Álvaro Vázquez Castaño y Héctor Fernández, creadores de Suricata
Álvaro y Héctor, de hacer campamentos a llegar a 1.000 eventos: montan las fiestas de María Pombo o Laura Escanes
De unos campamentos infantiles a eventos virales: el negocio que nació tras un cumpleaños y ahora llena agendas de marcas e influencers.
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En menos de cinco años, Álvaro Vázquez Castaño (41) y Héctor Fernández (39) han pasado de organizar campamentos infantiles a montar eventos para marcas y famosos. Todo, a partir de una idea sencilla: crear dinámicas que hagan que la gente se lo pase bien de verdad.
Suricata nació, en realidad, como un proyecto de campamentos para niños. Álvaro y Héctor se conocieron como monitores y, tras un tiempo trabajando en otros ámbitos, (Álvaro en marketing y Héctor en finanzas) decidieron volver a ese entorno.
Hoy, ese origen sigue muy presente en el proyecto: mantienen los campamentos y los organizan en un antiguo colegio interno en un pueblo del sur de León, donde este julio tienen previstos dos turnos de 180 niños de entre 6 y 14 años.
“Pensábamos que no podíamos dedicarnos toda la vida a los campamentos, pero después del covid volvimos a ello y nos dimos cuenta de que era lo que queríamos hacer”, explica Héctor.
Para poder arrancar el proyecto, Héctor llegó incluso a repartir flores para poder tener algo de ingresos y tiempo libre para poder organizar la empresa.
El giro llegó casi sin buscarlo. Fue en el cumpleaños de Marta Pombo, al que acudieron como invitados. “Se nos ocurrió regalarle unas dinámicas para hacer algo distinto”, cuenta Álvaro. Había muchos creadores de contenido y sabían que se iba a grabar, pero no esperaban el alcance.
Al día siguiente, más de 400 mensajes. “Nos escribían preguntando si podíamos llevar esas dinámicas a sus fiestas. Ahí empezó todo”, resume Héctor. En cinco años han alcanzado ya los 1.000 eventos.
A partir de ese momento, comenzaron a replicar ese formato en otros eventos, ya no solo para adultos, sino también para empresas y marcas. “Vimos que funcionaba igual de bien: la gente se implicaba y se lo pasaba bien”, añade Álvaro.
Con el crecimiento llegó también un cambio de enfoque. Los clientes no solo pedían las actividades, sino una solución completa. “Querían que todo fuese fácil: el espacio, el catering, la organización…”, explica Héctor. Así fue como Suricata evolucionó hacia una agencia de eventos integral.
Actualmente, la mayor parte de su trabajo está en Madrid, aunque también se desplazan a otras ciudades como Barcelona o Málaga. Su principal línea son los eventos corporativos, especialmente dinámicas de teambuilding, aunque adaptan cada proyecto según el cliente.
P: ¿Qué os diferencia de otras agencias?
R: “Las dinámicas”, responde Álvaro sin dudar. “Buscamos que sean realmente divertidas, con un punto inesperado. No algo típico que la gente haga por compromiso”.
P.-¿Cambia mucho un evento para particulares frente a uno con influencers?
R.-“Sí”, explica Héctor. “Con influencers las actividades tienen que ser más cortas porque se dispersan más. Y si es un evento de marca, todo se diseña para que el producto tenga protagonismo y se genere contenido”.
En su cartera ya aparecen nombres como María Pombo, Victoria Federica o Thibaut Courtois, además de marcas como Google, Amazon, Mahou o Repsol.
Hace poco celebraron el cumpleaños de Laura Escanes, fue otra ocasión que tuvo la empresa para crecer.
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Pese a ello, insisten en que el crecimiento ha sido orgánico. “No hemos invertido en publicidad”, señala Álvaro. “La visibilidad ha venido sola, sobre todo por redes y por la gente que ve los eventos y luego quiere algo parecido”.
El equipo es todavía reducido -cuatro personas-, pero ya planean ampliarlo a seis en los próximos meses.
P.-Después de todo este crecimiento, ¿qué sigue siendo lo más importante?
R.-“La conexión humana”, responde Héctor. “Al final, todo gira en torno a eso. Si consigues que la gente conecte y disfrute, el evento funciona”.
Una idea que, en el fondo, no está tan lejos de aquellos primeros campamentos donde empezó todo.