El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, llegando a la Audiencia Nacional, hoy.

El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, llegando a la Audiencia Nacional, hoy. Daniel Gonzalez Efe

Tribunales

Vivas declara a la juez que intentó hablar 10 veces con Sánchez antes de la invasión y él dice que hubo "comunicación constante"

El presidente ceutí declara ante la juez Tardón que telefoneó a cuatro ministros para advertirles del riesgo de una entrada migratoria masiva en la ciudad.

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Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, declaró que intentó contactar 10 veces con el Gobierno central antes de la invasión, pero sólo recibió respuesta a tres avisos.

Vivas pidió mayor presencia policial y la declaración de emergencia nacional antes de la entrada masiva en Ceuta, pero no fue atendido hasta que ya había comenzado la crisis.

Pedro Sánchez asegura que hubo comunicación constante con el gobierno ceutí, aunque Vivas sostiene que la respuesta fue limitada y tardía.

Un informe indica que agentes marroquíes guiaron la entrada masiva en Ceuta, y la juez investiga si fue una violación de la integridad territorial española.

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha declarado ante la juez María Tardón que intentó "diez veces" contactar con el Gobierno central en los días previos a la invasión de la ciudad autónoma, ocurrida el 30 y el 31 de julio.

Durante su interrogatorio en la Audiencia Nacional, Vivas —como testigo, obligado a decir la verdad— ha precisado que sólo obtuvo respuesta de la Moncloa a tres de esos avisos.

Y, según ha declarado, tras el último de ellos, desde Moncloa le comunicaron que "el cauce" de comunicación debía ser el delegado del Gobierno en Ceuta. Por entonces, desempeñaba este cargo Miguel Ángel Pérez Triano, recientemente dimitido.

Por contra, el propio Sánchez, tras hacerse pública la declaración de Vivas ante el juez, le ha replicado.

Preguntado por lo manifestado ante la juez por el dirigente ceutí, el presidente del Gobierno ha sostenido que "hubo una comunicación constante con Vivas y con su gobierno".

Ahora bien, este último, interrogado por Tardón, sí ha detallado cómo, de forma insistente, se puso en contacto con Presidencia del Gobierno para solicitar una mayor presencia policial en Ceuta en los días previos a la invasión. Y para pedir que se decretara la emergencia nacional y un mando único que tomara el control de la situación.

De acuerdo con Vivas, Sánchez no se puso personalmente al teléfono hasta la tarde del día 30 de julio, cuando miles de personas habían atravesado ya la frontera de forma abrupta.

Hasta ese momento, según ha relatado el testigo, las llamadas del presidente ceutí las atendió el gabinete presidencial, cuyos miembros le trasladaron en todo momento que lo que sufría la ciudad autónoma era una "crisis humanitaria". Vivas insistió en que era algo más, una "invasión" que atentaba contra la integridad territorial española.

Sin embargo, este miércoles, preguntado por esta testifical, Sánchez se ha limitado a decir que la comunicación con el Ejecutivo ceutí fue "constante".

"Tanto es así, que en los días previos hubo reuniones a tres entre el Gobierno con los departamentos competentes, la ciudad autónoma y también la delegación del Gobierno. No hubo una ni dos, sino bastantes comunicaciones", ha defendido en una rueda de prensa junto al presidente francés, Emmanuel Macron, de visita en Madrid.

"Nadie previó, tampoco ellos, que pudiéramos tener una llegada masiva como la que se produjo el 30 y 31 de julio", ha insistido Sánchez.

Llamó a 4 ministros

El pasado 16 de septiembre, Tardón —la magistrada de la Audiencia Nacional que investiga la avalancha migratoria sufrida por Ceuta— citó a Vivas a comparecer como testigo este miércoles.

El presidente ceutí ha sido interrogado, por tanto, cuando se cumplen dos meses exactos de la entrada de más de 70.000 personas en territorio español, a través de la frontera marroquí.

Como testigo, Vivas ha narrado, al igual que hizo en una entrevista en EL ESPAÑOL, que el pasado 27 de julio llamó a la Moncloa, que el día posterior solicitó al Gobierno el estado de alarma o la declaración de la emergencia nacional y que horas después se lo negaron.

Todo ello, pese a que, finalmente, el día 30 de julio, se cumplieron sus peores temores y comenzó la avalancha.

Este miércoles, en la Audiencia Nacional, según ha podido saber EL ESPAÑOL, Vivas también ha relatado que avisó a cuatro ministros de que podría producirse una avalancha migratoria.

¿Cuáles? El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; el de Política Territorial, Ángel Víctor Torres; el de Exteriores, José Manuel Albares, y la titular de Defensa, Margarita Robles.

En concreto, con Robles, Vivas ha aludido a dos llamadas. La primera, el día 28, y una segunda, el día 30, cuando ya se estaba produciendo la invasión y el Ejército tuvo que movilizarse.

Sobre su conversación con Albares el 28 de julio, el presidente ceutí ha sostenido ante la juez que el ministro le subrayó las excelentes relaciones de cooperación entre España y Marruecos.

Marruecos

El Gobierno de Ceuta está personado en la causa judicial que instruye Tardón como acusación particular. Es decir, como perjudicado por los hechos investigados.

Un informe policial, enviado a la juez y avanzado por EL ESPAÑOL, concluyó que agentes marroquíes, uniformados y de paisano, "guiaron" a la masa hacia Ceuta.

Tardón sostiene que los hechos investigados no responden a un flujo migratorio normal. De hecho, la juez señaló en una resolución que se trató de una violación de la "integridad territorial" de España.

Por el momento, la magistrada ha solicitado a diversos organismos el listado de alertas recibidas y emitidas antes de la invasión y también investiga quién fue el cerebro financiero de la misma.

Otro testigo clave

Este jueves declarará como testigo Gonzalo Sanz, quien fuese jefe de gabinete del recién dimitido delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano.

El pasado 11 de septiembre, Sanz anunció que dejaba su cargo. Y lo hacía entre críticas a quien hasta ese momento era su jefe, Pérez Triano.

El exjefe de gabinete aseguró que sí informó a su superior de la preocupación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) por una posible entrada masiva de inmigrantes en Ceuta, como así acabó sucediendo.

Sin embargo, previamente, en una rueda de prensa, Pérez Triano había negado que su subordinado le hubiese trasladado ninguna alerta del CNI.

Ahora bien, el delegado del Gobierno acabó dimitiendo el pasado lunes. Y reconoció que sí había pedido refuerzos al Gobierno central una semana antes de la entrada masiva en Ceuta.

No es descartable, por tanto, que Miguel Ángel Pérez Triano también acabe declarando ante la juez Tardón.

La dimisión de Sanz

La dimisión de Gonzalo Sanz como jefe de gabinete se produjo solo dos días después de que el Gobierno desclasificase documentación sobre el conocimiento, por parte de los servicios secretos y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, sobre la invasión de Ceuta.

Entre estos archivos, figuraba una conversación de WhatsApp entre un miembro del CNI y Sanz. El primero alertaba al segundo de que dos grupos de Facebook, que aglutinaban un total de 180.000 personas, instaban a entrar en Ceuta saltando la valla fronteriza.

En ese mismo chat, constaba una llamada de once minutos entre este espía y el todavía número dos de Pérez Triano.

No obstante, este último, en la polémica rueda de prensa en la que se negó a dimitir, aseguró que desconocía tanto el aviso como el contenido de dicha conversación.

Sanz acabaría dimitiendo al día siguiente y, ya este lunes, haría lo propio el delegado del Gobierno en Ceuta.