Isabel Perelló, Felipe VI y el ministro Félix Bolaños.

Isabel Perelló, Felipe VI y el ministro Félix Bolaños. Europa Press

Tribunales

Perelló critica ante Bolaños el caos de su reforma judicial: "Ha de hacerse de forma organizada y con tiempo necesario"

La presidenta del CGPJ alerta del "grave déficit de jueces" y desea "mucha suerte" a la joven que investigará el accidente ferroviario de Adamuz.

La también presidenta del Supremo indica que paliar la necesidad urgente de jueces reduciendo los requisitos y la exigencia "no resuelve el problema".

Más información: El sindicato de maquinistas que convoca la huelga pide ser acusación en la causa judicial sobre el accidente de Adamuz

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Las claves

Isabel Perelló, presidenta del Supremo y del CGPJ, ha criticado la reforma judicial impulsada por Félix Bolaños por considerarla caótica y carente de planificación.

Perelló ha alertado sobre el grave déficit de jueces en España, con solo 11 jueces por cada 100.000 habitantes frente a los 17 de media europea.

La presidenta del Supremo rechaza que reducir los requisitos para ser juez sea la solución al déficit, y reclama inversiones, planificación y respeto a la independencia judicial.

Las asociaciones judiciales critican la reforma por no respetar los principios de igualdad, mérito y capacidad en el acceso a la Judicatura y Fiscalía.

Isabel Perelló, presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), ha criticado los "problemas" de la llamada reforma Bolaños, el nuevo modelo organizativo de la Administración de Justicia que, entre otras modificaciones, convierte los Juzgados de Instrucción en Tribunales de Instancia.

Perelló ha vertido dicha crítica frente al propio Félix Bolaños, impulsor de estos cambios y titular de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes. El ministro, al igual que ella, que el Rey y que destacados miembros del ámbito jurídico, estaba presente en la entrega de despachos a la nueva promoción de jueces.

El acto se ha celebrado este mediodía en el Auditori Fòrum de Barcelona. Y tanto la presidenta del CGPJ como Felipe VI han pronunciado sendos discursos, dirigidos a los jóvenes de la 74ª promoción de la Escuela Judicial que se incorporan a la Carrera.

Perelló critica ante Bolaños el caos de su reforma judicial

Asimismo, la presidenta del Supremo ha alertado del "grave déficit de jueces" que sufre España, en comparación con otros países de su entorno.

En nuestro país, existen unos once jueces por cada cien mil habitantes, frente a la cifra de 17 que registra la media europea.

Ahora bien, Perelló ha subrayado que paliar la necesidad urgente de jueces reduciendo los requisitos para su nombramiento —otro de los cambios impulsados por Bolaños— "no resuelve el problema".

"El Poder Judicial carece de presupuesto y de competencias para aumentar el número de jueces. Tampoco, para dotar a los que ya existen de medios suficientes para desarrollar su trabajo", ha indicado la presidenta del Supremo.

"Por ello, es necesaria una planificación realista, inversión, presupuestos y cooperación institucional", ha reclamado Perelló.

"La Constitución encomienda al Consejo General del Poder Judicial el gobierno de los jueces. Ello conlleva, además de velar por su independencia, ser un actor esencial en las reformas que atañen a los jueces
y a su función jurisdiccional", ha añadido.

"Y, por eso, el Consejo ha mostrado preocupación por los problemas que conlleva la implantación de la nueva ley de los Tribunales de Instancia", ha subrayado.

Perelló ha indicado que los jueces y magistrados son "los primeros interesados en que la oficina judicial se modernice y sea eficiente". "Como profesionales, no nos satisface trabajar con continuos retrasos y dilaciones", ha recalcado.

"Pero estas reformas han de hacerse de forma ordenada, organizada y con el tiempo necesario, contando con los profesionales de la Justicia", ha subrayado.

Isabel Perelló ha reclamado "la convocatoria urgente de pruebas selectivas para cubrir tantas plazas vacantes" como hay en el organigrama judicial. Son unas 260.

Ahora bien, ha subrayado que "tampoco cabe reducir el nivel de exigencia ni la formación requerida". De ser así, se "compromete la calidad del sistema" y, "en definitiva, la efectividad de la tutela de los derechos de los ciudadanos".

Diversos aspectos de la reforma judicial impulsada por Bolaños han puesto en pie de guerra a las Carreras judicial y fiscal, debido a su pretensión de cambiar el sistema de acceso a ambas, reforzando el conocido como cuarto turno y regularizando a los sustitutos.

Ello perjudica, a ojos de los críticos, a quienes han dedicado o dedican una media de cinco años y dos meses a preparar una exigente oposición.

Las asociaciones mayoritarias de ambas Carreras ya criticaron que el cambio en el acceso a la Judicatura y la Fiscalía "no respeta los principios de igualdad, mérito y capacidad".

Algunas voces denominaron a esta reforma como un "acceso por la puerta de atrás" a la judicatura. Bolaños, por su parte, rechaza este término y niega que su reforma privilegie a unos sobre otros.

Este martes, en Barcelona, Perelló ha señalado que el déficit de jueces "provoca un sobreesfuerzo y sobrecarga de trabajo sobre los actuales, así como retrasos y dilaciones en la respuesta judicial".

Ahora bien, la presidenta del Supremo ha exigido que la provisión de jueces no dependa de "avatares futuros e inciertos" y que las reformas que afecten a la Justicia cuenten con los profesionales de la misma —y, especialmente, con el CGPJ— como "actores esenciales" en su planificación y ejecución.

El accidente de Adamuz

Por último, Perelló ha deseado "mucha suerte" a la joven jueza, miembro de esa 74ª promoción, que será la que investigue el reciente accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba).

Cristina Pastor Recover lo hará como titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Montoro (Córdoba), renombrado ahora, debido a la reforma Bolaños, como Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia número 2 de Montoro.

La presidenta del Supremo ha reivindicado la labor de los jueces como un "verdadero contrapeso de los demás poderes [del Estado]".

"Ello exige", ha dicho, "respeto a nuestras decisiones y a nuestra independencia, que no puede ser menoscabada mediante presiones ni injerencias, por muy sutiles que estas pretendan ser".

"Son bienvenidas las críticas razonables que nos ayudan a mejorar, pero no el intento de socavar la necesaria confianza de los ciudadanos en los tribunales, que todos los poderes públicos deben promover", ha finalizado.