Alejandro Envoro Ovono, presidente de Punta Europa Aviación y mano derecha de Obiang

Alejandro Envoro Ovono, presidente de Punta Europa Aviación y mano derecha de Obiang EL ESPAÑOL

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El socio de Plus Ultra en Guinea transportó un contenedor lleno de armas desde Algeciras con un permiso especial de Aduanas

El armamento salió del puerto español a nombre de una empresa de Alejandro Envoro Ovono, mano derecha de Obiang y presidente de Punta Europa Aviación.

La carga fue declarada en España como "artículos de gimnasio" y gozó de la calificación de "circuito verde" para evitar controles antes de zarpar.

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Las claves

Alejandro Envoro Ovono, socio de Plus Ultra y alto cargo en Guinea Ecuatorial, recibió en 2021 un contenedor con armas procedente de España, declarado falsamente como material deportivo.

El cargamento salió del puerto de Algeciras con un permiso especial de Aduanas por el 'circuito verde', evitando controles físicos y documentales, y fue descubierto al llegar a Malabo.

El caso no tuvo consecuencias legales para Envoro Ovono debido a su influencia política y cercanía al régimen de Teodoro Obiang, permitiendo la continuidad de sus actividades.

Plus Ultra y su socio local operaron la ruta Madrid-Malabo con un sistema paralelo de equipaje que facilitó el tráfico de dinero, drogas y materiales peligrosos, según documentos y audios revelados.

Alejandro Envoro Ovono, socio de Plus Ultra en la ruta Madrid - Malabo y alto cargo del dictador Teodoro Obiang, recibió en Guinea Ecuatorial un cargamento de armas en 2021 procedente de España.

El envío gozó del permiso de 'circuito verde' de Aduanas, lo que le permitió evitar controles estrictos sobre un cargamento cuya documentación estaba falsificada y decía que transportaba "material de gimnasio".

Según la documentación, correos y audios a los que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, el presidente de Punta Europa Aviación llevó a cabo más negocios desde España a parte de su relación con la aerolínea española.

El más polémico fue el envío desde España de un contenedor con armas militares con destino a Malabo.

El arsenal salió desde el puerto de Algeciras el 21 abril de 2021, pese a que la tramitación se llevó a cabo desde la Aduana del Puerto de Barcelona. La carga fue declarada como material deportivo.

El falso cargamento de “artículos de gimnasio y cultura física” estaba valorado en 140.000 euros y tenía un peso bruto de 17.145 kilos, distribuidos en 592 bultos entre los tres contenedores.

El sistema aduanero clasificó el cargamento por el llamado 'circuito verde', el canal de levante inmediato que permite la salida automática de la mercancía sin inspección física ni revisión documental adicional.

Es el nivel de control más laxo. En la práctica, el envío continuó su tránsito como una operación de bajo riesgo. Además, pese a haber tramitado el envío en Barcelona salió desde Algeciras.

Documentos del envío

Documentos del envío EL ESPAÑOL

A su llegada a Guinea Ecuatorial, las autoridades locales detectaron que uno de los contenedores ocultaba armamento. La reacción fue inmediata en Malabo.

La explicación pública, sin embargo, nunca llegó. Envoro Ovono, hombre de confianza del dictador Obiang, logró que el caso quedara en anécdota y sin responsabilidad penal alguna.

Alejandro Envoro Ovono, en una imagen de archivo

Alejandro Envoro Ovono, en una imagen de archivo

Un hombre de Obiang

Envoro Ovono no es un empresario cualquiera. Es senador, dirigente histórico del partido único y uno de los hombres de mayor peso del régimen que encabeza Teodoro Obiang Nguema Mbasogo.

Durante décadas ha ocupado posiciones de poder político y económico que le han permitido operar con una amplia zona de impunidad.

Es, además, presidente de Punta Europa Aviación. La empresa fue presentada como la primera aerolínea privada del país, pero nunca obtuvo el Certificado de Operador Aéreo (AOC) obligatorio para volar.

Aun así, vendía billetes, gestionaba equipajes y se asoció con la española Plus Ultra para operar vuelos internacionales entre ambos países.

La ruta Madrid-Malabo se convirtió en el eje de ese modelo. Plus Ultra aportaba el avión, la tripulación y la cobertura legal en España.

Punta Europa controlaba la venta, el equipaje y la operativa en Malabo. Todo ello mientras la empresa ecuatoguineana operaba sin AOC y con la tolerancia de las autoridades locales.

Él mismo reconoce en uno de los audios a los que ha tenido acceso EL ESPAÑOL el fallo de cálculo en el envío de las armas a Guinea: "Mandan a un país como el nuestro unos materiales que cuando la gente lo van a ver, es como declaración de guerra".

El envío de armas

El episodio del contenedor marca un punto de inflexión. Según los documentos a los que ha tenido acceso este periódico, la exportación se tramitó en abril de 2021.

El consignatario figuraba como una instalación hotelera vinculada a Envoro Ovono. La mercancía se describió como artículos de gimnasio.

La Aduana española clasificó el envío en circuito verde. Eso implica que el sistema de análisis de riesgos lo consideró formalmente correcto y de bajo riesgo.

No se abrió el contenedor. No hubo inspección física. No se activaron ninguno de los habituales controles adicionales para un envío así.

Alejandro Envoro y su mujer María Cristina, sobre el envío de armas a Guinea Ecuatorial

A su llegada a Malabo, uno de los contenedores sufrió un percance y tras ello se reveló su verdadero contenido.

Las autoridades locales intervinieron y el caso se cerró sin explicaciones públicas. Ninguna autoridad ecuatoguineana anunció sanciones ni procesos judiciales pese a la gravedad de lo sucedido.

La versión interna aparece en audios grabados por una de las siete esposas de Envoro Ovono, María Cristina Mikue Obiang Nchama, a los que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.

En una de las conversaciones relata el momento del hallazgo. "Llegaron los contenedores estando nosotros en EEUU… bajaron los dos primeros y en el tercero ven cosas de militares", explica.

Durante su explicación, María Cristina Mikue añade que se avisó al Ministerio de Defensa y que el asunto se intentó sofocar pero que Alejandro Envoro logró apagarlo.

En otra grabación se alude al impacto que tuvo el descubrimiento en redes sociales y a la necesidad de frenar el problema.

El propio Envoro Ovono explica que el cargamento "no tenía nada que ver con el proyecto". Y confiesa que pudo ocultarlo gracias a su influencia: "Como yo tengo un gran estatus en mi país, entonces el asunto quedó anulado".

Por último, deja claro lo que hubiera pasado si el receptor del cargamento hubiera sido otra persona y no él: "La verdad que lo hubiera pagado".

Una decisión clave

El elemento relevante de la operación fue el circuito verde. Un protocolo reservado para operaciones consideradas de confianza. Permite acelerar el comercio, pero reduce la capacidad de detección de irregularidades.

La clasificación en ese canal no es automática ni aleatoria. Depende del perfil del operador, del historial del consignatario y del análisis de riesgos.

En este caso, el sistema permitió que un contenedor con armas saliera de España sin controles físicos.

Ese contexto conecta con el poder de influencia que, en aquellos años, tenía Koldo García, asesor personal del entonces ministro de Transportes José Luis Ábalos.

Koldo García fue vocal del Consejo Rector de Puertos del Estado entre 2019 y 2021, el periodo exacto del envío.

Puertos del Estado coordina las autoridades portuarias españolas y mantiene relación directa con el área de Aduanas.

Según testimonios incorporados a investigaciones judiciales conocidas, Koldo García tenía capacidad para intervenir en incidencias aduaneras y desbloquear problemas.

No hay evidencias de que Koldo García, José Luis Ábalos o alguien del Gobierno interviniera directamente en este envío, pero al igual que sucedió con Punta Europa y Plus Ultra, Envoro Ovono se aprovechó de una decisión de la Administración Pública del Ejecutivo de Pedro Sánchez.

El caso Plus Ultra

La operación del contenedor no puede desligarse del marco general. En agosto de 2021, el Gobierno español concedió a Plus Ultra la ruta Madrid-Malabo mediante un procedimiento exprés.

Plus Ultra fue declarada estratégica y rescatada tras la pandemia. La concesión permitió explotar una ruta sensible y poco frecuente.

A partir de ahí, la aerolínea se asoció con Punta Europa Aviación, pese a que esta no era una aerolínea y carecía de AOC.

Punta Europa Aviación reconocía no ser una aerolínea y no tener el AOC

Los audios internos revelan que esa situación era conocida por ambas partes. En una de las grabaciones, María Cristina Mikue reconoce: "No tenemos el AOC". En otra añade que Punta Europa "no es compañía" y que operaba como agencia.

Aun así, la ruta se mantuvo durante más de cuatro años. Los vuelos se operaban con aviones de Plus Ultra.

Punta Europa colaboraba en la venta de billetes y desarrollaba un sistema paralelo de equipajes que evitaba controles policiales y aduaneros permitiendo el tráfico de dinero, drogas y materiales peligrosos.

Maletas autorizadas

Ese sistema paralelo era conocido como "maletas autorizadas". Se trataba de bultos de gran tamaño que se facturaban como equipaje personal, asignados a pasajeros reales que desconocían el contenido y que se les había asignado.

No pasaban por la terminal de carga ni por los controles aduaneros habituales, logrando evitar pagar tasas y someterse a inspecciones policiales.

En los audios, María Cristina Mikue admite que ese método se utilizó para trasladar dinero en efectivo desde Guinea Ecuatorial a Madrid.

El dinero se ingresaba después en España fraccionado para evitar alertas bancarias. En otra grabación reconoce que una entidad bloqueó su cuenta por no poder justificar un ingreso elevado. "El error ha sido mío", admite.

Las "maletas autorizadas" generaban, según la información recabada, entre 30.000 y 60.000 euros por vuelo.

El sistema se mantuvo pese a las advertencias internas y a las quejas de los gestores del aeropuerto de Madrid, que alertaron a Plus Ultra del riesgo y del incumplimiento de procedimientos.

El contenido exacto de esas maletas nunca quedó registrado. Al evitar el circuito oficial de carga, no existía documentación detallada.

Sin embargo, en 2024, las autoridades de Guinea Ecuatorial incautaron droga en un vuelo procedente de Madrid operado por Plus Ultra.

Las informaciones publicadas en el país africano apuntaron a una red de tráfico de hachís. El hallazgo reforzó las sospechas sobre la vulnerabilidad de la ruta y la falta de controles efectivos.

Fuentes conocedoras de la investigación subrayan a este periódico que el modelo de equipaje paralelo y el uso de identidades reales para bultos no controlados crearon un canal idóneo para el transporte de cualquier mercancía que buscase evitar los controles oficiales.

El papel del Régimen

Nada de esto se entiende sin el respaldo político en Guinea Ecuatorial. Envoro Ovono es considerado un hombre del círculo del poder.

Su cercanía al dictador Obiang le otorgó, según los audios, una protección que permitió operar sin permisos y frenar problemas graves.

En una grabación, María Cristina Mikue explica cómo presionó al ministro de Aviación Civil para mantener autorizaciones temporales. En otra relata que acudió a su domicilio para exigir que no retirara un permiso ya firmado.

Ese patrón se repite en el episodio de las armas. El descubrimiento del contenedor no derivó en responsabilidades públicas. El asunto se apagó.

Investigación en España

La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal investiga la trama vinculada a Plus Ultra y Punta Europa en una pieza que se mantiene bajo secreto.

La investigación analiza, entre otros aspectos, la ruta Madrid-Malabo, el movimiento de dinero en efectivo y la entrada irregular de personas y materiales.

Plus Ultra fue rescatada con fondos públicos y declarada estratégica. La concesión de la ayuda, la ruta y la tolerancia ante su socio local forman parte de la investigación.

Los audios, correos y documentos en poder de EL ESPAÑOL permiten reconstruir ese esquema.

No se trata de un episodio aislado. Es la convergencia de intereses políticos y empresariales en ambos países.