Los Imprescindibles

Nueve consejos con los que ahorrarás estas navidades

Pronto empiezan los preparativos para la Navidad y los gastos se acumulan por todas partes, pero existen algunos trucos que aquí te presentamos par poder ahorrar un poco.

Llegadas estas fechas seguro que ya estás pensando en cómo te vas a organizar en las navidades. Regalos, cenas, comidas, viajes, reuniones fuera de casa, fiestas… Son momentos de celebración, lo cual suele implicar muchos gastos y despilfarro, y al final nos terminamos gastando más dinero del que nos gustaría. Se estima que los españoles gastaremos casi 560€ en las fiestas de este año. Por eso, hemos seleccionado una serie de “tips” con los que podrás ahorrar algo en estas fiestas de un modo original, para que al llegar fin de año no te pille con la cuenta tiritando.

1. Prepara un presupuesto

Sabemos que el auto-control es clave para manejar una situación. A la hora de comprar, lo mejor es plantearnos nuestras posibilidades económicas según la cantidad de cosas que tenemos que adquirir. Realizar un presupuesto fijo realista y comprometernos a no sobrepasarlo nos ayudará a no gastar de más en el momento de decidir qué compramos. Si nos ceñimos a cifras concretas será más fácil controlar nuestra cartera.

2. Haz una lista con los regalos

Con los regalos pasa algo parecido. Al irnos de tiendas o mirar por internet sin una idea predefinida, terminaremos comprando a lo loco y el gasto se nos puede ir de las manos. Para evitar esto, una buena idea es hacer una lista de lo que te han pedido o de lo que quieres regalar, concretando lo máximo posible el producto. Asegúrate de preguntar a los interesados si necesitan algo, ya que a veces hacemos una compra poco útil sin saber si le hará ilusión a quien se lo regalemos, y realmente otra cosa le habría venido mejor (y puede que fuera algo más barato).

3. Busca los mejores precios en internet y compara

Siguiendo la línea de las compras, ya sea para regalos, comida, adornos, enseres… compara. Hoy en día es fácil encontrar diferentes ofertas de un mismo producto, en web o en tienda. Si es por la red, una opción muy útil es descargar programas que recogen las subidas y bajadas de precios. Así sabrás cuál es el mejor momento y la mejor forma de comprarlo, así como averiguar si subirá o bajará más de precio. Debes tener cuidado y no esperar demasiado buscando una rebaja, ya que también puede ocurrir que el producto se termine agotando.

4. Practica el DIY (Do It Yourself)

Si eres un poco manitas y te gusta experimentar, una forma muy creativa de ahorrar es fabricar algo tú mismo. Por ejemplo, puedes realizar adornos de navidad para la casa con pocos materiales y en tiempo reducido con cualquier tutorial de los muchos que rondan por internet o con algunas ideas que explicamos en El Español. También puedes hacer un regalo más personal preparando algo hecho a mano, como abalorios, cartas, cajas decoradas… Hay muchas opciones que, si tienes la posibilidad, te harán la compra menos cara y los resultados serán más originales, además de realizar una práctica respetuosa con el medio ambiente.

5. Piensa menús con antelación

Como hemos mencionando antes, planificar es un plus para el ahorro. En materia gastronómica, pensar lo que vamos a cocinar para cada ocasión nos ayudará bastante, tanto a la organización del tiempo como a la gestión de tu cartera. Compraremos lo justo y necesario, podremos adquirir con antelación productos que no se estropeen, y así evitar las subidas de precio que se aplican los días cercanos a las fechas clave a productos como el jamón, el queso, los dulces, cavas… Además, tendemos a poner demasiada comida en la mesa, que luego siempre sobra. Este año, prueba a reducir un poco las cantidades, lo agradecerá tu bolsillo y también tu salud.

6. Propón recetas alternativas

Otra de las formas de ahorrar entre fogones es cambiar un poco las recetas típicas navideñas. Es bastante popular que por estas fechas se tome pavo, marisco, cordero… En general carnes y pescados que suelen subir bastante de precio en el mercado. En lugar de esto, puedes apostar por carnes más baratas y saludables como el pollo, por recetas más simples como sopas y cremas, e incluso arriesgar del todo y proponer recetas de otros países como comida mexicana, italiana o asiática. Al bajar la demanda de los productos que no son típicos, seguramente su precio también baje (o al menos no aumente) y te podrás ahorrar algo por cada plato.

7. Recuerda y pon en práctica la eficiencia energética

Estos días solemos descuidar un poco nuestros hábitos en general. Para seguir siendo cautelosos con los gastos, debemos recordar algunos hechos simples que nos ayudarán a no aumentar la factura de electricidad o gas. Algunas de esas buenas prácticas podrían ser: utilizar luces LED al decorar, llenar bien el lavavajillas después de las comilonas y cenas, al igual que la lavadora, contemplar la posibilidad de usar velas para ambientar tus reuniones personales, cocinar en el momento para evitar recalentar y así no usar energía dos veces… Y un largo etcétera.

8. Organiza cenas y comidas “de traje”

¿Qué queremos decir con “de traje”? No nos referimos a que los invitados tengan que venir vestidos de etiqueta ni nada por el estilo. El significado de esta expresión viene a decir que cada comensal aporte un plato diferente, alguien puede encargarse de las bebidas, alguien de un aperitivo, otro de algún postre… Ahorrarás bastante aunque seas el anfitrión y los demás podrán sorprender con sus aportaciones, por lo que será un aliciente para que cada uno prepare su mejor receta o traiga algo interesante.

9. Si viajas, busca el mejor medio de transporte

En Navidad a veces viajamos, ya sea por capricho o porque nos desplazamos para reunirnos con la familia. Todos sabemos que un viaje requiere gasto de dinero, además de porque fuera de casa gastamos más, sobre todo por el medio de transporte. Si es un viaje bastante largo, al extranjero, no queda otra que coger el avión. Pero si nos quedamos en territorio nacional, a veces lo más barato es optar por otros medios que están algo infravalorados como el tren o el autobús, en vez de gastar mucho en gasolina usando nuestro coche y después ocuparnos de dónde lo dejaremos aparcado.