Interior del Palacio de la Bolsa de Madrid.

Interior del Palacio de la Bolsa de Madrid. Efe

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El Ibex 35 sube un 0,35% en una semana marcada por los resultados de la banca y mantiene los 17.900 puntos

El rebote de este viernes, del 1,11%, impulsado por las acereras y la recuperación parcial de los bancos, ha permitido al selectivo sumar un nuevo alza semanal.

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Las claves

El Ibex 35 sube un 0,35% en una semana volátil, marcada por los resultados de la banca y mantiene los 17.900 puntos.

El sector bancario protagonizó fuertes caídas, especialmente BBVA, arrastrando al mercado, aunque el viernes permitió recuperar parte de las pérdidas.

Stellantis se desplomó un 25% en las bolsas europeas tras anunciar cargos extraordinarios relacionados con su estrategia de vehículos eléctricos y suspender el dividendo de 2026.

La plata y el bitcoin registraron grandes oscilaciones, con el metal cayendo un 10,8% semanal y la criptomoneda perdiendo un 12,3%.

El Ibex 35 ha cerrado en positivo —con un avance del 0,35%— una de las semanas más volátiles del año, marcada en el ámbito nacional por los resultados del sector bancario, y en el internacional por los vaivenes de las tecnológicas, la plata y el bitcoin.

La semana arrancó con tono de fiesta en la Bolsa española. El lunes el selectivo marcó máximos históricos al cierre de una sesión sobre los 18.100 puntos. El martes revalidó dicho hito.

Ese optimismo, sin embargo, se dio la vuelta a partir de la segunda mitad de la semana. El jueves, el Ibex registró su peor sesión desde el pasado noviembre. La caída fue del 1,97%.

¿El culpable del descenso? La banca. BBVA llegó a perder en torno a un 9% en la jornada, arrastrando al resto de entidades financieras —CaixaBank, Sabadell, Santander— y contagiando al conjunto del mercado, en línea con el giro a la baja que se vivió también en otras plazas europeas.

La sensación de que el sector bancario había corrido demasiado en los últimos meses, combinada con la presentación de sus resultados de 2025, bastó para desencadenar una recogida de beneficios masiva.

En ese contexto, la sesión de este viernes se ha convertido en el salvavidas de la semana.

El índice nacional ha subido un 1,11%, hasta los 17.943,3 puntos. El avance ha decantado el saldo semanal hacia el terreno positivo, aunque por un margen aún modesto.

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Sacyr (+5,3%), Acerinox (+5,12%) y ArcelorMittal (+4,65%) han liderado los ascensos. Banco Sabadell (-4,87% tras presentar resultados y anunciar un nuevo CEO), Puig (-2,36%) y Amadeus (-1,97%) han protagonizado las pérdidas más abultadas.

En el resto de Europa, la semana ha finalizado con un sabor agridulce. Los principales índices del Viejo Continente han encadenado varios días de nerviosismo, atrapados entre la presión de los bancos centrales, la avalancha de resultados y algún susto corporativo de primer orden.

A pesar de ello, tanto el saldo diario como semanal ha sido positivo. El Dax alemán ha sumado un 1,12%; el Cac 40 francés, un 0,47%; el FTSE 100 británico, un 0,71%, y el FTSE Mib italiano, un 0,22%.

El gran nombre propio del día en el plano corporativo ha sido Stellantis. El gigante automovilístico, fruto de la fusión de PSA y Fiat Chrysler, se ha hundido un 25,1% en las bolsas de París y Milán.

El desplome lo ha desencadenado el anuncio de cargos extraordinarios de unos 22.200 millones de euros ligados al giro de su estrategia en el vehículo eléctrico.

La compañía ha decidido además suspender el dividendo de 2026, lo que ha encendido todas las alarmas entre los inversores y ha golpeado al sector del automóvil europeo en su conjunto.

En el frente monetario, esta semana el foco ha estado repartido entre Fráncfort y Londres.

El Banco Central Europeo (BCE) encadenó su quinta reunión consecutiva sin tocar los tipos de interés —la facilidad de depósito sigue en el 2%—, reforzando la idea de que la política monetaria seguirá siendo restrictiva durante más tiempo.

El Banco de Inglaterra optó por mantener el tipo de referencia en el 3,75%, en una decisión ajustada, con parte de sus miembros inclinándose por un nuevo recorte de 25 puntos básicos.

Al otro lado del Atlántico, Wall Street intentaba recomponerse de las caídas de las compañías tecnológicas.

El Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq Composite subían entre un 1,5% y un 2%.

Aunque el Dow Jones, menos expuesto a la tecnología, se encaminaba a cerrar la semana al alza, la pérdida acumulada por el S&P 500 era del 1%. Mayor era el castigo del Nasdaq: la caída superaba el 2,5%.

La corrección se ha cebado con las grandes compañías de software y con parte de las big tech que lideran la carrera en inteligencia artificial (IA).

Los últimos resultados de gigantes como Microsoft, Amazon o Alphabet, acompañados de guías que anticipan un fuerte aumento de la inversión y de la emisión de deuda para financiar proyectos de IA, han disparado las dudas sobre la rentabilidad a medio plazo de ese despliegue.

Todo ello se enmarca en un contexto macroeconómico que sigue muy pegado a los datos de empleo en Estados Unidos.

El informe oficial de nóminas de enero se ha retrasado por el reciente cierre parcial del Gobierno y no llegará hasta el 11 de febrero, por lo que los inversores han tenido que guiarse esta semana por indicadores adelantados.

El empleo en el sector privado de Estados Unidos perdió fuelle en enero, con la creación de solo 22.000 puestos de trabajo, según la consultora ADP.

La cifra queda por debajo de las 37.000 nuevas nóminas de diciembre —revisadas a la baja desde 41.000— y de las previsiones del consenso, que apuntaban a un repunte hasta alrededor de 48.000.

La plata y el bitcoin

Fuera de la renta variable, dos han sido los principales protagonistas de esta semana: la plata y el bitcoin.

La plata ha vivido una auténtica montaña rusa. El metal blanco ha registrado caídas del 19% y subidas de hasta el 7%. El saldo semanal es, por ahora, del -10,8% tras haberse hundido un 17,7% la anterior.

Con estas idas y venidas, cotiza en torno a los 75,5 dólares por onza.

Por el contrario, la semana estaba siendo positiva para el oro. El metal amarillo acumulaba una subida semanal del 1,4% y superaba los 4.900 dólares por onza.

El bitcoin intentaba recuperar los 70.000 dólares tras llegar a poner en peligro, este mismo viernes, los 60.000. La pérdida semanal es del 12,3%.

El euro repuntaba al final de una semana negativa, dejando el cambio en los 1,182 dólares.

El precio del petróleo Brent, la variante de referencia en Europa, subía un 1,78%, hasta los 68,75 dólares por barril. A su vez, el West Texas Intermediate estadounidense repuntaba un 1,63%, hasta los 64,32 dólares.

Pese a dichos incrementos, ambas calidades cerraban la semana en negativo tras seis alzas consecutivas. La caída del Brent era del 2,74% y la del West Texas, del 1,38%.