Lola Sánchez durante los Reconocimientos de Buenas Prácticas en Atención Temprana celebrados por la Comunidad de Madrid este lunes.

Lola Sánchez durante los Reconocimientos de Buenas Prácticas en Atención Temprana celebrados por la Comunidad de Madrid este lunes. E.E.

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Lola, la madre premiada por Ayuso con 6 hijos, 3 adoptados con discapacidad: "Creen que hipoteco a mis hijos biológicos"

La Consejería de Familia de la Comunidad de Madrid ha reconocido a cinco entidades y personas por la Atención Temprana infantil.

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Las claves

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Lola Sánchez ha sido galardonada por la Comunidad de Madrid por su implicación familiar al criar seis hijos, tres de ellos adoptados con discapacidad.

Lola y su marido Pablo han formado una familia numerosa, afrontando retos derivados de la adopción y la discapacidad, y destacan la importancia del apoyo mutuo y la normalización.

Durante su discurso, Lola defendió que sus hijos con discapacidad no suponen una carga, sino un regalo que la ha enriquecido como persona y madre.

En los Premios de Buenas Prácticas de Atención Temprana también fueron reconocidos centros sanitarios, educativos y asociaciones por su labor en favor de la infancia vulnerable.

La Consejería de Familia de la Comunidad de Madrid ha celebrado este lunes la I edición de los Premios de Buenas Prácticas de Atención Temprana. Unos reconocimientos que han homenajeado a cinco personas y entidades por contribuir a mejorar la calidad de vida de los niños de hasta seis años con alguna discapacidad, trastorno en su desarrollo o riesgo de presentarlo.

Entre estos cinco que han sido llamados uno por uno en el acto celebrado en la Real Casa de Postas de la capital se encontraba Lola Sánchez. Ha sido la premiada en la categoría de Implicación Familiar por su peculiar historia: es madre de seis hijos, tres de ellos adoptados con discapacidad.

Junto a su marido, Pablo, han formado esta familia numerosa desde que comenzaron su matrimonio hace 20 años. La mayor de los seis hermanos es su primera hija biológica, que ahora tiene 19 años. La más pequeñita, Maryfri, tiene tres años y fue adoptada con parálisis cerebral.

En medio están también sus otros dos hijos adoptivos: Pepe, de 14, y Bubi, de 4 años. Ambos con síndrome de Down.

"Tiene un punto de fe. Yo sentía que tenía que ser la madre de esos hijos que nadie quiere. Teníamos un diagnóstico de esterilidad a pesar de tener hijos biológicos. Pero vimos que esa era nuestra misión y nuestra vocación", afirma Lola a Madrid Total.

"En nuestra primera adopción, yo tuve que dar muchas explicaciones a mi madre. Ella no entendía por qué, si yo ya tenía una hija biológica. Me decía: 'No te preocupes, que tendrás más'. Y yo decía que estaba acogiendo a este hijo que tenía en el corazón. Y ahora constantemente le oigo decir: 'Menos mal que tu madre no me hizo caso'. Porque, sin dudarlo, su ojito derecho es mi hijo Pepe", cuenta.

Y añade: "En general, yo tengo fama de ser una irresponsable, porque estoy hipotecando la vida de mis hijos biológicos. Los hermanos mayores también pasan sus circunstancias y sus sufrimientos. Pero cuando todo se va asentando y todo se va ordenando, empiezan a entender que tenía que ser así. Esta hermana tenía que estar y está bien".

Lola Sánchez durante su discurso al recoger el premio en la Real Casa de Postas de Madrid este lunes.

Lola Sánchez durante su discurso al recoger el premio en la Real Casa de Postas de Madrid este lunes. CAM

Sobre todo, matiza que "es muy importante cuidar el matrimonio, porque somos el pilar fundamental, el tronco del que cuelgan las ramas".

"Yo entiendo que la gente no lo entienda, porque la realidad es que no está de moda vivir para los demás. Está de moda vivir para uno mismo. Yo no vivo solo para los demás, yo vivo para mi familia, vivo para mi matrimonio, vivo para mi trabajo, vivo para mí. Y esa es la realidad. Mi tiempo es muy rico, muy variado y yo no cambio a mi familia por absolutamente nada".

Reconocimiento en Implicación Familiar

"Por ser un ejemplo de máxima generosidad, compromiso y dedicación a su familia". Así ha definido la consejera de Familia, Ana Dávila, el premio que ha sido otorgado a Lola.

"La realidad es que ni siquiera presenté mi candidatura. Me enteré cuando ya me lo habían dado", admite en declaraciones a este periódico. "Al parecer, mi marido fue el que estuvo detrás".

Además, afirma que para ella "a título personal no significa nada", sino que más bien es "una confirmación de que detrás de las instituciones y de la administración hay personas a las que realmente se puede acudir".

En su discurso primero ha recordado, precisamente, que el premio también es de Pablo, su marido: "Esto es una vida en común desde hace muchos años. La familia la llevamos los dos. Y cuando padecemos, lo hacemos los dos".

También en este ha querido expresar que "las buenas prácticas de la atención temprana nacen de la normalización de que las personas con discapacidad intelectual, física o de cualquier tipo en realidad no necesitan condescendencia ni sobreprotección". "Lo que necesitan es que se vean sus capacidades y que les demos la oportunidad de nacer", ha recalcado.

"No quiero hablar de inclusión, porque creo que ninguno somos nadie para tener que incluir a otro. Todos tenemos nuestro sitio. Pero sí me gustaría hablar de personas que suman infinito. Lo que la gente piensa que para mí es una carga, en realidad es un regalo. Mis hijos a mí me han hecho absolutamente mejor de lo que nadie puede creer", ha añadido.

Sobre esto, cuenta a Madrid Total que, aunque "muchas veces sea duro, no lo es más que otro tipo de maternidad y paternidad", ya que pueden compararlo.

El caso más complejo en cuanto a su adaptación fue el de la más pequeña, Maryfri. Tanto Pepe como Bubi llegaron siendo bebés, pero la hermana menor llegó con casi los tres años. "Hemos sufrido mucho más nosotros y a ella también le ha costado infinitamente más que a los demás, porque es una niña que ya venía educada por otras personas que lo han hecho muy bien y con mucho cariño, pero distintas a nosotros. Al final, no es lo mismo estar de hija única que en una familia de seis".

Sin embargo, ya han notado avances como caminar con el andador, cuando antes había que moverla de un sitio a otro. "Es una niña totalmente distinta a la que llegó. Aquí ha encontrado unas exigencias que antes no tenía. Creo que para su evolución es mejor y casi un año después me reafirmo".

"Yo les exijo hasta donde creo que ellos pueden dar, pero es que siempre me sorprenden. Yo soy bastante exigente, soy de poco sobreproteger. A mí no me dan ningún tipo de penita mis hijos. Yo sé que tienen muchísima capacidad", asegura.

Precisamente, en cuanto a la conciliación, Lola ha querido acabar su discurso agradeciendo a su empresa, una gestora de fondos de inversión en la que lleva 23 años, por permitirle compaginar de forma "real" esas dos partes de su vida.

El resto de premiados

La consejera, durante su intervención, ha recordado una de las reflexiones del Papa León XIV durante su visita reciente a Madrid: "La grandeza moral de una nación se manifiesta, sobre todo, en su capacidad de acompañar, proteger y amar aquellas vidas que atraviesan mayor fragilidad". Según ha señalado, estas palabras reflejan el espíritu de estos galardones, creados para reconocer a quienes contribuyen a mejorar el apoyo que reciben los niños más vulnerables y sus familias.

Así, además de a Lola, también se ha reconocido en la categoría de Sanidad el Servicio de Neonatología del Hospital Clínico San Carlos, que desarrolla un modelo asistencial integral que sitúa la prevención, la detección precoz y la intervención temprana en el centro de la atención a los recién nacidos.

Todos los premiados junto a la consejera de Familia de la Comunidad de Madrid, Ana Dávila.

Todos los premiados junto a la consejera de Familia de la Comunidad de Madrid, Ana Dávila. CAM

En el ámbito educativo, se ha premiado a las Escuelas Infantiles Montemadrid por su modelo donde la diversidad se entiende como una oportunidad y no como una excepción. El centro cuenta con seis unidades de apoyo a la integración para alumnos con necesidades educativas especiales, así como con seis aulas específicas destinadas a estudiantes con trastornos generalizados del desarrollo.

En la categoría de Acción Social, la Asociación ALEPH-TEA ha sido distinguida por su labor pionera en el apoyo a las personas con trastorno del espectro autista (TEA), que desarrolla desde hace más de dos décadas. Su metodología se basa en acercar la intervención a los entornos cotidianos del menor, de manera que los aprendizajes se desarrollen en situaciones reales y cuenten con la implicación de las familias.

Y en Investigación, ha sido reconocido el Servicio de Psiquiatría de Infancia y Adolescencia del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital General Universitario Gregorio Marañón por su labor investigadora, desarrollada junto a centros nacionales e internacionales, sobre las causas, el diagnóstico y el abordaje integral de las personas con trastorno del espectro autista.

Asimismo, la consejera, durante su intervención, ha destacado algunas cifras de la Red Regional de Atención Temprana, compuesta por 55 centros. Esta ya cuenta con 7.494 plazas.

Asimismo, aprobó a finales del año pasado un nuevo decreto que elimina cargas y trámites administrativos a las familias en este ámbito, mejora la calidad de los servicios, prima la libertad de elección y agrupa en una sola visita todas las valoraciones de niños menores de 6 años.