X (antigua Twitter) para denunciar la situación. "Es lo único que podemos hacer ya".

"Vivimos enfrente, en una urbanización cerrada. Hay una calle peatonal donde juegan los niños siempre y empezamos a ver ratas ratas muertas ahí. Aquello fue la gota que colmó el vaso y los vecinos empezamos a movilizarnos como nunca".

Una rata muerta en las inmediaciones de la calle Praga, en Alcorcón.

Una rata muerta en las inmediaciones de la calle Praga, en Alcorcón. Cedida

"Tenemos una puerta trasera por la que salimos o entramos, por la principal solo accedemos con el coche porque, cada vez que salimos, tenemos que enfrentarnos a gritos e insultos", relata. "A mi pareja, una vez que salió sola, una chica empezó a gritarle que si quería que su hermano le comiese el coño, que no sabía lo que se perdía. Todo eso a voces".

"Durante el día se ve a los niños haciendo pis desde los balcones", prosigue. "Como es un clan gitano, casi todas las tardes se bajan a hacer su fiesta flamenca, a voces. En verano están hasta las tantas con el cajón flamenco y con el cante jondo. Se escucha en todas partes". Pero eso es casi lo de menos al lado de la suciedad que generan los okupas.

Los dos bloques okupados de la calle Praga, en Alcorcón.

Los dos bloques okupados de la calle Praga, en Alcorcón. Google Maps

"El tema de la basura es increíble. La gente tira la basura por la ventana. Todo el perímetro de esos dos edificios está lleno de basura que no quieren tirar al contenedor. ¡Tienen un contenedor enfrente! No quieren andar 50 metros. Prefieren vivir entre mierda antes que tirar la basura donde tienen que tirarla. Entonces las ratas han empezado a criar".

"Un día me encontré con 30 o 40 ratas metiéndose en la alcantarilla de su garaje y rondando por su basura. Cuando paseas ahí por la noche, el ruido que se oye de los gritos de las ratas es algo que te entra por el cuerpo y se te pone la piel de gallina. Es una sensación asquerosa".

La Sareb, por su parte, asegura que en ningún caso hay dejación y que "se está trabajando mucho en el desalojo y en la vigilancia de la zona". "Había casos de personas vulnerables que han sido realojadas en otras viviendas. El resto de los ocupantes que residen en el edificio y no son vulnerables está en los juzgados para que nos permitan el lanzamiento".

Asimismo, "Sareb está trabajando en este caso con el Ayuntamiento y la Policía. Hay líneas de trabajo en materia de vigilancia, limpieza de la zona, servicios sociales… Y también se está intentando acelerar los procesos judiciales en la medida de nuestras posibilidades".

La televisión sale huyendo

Las quejas vecinales han dado sus frutos y les ha valido su eco en los medios de comunicación. A finales del mes pasado, un equipo del programa 120 Minutos, de Telemadrid, tuvo que salir huyendo del lugar entre pedradas.

"Nos han empezado a rodear varios de estos okupas, amenazándonos y diciendo que nos iban a partir la cámara, que nos iban a romper el coche y que nos fuéramos de allí", relató el reportero Pello Moriones ante la cámara. "Hemos tenido que coger el coche e irnos y, mientras nos íbamos, ha sido el momento en que nos han empezado a apedrear el vehículo".

"Los niños están de un subido que es imposible acercarse ahí. Nadie pasa por ahí porque te rallan el coche, te tiran huevos", añade Samuel. "Llevamos siete años así y no se ha hecho absolutamente nada. Vivimos en la incredulidad".

"Si fuesen personas pacíficas y limpias me daría exactamente igual que vivieran ahí. Si hicieran ruido cuando lo tienen que hacer, si hicieran fiestas cuando las tienen que hacer, si fuesen limpios y educados, me daría igual no pagasen. Perfecto. Pero hay familias que están enfrente, pagando su IBI, su luz, su gas y su ITV. Que nos dejen vivir tranquilos".

"Nos tienen amedrentados"

Hace unos meses, las quejas vecinales llegaron a oídos de la Sareb. La entidad pública llevó a cabo una limpieza en el perímetro de los bloques para intentar erradicar a las ratas. "Una mini excavadora excavó unos 10 centímetros en todo el perímetro de las dos torres para intentar quitar los nidos de ratas. No sirvió para nada y a los dos días ya había basura en todo el perímetro".

Asimismo, los vecinos pudieron reunirse hace unas semanas con el equipo de Gobierno de Alcorcón para estudiar posibles soluciones. "Tenemos una mínima esperanza porque el Ayuntamiento nos reunió a unos cuantos vecinos y nos escuchó. Tengo una mínima esperanza de que el PP lo saque en el pleno y no haya colores en la mesa y vayan todos a una. Es un problema de todos los vecinos de Alcorcón".

El Partido Popular, actual oposición en el Consistorio alcorconero, se ha posicionado públicamente en favor de los vecinos. Sin embargo, el problema ya estaba instaurado en el barrio cuando el popular David Pérez era alcalde, cargo que ocupó hasta 2019.

"El Ayuntamiento lo único que puede hacer es limpiar más, desratizar más y poner más vigilancia policial. Tampoco puede hacer mucho más", explica Samuel. "Este tema es de la Comunidad de Madrid y la Sareb".

Por el momento, según la información de la que disponen los vecinos, "los desahucios están paralizados". Mientras tanto, un vecindario entero vive con miedo a pasar por una calle, impotentes ante la amenaza de un centenar de okupas y los problemas que generan.

"Ellos saben perfectamente que nos tienen amedrentados. Es normal. Ellos no tienen nada que perder y nosotros mucho. Ellos son peligrosos y nosotros, personas normales".